[Al parecer esto de no atender los temas medio ambientales como nación, más que un arma, resulta ser un boomerang de doble filo]
Lamentablemente el país más empecinado en no suscribirse al Protocolo de Kyoto parece ser el más perjudicado con esta "repentina" avalancha de desastres naturales de índole climática.
No se ve demasiada salida al asunto, toda vez que las consecuencias del efecto invernadero, hace décadas que se hacen sentir, y pasarán muchos años antes que se pueda ver algún retroceso, que en todo caso sería fruto del cambio de las políticas, acciones y precauciones que todos y cada uno tomemos en relación al deterioro creciente del medio ambiente global.
Pero ojala fuera tan "simple" el tema de cambiar de hábitos medioambientales y punto, pues asuntos tan relevantes como el control de la natalidad inciden demasiado en las futuras demandas de alimento espacio, vestuario, educación etc., como para pensar que se puede ver algún punto de retorno en las tendencias.
Existe un vasto océano del espacio abierto a exploraciones, a la espera del cambio de políticas nacionales de quienes ya pueden ir tomándose más en serio el asunto del no retorno de la civilización en relación a su hábitat terrestre.
Las proyecciones permiten pensar que será en unas cuantas décadas cuando comience a hacer crisis la civilización humana en lo concerniente a recursos naturales como agua, petróleo, generación de energía en general, espacios de cultivos y demás temas convergentes. Debiera haber tiempo aún para huir toda vez que como especie somos más proclives que el avestruz para esconder la cabeza ante los temas que realmente son de preocupación.
Las prioridades cortoplacistas del ambiente político humano difícilmente pueden darse otros plazos que los cuatro, cinco, seis, siete u ocho años que suelen durar los cargos de elección popular. Entonces no es posible que quienes se hagan elegir, puedan tomar temas de tanta relevancia y trascendencia, a no ser que sea prioridad a nivel de electorado el asunto medio ambiental. Más ¿cuando será prioridad urgente, así como hoy por hoy es el tema de la delincuencia, la drogadicción y otros asuntos que en realidad se presentan como asomándose por la ventana de cada hogar?, pues serán tema cuando ya la falta de agua y comida sea tan evidente que estemos ad-portas de crisis difícilmente abordables por medios que no sean respaldados por las armas y todos los medios coercitivos que ya conocemos, que seguramente no vendrán acompañados de los liderazgos que esperamos se presenten.
Desarrollo de la tecnología para ir buscando otros lugares parece ser la respuesta a largo plazo (“largo plazo”; plazo más allá de las prioridades expresadas por los medios democráticos de elección popular), toda vez que esta suerte de santuario de origen que será la tierra, merece ser cuidada como el punto de retorno al que todos tendremos que volver de visita a lo menos una vez en la vida, cual peregrinación de retorno desde las proximidades del sistema solar, siempre y cuando seamos capaces de poblar otros lugares, mediante el establecimiento de colonias pioneras en la terraformación de planetas para la obtención del oxígeno energía y otros recursos sin lo cuales no se puede concebir la vida humana plena.
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[Libre Experimentación Artística desde la Escritura] + [Pensamiento Creativo] + [Filosofía]
martes, 27 de septiembre de 2005
Huracanes, Éxodos y Otras Yerbas
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Entrada publicada originalmente a las
1:12 p.m.
lunes, 26 de septiembre de 2005
Cinema Paradiso 8 [locura]
Vivo en los manicomios
Puesto que mi capacidad de delirio
Excede a la de convivencia
Era normal
Caminaba por los caminos que todos ocupan
Pero por causas que ya no importan
Veo cosas
que otros no
Tiendo a relacionar lo que no se debe
o no se puede
una montaña
pasó por detrás de un niño
y el niño y la montaña fueron uno
de manera tal que sus laderas respiraban
y el niño dejaba escurrir las lluvias por sus quebradas
ese niño me habló
pero con sus cifras escalonadas
a lo largo de sus valles y cúspides de infante-montaña
resultó que sus palabras tronaban
como estallidos de dinamita
era el niño que me seguía
a lo largo del camino por el que conducía mi auto
pero como grande que era
a lo lejos
demoraba en perderse tras de mí
desfilaban las voces ocultas
de los postes
y desde el telón de fondo del cielo
se crispaban nubes que caían como lluvia de cataratas
hacia un río
que no era más que una garganta gigante
deliré todo el viaje
y a mi llegada abrí un libro
y el libro estaba vivo
y respiraba por sus hojas
palabras que se tornaban pétalos
los que subían hasta un árbol de cables negros
donde se iban conformando flores de hielo
amaneció
y el sol derritió las flores
para crear un mar por donde navegaban
un grupo de naciones
que a la deriva cambiaban de lugar y de estrategias
era un delirio de mares hirviendo
que me desesperaba
con los borbotones del lodo oceánico
quemaba costras de cielo
el que a jirones caía
encima de las naciones
sobre los pedazos brotaban bosques impenetrables
toda Europa volvió a ser una negra selva
plagada de jabalíes y desasosiego
todo disperso y callado…
…y así me dormí
y pasó la primera noche del primer día
del resto de mi vida.
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Puesto que mi capacidad de delirio
Excede a la de convivencia
Era normal
Caminaba por los caminos que todos ocupan
Pero por causas que ya no importan
Veo cosas
que otros no
Tiendo a relacionar lo que no se debe
o no se puede
una montaña
pasó por detrás de un niño
y el niño y la montaña fueron uno
de manera tal que sus laderas respiraban
y el niño dejaba escurrir las lluvias por sus quebradas
ese niño me habló
pero con sus cifras escalonadas
a lo largo de sus valles y cúspides de infante-montaña
resultó que sus palabras tronaban
como estallidos de dinamita
era el niño que me seguía
a lo largo del camino por el que conducía mi auto
pero como grande que era
a lo lejos
demoraba en perderse tras de mí
desfilaban las voces ocultas
de los postes
y desde el telón de fondo del cielo
se crispaban nubes que caían como lluvia de cataratas
hacia un río
que no era más que una garganta gigante
deliré todo el viaje
y a mi llegada abrí un libro
y el libro estaba vivo
y respiraba por sus hojas
palabras que se tornaban pétalos
los que subían hasta un árbol de cables negros
donde se iban conformando flores de hielo
amaneció
y el sol derritió las flores
para crear un mar por donde navegaban
un grupo de naciones
que a la deriva cambiaban de lugar y de estrategias
era un delirio de mares hirviendo
que me desesperaba
con los borbotones del lodo oceánico
quemaba costras de cielo
el que a jirones caía
encima de las naciones
sobre los pedazos brotaban bosques impenetrables
toda Europa volvió a ser una negra selva
plagada de jabalíes y desasosiego
todo disperso y callado…
…y así me dormí
y pasó la primera noche del primer día
del resto de mi vida.
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Entrada publicada originalmente a las
1:09 p.m.
Cinema Paradiso 7 [evidente egolatría]
Dios es mi coraza
Con ella paso por encima de todo
Es mi salvoconducto y mi arma
Mi corazón
Mi salvación y mi puñal.
Tan convencido estoy de su cordura
Que a la razón le muerdo la empuñadura.
Solo por Dios sale el sol
Solo por dios se mueren los canallas
A dios le debo mi paciencia
A dios le debo mi conciencia
Por dios renuevo mi vigencia
Y por dios, dios es dios ante dios…mi dios.
Solo dios vale la pena
Y después de él vengo yo
Que nada soy sin él
Y sin él ya no soy nada
Camino por las calles
Trasladado a otros mundos
Las bocinas son maldiciones
El comercio es raza de langostas
El viento maldice mi cuerpo
Y la lluvia se avergüenza de tocarme.
Retrocedan aquellos
Que en verdad sepan ver mi poder detrás de mi calma
Sonrío como mueca
Abrazo los signos sagrados
Sin saber que hace tiempo
hasta el Padre
De mi se ha cansado.
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Con ella paso por encima de todo
Es mi salvoconducto y mi arma
Mi corazón
Mi salvación y mi puñal.
Tan convencido estoy de su cordura
Que a la razón le muerdo la empuñadura.
Solo por Dios sale el sol
Solo por dios se mueren los canallas
A dios le debo mi paciencia
A dios le debo mi conciencia
Por dios renuevo mi vigencia
Y por dios, dios es dios ante dios…mi dios.
Solo dios vale la pena
Y después de él vengo yo
Que nada soy sin él
Y sin él ya no soy nada
Camino por las calles
Trasladado a otros mundos
Las bocinas son maldiciones
El comercio es raza de langostas
El viento maldice mi cuerpo
Y la lluvia se avergüenza de tocarme.
Retrocedan aquellos
Que en verdad sepan ver mi poder detrás de mi calma
Sonrío como mueca
Abrazo los signos sagrados
Sin saber que hace tiempo
hasta el Padre
De mi se ha cansado.
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Entrada publicada originalmente a las
1:07 p.m.
Cinema Paradiso 6 [impertérrita vejez]
Nos dejaron para el final
Pues como justos que somos
Como últimos seremos los primeros
Callamos
Pero miramos al horizonte
Para que sepan que dentro de nuestros zapatos viejos
Unos pies celestes nos afirman al cielo
Nos baña una paz sin compromisos
Ya estamos al otro lado de la línea
Y los desafíos nos pasaron la cuenta hace rato
Por lo mismo
Con la suficiente pericia
Le damos la espalda a la codicia
Pues ya lo tenemos todo
Y ya hicimos todo lo malo que había que hacer
Felices
Contamos con el resto de nuestras vidas para arrepentirnos
De todas las barbaridades que pudimos haber hecho
La juventud es nuestra excusa
Y la vejez nuestra muralla
Sonreímos con la translucidez de los santos inocentes
Botamos las armas
Dejamos atrás los garrotes
Y solo en nuestros dedos
Se marcan por el sol quemante
Las huellas de las espoletas
De las granadas que hace décadas resonaron
Hoy paseamos a nuestros perritos
No dejando que se meen en los jardines ajenos
Pues a punta de estropicios
Nos ganamos el prestigio, el nombre y la honra
Compramos las virtudes
con las batallas que la historia comienza a escribir
y así nos dormimos noche a noche
sin el más mínimo arrepentimiento
pues ya pasamos de moda
ya fuimos y vinimos por el camino de la vida
donde a todo lo taladra el olvido
que desde la nada recobra su brío.
Ganamos
y fuimos mal recompensados
pero tras los años
fuimos debidamente indemnizados;
veteranos de la desolación
omitimos o gemimos
pero ya
a la culpa
desoímos.
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Pues como justos que somos
Como últimos seremos los primeros
Callamos
Pero miramos al horizonte
Para que sepan que dentro de nuestros zapatos viejos
Unos pies celestes nos afirman al cielo
Nos baña una paz sin compromisos
Ya estamos al otro lado de la línea
Y los desafíos nos pasaron la cuenta hace rato
Por lo mismo
Con la suficiente pericia
Le damos la espalda a la codicia
Pues ya lo tenemos todo
Y ya hicimos todo lo malo que había que hacer
Felices
Contamos con el resto de nuestras vidas para arrepentirnos
De todas las barbaridades que pudimos haber hecho
La juventud es nuestra excusa
Y la vejez nuestra muralla
Sonreímos con la translucidez de los santos inocentes
Botamos las armas
Dejamos atrás los garrotes
Y solo en nuestros dedos
Se marcan por el sol quemante
Las huellas de las espoletas
De las granadas que hace décadas resonaron
Hoy paseamos a nuestros perritos
No dejando que se meen en los jardines ajenos
Pues a punta de estropicios
Nos ganamos el prestigio, el nombre y la honra
Compramos las virtudes
con las batallas que la historia comienza a escribir
y así nos dormimos noche a noche
sin el más mínimo arrepentimiento
pues ya pasamos de moda
ya fuimos y vinimos por el camino de la vida
donde a todo lo taladra el olvido
que desde la nada recobra su brío.
Ganamos
y fuimos mal recompensados
pero tras los años
fuimos debidamente indemnizados;
veteranos de la desolación
omitimos o gemimos
pero ya
a la culpa
desoímos.
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Entrada publicada originalmente a las
1:05 p.m.
Cinema Paradiso 5 [solitaria disidencia]
Quiero ser persona
Claro
Y una extraña humildad me persigue
Casi como una obsesión
No es cierta
Pero la conciencia me indica seguirla
Camino día a día
Y cada segundo me siguen mis pensamientos
Disidente de seguidores
Incluso me río de los creyentes
Que militan su fe
Como soldados siguiendo una orden
Nada me obsesiona
Sino la calma
Con la que ir a lugares solitarios
Para sentir el paso del tiempo
El tiempo
Que todo lo sana
Busco amigos imaginarios
De esos que suelen ser leales
De esos que te conocen desde siempre
Pero es
el camino oculto
el que me tranquiliza
Rodeado de deberes impuestos
En un mundo que quiere ser lo que no es
O más bien
En una civilización
Judía
Griega
Latina
Palestina
Sajona
Y Oriental
Complejamente contradictoria
Del modo más vectorialmente graficable
Que golpea con el mazo de la bondad
Para aplastar la independencia
Pues finalmente
A todo nos sometemos
Al entusiasmo
Con el aburrimiento del mismo
A la libertad
Que nos oprime en sus infinitas oportunidades
A la dicha
Que es pasajera
En fin
El otro día pensaba
cual vendría siendo el sentido de la poesía
que según lo que he aprendido
a todo le da sentido
a modo de impronta divina
Es raro
Poder hacerse semejantes preguntas
El sentido de tener sentido
Es como ir al creador de quien creara todas las cosas
Al padre de los padres
Que podría ser La Potencia del Ser
Que no es Dios
Puesto que dios es la potencia hecha acción y existencia
Entonces encontramos un infinito camino inverso
Pues la potencia de la potencia sería
la posibilidad de existencia
de la potencia
de ser creador primero
de todas las cosas,
en una especie de metalenguaje
algo engañador.
Solo retórica
Nada más
Mientras tanto
Seguimos caminado
Pasan los postes
Pasan los muros
y se suceden las relaciones de asuntos diversos
que martillan la cabeza del que vive día a día
¡Ah, olvido!
bendito olvido
gracias a ti sentimos que los ciclos tuvieron sustancia y forma
pues los improperios se desgastan
se desgastan los groseros ademanes
y solo quedan esos mínimos momentos de soledad
todo imaginado
como una secuencia perfecta
que se une eslabón a eslabón
como si fueran la cadena
del ancla
del barco
de la dicha
anclado en las costas de la tolerancia
ante el oleaje leve de los desafíos llevaderos.
Y así
Se dan las palabras
Con esa eficiente cantidad de imaginación y solvencia
Para decir cosas que otras disciplinas no levantan del suelo ni de a micrones
Las ciencias revelan hechos
Alquímicamente demostrados como fenómenos
Pues claro
Es la capacidad de demostrar
que un hecho es fenómeno
Lo que nos pone en fronteras exactas
para revelar el hecho adyacente al sentido del mismo
poesía de nuevo
soldadura del mundo con el alma
mirada a precio de huevo por el fárrago de certezas
hechas procedimientos y normas
nada se desprecia
cuando ocupa su lugar en el anaquel de la existencia
más
cuidado con las destrezas
que emborrachan el espíritu
al punto de transformarse
en los patrones del resto de las cosas
pues siendo diestro me siento poderoso
y el sentido de poder es fatuo y mentiroso
entonces todo se vuelve maleable
para ir de cimiento a cumbrera de un salto
y pensar que las consecuencias se visten de causas primeras
en un temporal de visiones de lucidez extraordinaria
capaz de morderle las bastillas
a esa esquiva revelación final
que solo se produce con la muerte.
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Claro
Y una extraña humildad me persigue
Casi como una obsesión
No es cierta
Pero la conciencia me indica seguirla
Camino día a día
Y cada segundo me siguen mis pensamientos
Disidente de seguidores
Incluso me río de los creyentes
Que militan su fe
Como soldados siguiendo una orden
Nada me obsesiona
Sino la calma
Con la que ir a lugares solitarios
Para sentir el paso del tiempo
El tiempo
Que todo lo sana
Busco amigos imaginarios
De esos que suelen ser leales
De esos que te conocen desde siempre
Pero es
el camino oculto
el que me tranquiliza
Rodeado de deberes impuestos
En un mundo que quiere ser lo que no es
O más bien
En una civilización
Judía
Griega
Latina
Palestina
Sajona
Y Oriental
Complejamente contradictoria
Del modo más vectorialmente graficable
Que golpea con el mazo de la bondad
Para aplastar la independencia
Pues finalmente
A todo nos sometemos
Al entusiasmo
Con el aburrimiento del mismo
A la libertad
Que nos oprime en sus infinitas oportunidades
A la dicha
Que es pasajera
En fin
El otro día pensaba
cual vendría siendo el sentido de la poesía
que según lo que he aprendido
a todo le da sentido
a modo de impronta divina
Es raro
Poder hacerse semejantes preguntas
El sentido de tener sentido
Es como ir al creador de quien creara todas las cosas
Al padre de los padres
Que podría ser La Potencia del Ser
Que no es Dios
Puesto que dios es la potencia hecha acción y existencia
Entonces encontramos un infinito camino inverso
Pues la potencia de la potencia sería
la posibilidad de existencia
de la potencia
de ser creador primero
de todas las cosas,
en una especie de metalenguaje
algo engañador.
Solo retórica
Nada más
Mientras tanto
Seguimos caminado
Pasan los postes
Pasan los muros
y se suceden las relaciones de asuntos diversos
que martillan la cabeza del que vive día a día
¡Ah, olvido!
bendito olvido
gracias a ti sentimos que los ciclos tuvieron sustancia y forma
pues los improperios se desgastan
se desgastan los groseros ademanes
y solo quedan esos mínimos momentos de soledad
todo imaginado
como una secuencia perfecta
que se une eslabón a eslabón
como si fueran la cadena
del ancla
del barco
de la dicha
anclado en las costas de la tolerancia
ante el oleaje leve de los desafíos llevaderos.
Y así
Se dan las palabras
Con esa eficiente cantidad de imaginación y solvencia
Para decir cosas que otras disciplinas no levantan del suelo ni de a micrones
Las ciencias revelan hechos
Alquímicamente demostrados como fenómenos
Pues claro
Es la capacidad de demostrar
que un hecho es fenómeno
Lo que nos pone en fronteras exactas
para revelar el hecho adyacente al sentido del mismo
poesía de nuevo
soldadura del mundo con el alma
mirada a precio de huevo por el fárrago de certezas
hechas procedimientos y normas
nada se desprecia
cuando ocupa su lugar en el anaquel de la existencia
más
cuidado con las destrezas
que emborrachan el espíritu
al punto de transformarse
en los patrones del resto de las cosas
pues siendo diestro me siento poderoso
y el sentido de poder es fatuo y mentiroso
entonces todo se vuelve maleable
para ir de cimiento a cumbrera de un salto
y pensar que las consecuencias se visten de causas primeras
en un temporal de visiones de lucidez extraordinaria
capaz de morderle las bastillas
a esa esquiva revelación final
que solo se produce con la muerte.
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Entrada publicada originalmente a las
1:02 p.m.
Cinema Paradiso 4 [patética soberbia]
Somos perfectos
Relucimos al sol
Como relucen las copas de cristal en un balcón
Hacemos lo correcto
Nos documentamos
Para que nuestra corrección calce en todo molde
De manera de nunca fallar
O por lo menos que no se note
Vestimos como los mejores
Nuestros ademanes y opiniones
son los que todos esperan oír
Llegamos a las reuniones
Ni tan bulliciosos
Ni tan discretos
Para que nos vean
Y no nos discriminen
Entonces dejamos de lado nuestro ser
Porque nacimos imperfectos
Cosa que con el tiempo hemos olvidado
Tuvimos malos momentos
Pero con entereza los superamos
Fuimos perseguidos por nuestras ideas
Pero ya no
Sufrimos el vejamen
Pero nuestros victimarios se pudren en los cadalsos
Del desprestigio público
Tenemos respuesta de peso para todo
Pues nuestra palabra
Está respaldada
por nuestra autoridad de personas enteras
citamos a los intelectuales
de nuestras filas
pues como militamos
en tiempo pasado
sabemos que somos portadores de la verdad
más que de la razón;
arrastramos los beneficios de la verdad y la justicia
y nada salvo los nuestros
acaparan la asertividad y el ingenio
podemos
discretamente
meter la mano en los bolsillos ajenos
pues nuestros sufrimientos nos dan licencias
pero somos sutiles también
pues como somos buenos
buenamente nos cagamos en la vida de los otros
abrazamos a nuestros vecinos
y les damos el beso de judas
dormimos tranquilos
pues tenemos ganado el nirvana
el cielo
o el paraíso rodeado de valkirias
da lo mismo
lo cierto es que estamos concientes
que más que por otra cosa
por cansancio
en algún tiempo
pasaremos a la obsolescencia
y se reirán de nosotros
a mandíbula batiente
pues
ya estaremos viejos y caducos
y nuestras vanguardias serán guardadas en anaqueles
donde estaremos a la espera que
como cadáveres nos rescaten
una vez que lo añejo pase a ser antiguo
y recobre el brillo de las copas en el balcón
cuando de nuevo
salga
para nosotros
el sol .
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Relucimos al sol
Como relucen las copas de cristal en un balcón
Hacemos lo correcto
Nos documentamos
Para que nuestra corrección calce en todo molde
De manera de nunca fallar
O por lo menos que no se note
Vestimos como los mejores
Nuestros ademanes y opiniones
son los que todos esperan oír
Llegamos a las reuniones
Ni tan bulliciosos
Ni tan discretos
Para que nos vean
Y no nos discriminen
Entonces dejamos de lado nuestro ser
Porque nacimos imperfectos
Cosa que con el tiempo hemos olvidado
Tuvimos malos momentos
Pero con entereza los superamos
Fuimos perseguidos por nuestras ideas
Pero ya no
Sufrimos el vejamen
Pero nuestros victimarios se pudren en los cadalsos
Del desprestigio público
Tenemos respuesta de peso para todo
Pues nuestra palabra
Está respaldada
por nuestra autoridad de personas enteras
citamos a los intelectuales
de nuestras filas
pues como militamos
en tiempo pasado
sabemos que somos portadores de la verdad
más que de la razón;
arrastramos los beneficios de la verdad y la justicia
y nada salvo los nuestros
acaparan la asertividad y el ingenio
podemos
discretamente
meter la mano en los bolsillos ajenos
pues nuestros sufrimientos nos dan licencias
pero somos sutiles también
pues como somos buenos
buenamente nos cagamos en la vida de los otros
abrazamos a nuestros vecinos
y les damos el beso de judas
dormimos tranquilos
pues tenemos ganado el nirvana
el cielo
o el paraíso rodeado de valkirias
da lo mismo
lo cierto es que estamos concientes
que más que por otra cosa
por cansancio
en algún tiempo
pasaremos a la obsolescencia
y se reirán de nosotros
a mandíbula batiente
pues
ya estaremos viejos y caducos
y nuestras vanguardias serán guardadas en anaqueles
donde estaremos a la espera que
como cadáveres nos rescaten
una vez que lo añejo pase a ser antiguo
y recobre el brillo de las copas en el balcón
cuando de nuevo
salga
para nosotros
el sol .
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Entrada publicada originalmente a las
12:59 p.m.
Cinema Paradiso 3 [perversa medianía]
Ni personas
Ni personajes
Somos,
Pues en el muestrario de eventos que nos visten y cubren
Hacemos las veces de sombras tenues
Que nadie ve ni toca
Que nadie pisa ni percibe
Nos tenemos por idiotas dignos
Y nos filtramos por las grietas de las murallas
Saludamos a cuanto desdichado nos mira
Pues tenemos origen pueblerino
Sonreímos como escudo y fachada
No miramos el futuro
Ni sabemos del presente
Para que los hechos resbalen por nuestra vida
Y así sobrevivimos
Leemos
De corrido inclusive
Virgilio
Para nosotros
Acaso fue un palurdo
Que en vano gastó saliva
Aprendimos técnicas
Sabemos procedimientos
Y celebramos el día de nuestro oficio
Somos felices
Criamos a nuestros hijos con tranquilidad
Ni siquiera los peores nos critican
Pues para nadie somos tema
Mas
Manejamos con maestría las sutilezas
Capaces de prenderle fuego a los crucificados
Despreciamos mártires y esclavos
Damos la hora
Y aportamos limosna
Tenemos respuestas de buena crianza
Para cada tema banal
Solo la línea recta nos ocupa
Pero alabamos las catenarias
Capaces de hacer mundo
(Según nos han contado)
Como loros tristes y desplumados
Pierna arriba
Repetimos los titulares
De los diarios más tendenciosos
Pero cada frase
Intenta ocupar lugar
En el ambiente apropiado
No sabemos de transgresión
No sabemos de invento ni arrojo
No conocemos descubrimientos
No entendemos maravillas
Pues como tristes mártires que aparentamos ser
Necesitamos culpar al destino de nuestra imagen
De perro enfermizo
Lastimero y orinante
Para cagarnos de susto ante el talento
Y así justificar nuestras viles trasparencias de tul filoso
Que a la pasada corta yugulares riesgosas
Anclamos nuestros zapatos al pavimento
Con pernos de acero galvanizado de tres cuartos de pulgada
Sobre una zapata empotrada
Con hilos de duraluminio
Cosa que nada raje nuestra impronta
Y permanezcamos
Como estacas embadurnadas de excremento
Pero bañados de chocolate y esencia de ámbar gris
Ah
Qué afortunados somos
Los fines de cada año
Cuando obviamente corroboramos
Que seguimos de pie
Y que nuestros enemigos caen como paltas al suelo
Manifestamos nuestro orgullo esporádico y ebrio
Por nuestras cuentas bien llevadas
Porque nuestros hijos nos siguen
Y se enorgullecen de nosotros
Ellos creen o esperan
Que sus padres fueron dignos de toda empresa
Y que ante todo no bajaron el moño
Y levantaron la mirada
Sobre un sutil pedestal de estucos lisos
Con molduras curvas y afiladas
Acaso nos ven con pergaminos en las manos
Y togas de profetas tristes
Pero nuestra vida es como un globo de látex
Que vence a las pocas semanas
Se quema y desgasta
Para que el aire inclusive
Sea excesivo para nuestra alma
Que no combustiona ni siquiera con pólvora
Y así nos quedamos
Nosotros
La raza de corderos llorones
Descendientes de Bruto
Afilando el puñal
Para pasárselo al criminal
Pues ni siquiera matamos explícitamente
No
Somos los fabricantes de la tierra apropiada
Donde se entierran los catafalcos
Donamos cementerios
Cargamos las armas a escondidas
Y luego nos diseminamos como el humo de una estufa
Mezclados con el vapor
Para precipitarnos a la tierra
en silencio.
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Ni personajes
Somos,
Pues en el muestrario de eventos que nos visten y cubren
Hacemos las veces de sombras tenues
Que nadie ve ni toca
Que nadie pisa ni percibe
Nos tenemos por idiotas dignos
Y nos filtramos por las grietas de las murallas
Saludamos a cuanto desdichado nos mira
Pues tenemos origen pueblerino
Sonreímos como escudo y fachada
No miramos el futuro
Ni sabemos del presente
Para que los hechos resbalen por nuestra vida
Y así sobrevivimos
Leemos
De corrido inclusive
Virgilio
Para nosotros
Acaso fue un palurdo
Que en vano gastó saliva
Aprendimos técnicas
Sabemos procedimientos
Y celebramos el día de nuestro oficio
Somos felices
Criamos a nuestros hijos con tranquilidad
Ni siquiera los peores nos critican
Pues para nadie somos tema
Mas
Manejamos con maestría las sutilezas
Capaces de prenderle fuego a los crucificados
Despreciamos mártires y esclavos
Damos la hora
Y aportamos limosna
Tenemos respuestas de buena crianza
Para cada tema banal
Solo la línea recta nos ocupa
Pero alabamos las catenarias
Capaces de hacer mundo
(Según nos han contado)
Como loros tristes y desplumados
Pierna arriba
Repetimos los titulares
De los diarios más tendenciosos
Pero cada frase
Intenta ocupar lugar
En el ambiente apropiado
No sabemos de transgresión
No sabemos de invento ni arrojo
No conocemos descubrimientos
No entendemos maravillas
Pues como tristes mártires que aparentamos ser
Necesitamos culpar al destino de nuestra imagen
De perro enfermizo
Lastimero y orinante
Para cagarnos de susto ante el talento
Y así justificar nuestras viles trasparencias de tul filoso
Que a la pasada corta yugulares riesgosas
Anclamos nuestros zapatos al pavimento
Con pernos de acero galvanizado de tres cuartos de pulgada
Sobre una zapata empotrada
Con hilos de duraluminio
Cosa que nada raje nuestra impronta
Y permanezcamos
Como estacas embadurnadas de excremento
Pero bañados de chocolate y esencia de ámbar gris
Ah
Qué afortunados somos
Los fines de cada año
Cuando obviamente corroboramos
Que seguimos de pie
Y que nuestros enemigos caen como paltas al suelo
Manifestamos nuestro orgullo esporádico y ebrio
Por nuestras cuentas bien llevadas
Porque nuestros hijos nos siguen
Y se enorgullecen de nosotros
Ellos creen o esperan
Que sus padres fueron dignos de toda empresa
Y que ante todo no bajaron el moño
Y levantaron la mirada
Sobre un sutil pedestal de estucos lisos
Con molduras curvas y afiladas
Acaso nos ven con pergaminos en las manos
Y togas de profetas tristes
Pero nuestra vida es como un globo de látex
Que vence a las pocas semanas
Se quema y desgasta
Para que el aire inclusive
Sea excesivo para nuestra alma
Que no combustiona ni siquiera con pólvora
Y así nos quedamos
Nosotros
La raza de corderos llorones
Descendientes de Bruto
Afilando el puñal
Para pasárselo al criminal
Pues ni siquiera matamos explícitamente
No
Somos los fabricantes de la tierra apropiada
Donde se entierran los catafalcos
Donamos cementerios
Cargamos las armas a escondidas
Y luego nos diseminamos como el humo de una estufa
Mezclados con el vapor
Para precipitarnos a la tierra
en silencio.
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Entrada publicada originalmente a las
8:42 a.m.
viernes, 23 de septiembre de 2005
Cinema Paradiso 2 [condición adulta]
No somos personas
Somos personajes
Rodeados del fárrago de malos presagios ocultos
Vagamos por los espacios de nuestras vidas laboriosas
A la espera de la palabra
Que más que decirnos
Nos revela
La gente es lo que va pudiendo ser
Y todos
nos las traemos ante las ajenas expectativas
Como un resorte
Reaccionamos
Ante el extraño
Como una puerta cerrada
Sin generosidad
Sin todo eso que sabemos
Y a sabiendas lo ocultamos
Ocultamos sonrisas y espíritus afables
Castigamos con el silencio
Ignoramos
Hacemos como que nada nos impresiona
De manera tal
Que si el mismísimo Júpiter bajara en un trueno
Haríamos como que no vemos nada
Para ir emparejando
Para cumplir la ley del la segadora
Que corta todo al mismo nivel
Para que la siembra no se distinga
sino por su volumen
sin espigas doradas
ni tréboles de cuatro hojas
sin el brillo del agua por el surco
sin nada más que el silencio donde el grillo campea
y hace sonar sus patas
resonado en su cascarón
como los grillos que somos nosotros
bulliciosos
pero de bulla vacía
solo bulla
sin trasfondo
sin talento abovedado
sin combinación
sin puertas de acero
para que el secreto se vea
como nada más que lo que es
una fachada de pórticos
delante de un jardín por hacerse
un collar de burbujas
que revientan en silencio
a trastienda de la orilla del mar
donde la espuma es la huella de las olas muertas
y donde se lava la arena
como se debieran lavar nuestras ideas
para que brillaran solas
sin nuestra impronta
como hijas generosas y libres
Buscaremos entonces
las ideas llenas de potencia
y saldremos a la calle a mirar a los ojos
no para usarlos de espejo
sino para grabarnos su impronta
sabremos leer los gestos de los hombres
y sabremos rodear las señales de las mujeres
haremos de los pasos una coreografía
que levantan las tablas del escenario
bajo el cual se apilan nuestras heridas
como sacos de harina raídos
vaya tipos que somos
nosotros
cobardes y elocuentes
sonreímos cuando debemos escupir
como paradigma de sutileza
de esa que otros como nosotros nos enseñaron
para mentir
porque de la mentira se alimentan las almas de los adultos
para dejar pasar la vida
como un sufrimiento festivo
ya que todo se pasa
y nada se queda
con la amargura del tiempo que galopa en el segundero
mentira y farsa
para congraciarnos con los hechos
decir lo que esperan de nosotros
para ser apropiados
y para apropiarnos de la atención de los demás
sedientos de atención
pero de esa que viene y va
como un péndulo
para que nada florezca en nuestros corazones
canallas pero sutiles
para decirnos
que somos otro
el que trasluce hasta en la noche
inocentes palomas entregadas
a las coreografías blancas
donde nuestro corazón se ralla en tiras doradas
biombos humanos
raza de camaleones
caras de nalga
libros de papel biblia
colgados en el retrete
para que todo pase de largo
para que por el daño surjamos
para que por derrota logremos vencer
para humillar
como parte del botín
tristes personajes los adultos
formados y forjados
a golpes de bacinicas
dejen al niño que agoniza en mí
para creer que tengo esperanzas de no morir por completo.
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Somos personajes
Rodeados del fárrago de malos presagios ocultos
Vagamos por los espacios de nuestras vidas laboriosas
A la espera de la palabra
Que más que decirnos
Nos revela
La gente es lo que va pudiendo ser
Y todos
nos las traemos ante las ajenas expectativas
Como un resorte
Reaccionamos
Ante el extraño
Como una puerta cerrada
Sin generosidad
Sin todo eso que sabemos
Y a sabiendas lo ocultamos
Ocultamos sonrisas y espíritus afables
Castigamos con el silencio
Ignoramos
Hacemos como que nada nos impresiona
De manera tal
Que si el mismísimo Júpiter bajara en un trueno
Haríamos como que no vemos nada
Para ir emparejando
Para cumplir la ley del la segadora
Que corta todo al mismo nivel
Para que la siembra no se distinga
sino por su volumen
sin espigas doradas
ni tréboles de cuatro hojas
sin el brillo del agua por el surco
sin nada más que el silencio donde el grillo campea
y hace sonar sus patas
resonado en su cascarón
como los grillos que somos nosotros
bulliciosos
pero de bulla vacía
solo bulla
sin trasfondo
sin talento abovedado
sin combinación
sin puertas de acero
para que el secreto se vea
como nada más que lo que es
una fachada de pórticos
delante de un jardín por hacerse
un collar de burbujas
que revientan en silencio
a trastienda de la orilla del mar
donde la espuma es la huella de las olas muertas
y donde se lava la arena
como se debieran lavar nuestras ideas
para que brillaran solas
sin nuestra impronta
como hijas generosas y libres
Buscaremos entonces
las ideas llenas de potencia
y saldremos a la calle a mirar a los ojos
no para usarlos de espejo
sino para grabarnos su impronta
sabremos leer los gestos de los hombres
y sabremos rodear las señales de las mujeres
haremos de los pasos una coreografía
que levantan las tablas del escenario
bajo el cual se apilan nuestras heridas
como sacos de harina raídos
vaya tipos que somos
nosotros
cobardes y elocuentes
sonreímos cuando debemos escupir
como paradigma de sutileza
de esa que otros como nosotros nos enseñaron
para mentir
porque de la mentira se alimentan las almas de los adultos
para dejar pasar la vida
como un sufrimiento festivo
ya que todo se pasa
y nada se queda
con la amargura del tiempo que galopa en el segundero
mentira y farsa
para congraciarnos con los hechos
decir lo que esperan de nosotros
para ser apropiados
y para apropiarnos de la atención de los demás
sedientos de atención
pero de esa que viene y va
como un péndulo
para que nada florezca en nuestros corazones
canallas pero sutiles
para decirnos
que somos otro
el que trasluce hasta en la noche
inocentes palomas entregadas
a las coreografías blancas
donde nuestro corazón se ralla en tiras doradas
biombos humanos
raza de camaleones
caras de nalga
libros de papel biblia
colgados en el retrete
para que todo pase de largo
para que por el daño surjamos
para que por derrota logremos vencer
para humillar
como parte del botín
tristes personajes los adultos
formados y forjados
a golpes de bacinicas
dejen al niño que agoniza en mí
para creer que tengo esperanzas de no morir por completo.
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Entrada publicada originalmente a las
6:09 p.m.
martes, 20 de septiembre de 2005
Cinema Paradiso 1 [origen y destino]
Somos personas
no personajes
Y bordamos la existencia
con la artesanía de un orfebre
Dejamos una estela
en el mar
que no se deshace en nosotros mismos
a no ser que en verdad exista el olvido
Y sí
la vida es un viaje
Pero es una obra también
y un juego, y una lucha, y una paciente contemplación
y una forja
y un cuadro
y un libro abierto
Y también un rompecabezas
pero sus piezas las hacemos nosotros
y su tamaño no implica jerarquía
Entonces
cual letanía contemplamos estas piezas
en una procesión de logros y derrotas
permanentes durante el viaje;
Hay piezas que nos cuelgan
otras las arrastramos
y otras las usamos de escudo
incluso hay algunas que colgamos en nuestro pecho como escapularios
Cuando el asunto
es que ellas deben tomar
su real ubicación en el tablero
y desprenderse de nosotros
para dejarnos desnudos
tal como vinimos al mundo
sin un terno de partes diferentes
que nos cubren cual manto de niebla.
No seremos nunca nada más
de lo que fuimos al nacer
a no ser que logremos enajenarnos
para decir que superamos nuestro origen
Simple y Vacío
como la potencia de las cosas,
pues las obras se desprenden cual escamas
y vamos quedando siempre desnudos
con una desnudez trascendental
Pues la vida
Más que el éxito o el fracaso
es una impostora de rostro dulce
que nos engaña con el artesonado de la experiencia
que no es más que una muleta
Y la verdadera poesía no se hace obras
se hace contemplación pura
mucho más allá de las palabras más absolutas
y de las arquitecturas más eternas;
Casi pareciera
que el arte surge
de la impotencia de vivir.
Ángeles aquellos
que simplemente caminan
y van mirando con el desdoblamiento de las revelaciones,
a contrapelo de quienes le declaran la guerra al talento
y lo derrotan a puro esfuerzo y autoconvencimiento
Si
caminar y hacer de la vida una concatenación de perfección contemplada
inclusive en los hechos más espúreos
esa es la gracia;
No tiene gracia lograr nada que no sea inherente a nosotros mismos
Y como la vida es impostora
el mayor logro radica en llegar desnudos al final
tal como partimos
con la potencia que nos fue revelada día a día
y con el espejo de nuestras acciones a modo de contracanto.
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no personajes
Y bordamos la existencia
con la artesanía de un orfebre
Dejamos una estela
en el mar
que no se deshace en nosotros mismos
a no ser que en verdad exista el olvido
Y sí
la vida es un viaje
Pero es una obra también
y un juego, y una lucha, y una paciente contemplación
y una forja
y un cuadro
y un libro abierto
Y también un rompecabezas
pero sus piezas las hacemos nosotros
y su tamaño no implica jerarquía
Entonces
cual letanía contemplamos estas piezas
en una procesión de logros y derrotas
permanentes durante el viaje;
Hay piezas que nos cuelgan
otras las arrastramos
y otras las usamos de escudo
incluso hay algunas que colgamos en nuestro pecho como escapularios
Cuando el asunto
es que ellas deben tomar
su real ubicación en el tablero
y desprenderse de nosotros
para dejarnos desnudos
tal como vinimos al mundo
sin un terno de partes diferentes
que nos cubren cual manto de niebla.
No seremos nunca nada más
de lo que fuimos al nacer
a no ser que logremos enajenarnos
para decir que superamos nuestro origen
Simple y Vacío
como la potencia de las cosas,
pues las obras se desprenden cual escamas
y vamos quedando siempre desnudos
con una desnudez trascendental
Pues la vida
Más que el éxito o el fracaso
es una impostora de rostro dulce
que nos engaña con el artesonado de la experiencia
que no es más que una muleta
Y la verdadera poesía no se hace obras
se hace contemplación pura
mucho más allá de las palabras más absolutas
y de las arquitecturas más eternas;
Casi pareciera
que el arte surge
de la impotencia de vivir.
Ángeles aquellos
que simplemente caminan
y van mirando con el desdoblamiento de las revelaciones,
a contrapelo de quienes le declaran la guerra al talento
y lo derrotan a puro esfuerzo y autoconvencimiento
Si
caminar y hacer de la vida una concatenación de perfección contemplada
inclusive en los hechos más espúreos
esa es la gracia;
No tiene gracia lograr nada que no sea inherente a nosotros mismos
Y como la vida es impostora
el mayor logro radica en llegar desnudos al final
tal como partimos
con la potencia que nos fue revelada día a día
y con el espejo de nuestras acciones a modo de contracanto.
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Entrada publicada originalmente a las
7:47 p.m.
martes, 13 de septiembre de 2005
Cómo Ubicarme
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Entrada publicada originalmente a las
7:45 p.m.
Todos los Autores
varios
índice correlativo (un poema tras otro)
Arthur Rimbaud; Barco Borracho
Nicanor Parra; Hay Un Día Feliz
Vicente Huidobro; Arte Poética
Dante Alighieri; La Divina Comedia; Canto XXIII y final
Vicente Huidobro; Pasión, Pasión y Muerte
______________________________
Arthur Rimbaud
El barco borracho
" Mientras descendía por Ríos impasibles,
sentí que los remolcadores dejaban de guiarme:
Los Pieles Rojas gritones los tomaron por blancos,
clavándolos desnudos en postes de colores.
No me importaba el cargamento,
fuera trigo flamenco o algodón inglés.
Cuando terminó el lío de los remolcadores,
los Ríos me dejaron descender donde quisiera.
En los furiosos chapoteos de las mareas,
yo, el otro invierno, más sordo que los cerebros de los niños,
¡corrí! y las Penínsulas desamarradas
jamás han tolerado juicio más triunfal.
La tempestad bendijo mis desvelos marítimos,
más liviano que un corcho dancé sobre las olas
llamadas eternas arrolladoras de víctimas,
¡diez noches, sin extrañar el ojo idiota de los faros!
Más dulce que a los niños las manzanas ácidas,
el agua verde penetró mi casco de abeto
y las manchas de vinos azules y de vómitos
me lavó, dispersando mi timón y mi ancla.
Y desde entonces, me bañé en el poema
de la mar, lleno de estrellas, y latescente,
devorando los azules verdosos; donde, flotando
pálido y satisfecho, un ahogado pensativo desciende;
¡donde, tiñendo de un golpe las azulidades, delirios
y ritmos lentos bajo los destellos del día,
más fuertes que el alcohol, más amplios que nuestras liras,
fermentaban las amargas rojeces del amor!
Yo sé de los cielos que estallan en rayos, y de las trombas
y de las resacas y de las corrientes:
¡yo sé de la tarde, del alba exaltada como un pueblo de palomas,
y he visto alguna vez, eso que el hombre ha creído ver!
¡Yo he visto el sol caído, manchado de místicos horrores.
iluminando los largos flecos violetas,
parecidas a los actores de dramas muy antiguos
las olas meciendo a lo lejos sus temblores de moaré!
¡Yo soñé la noche verde de las nieves deslumbrantes,
besos que suben de los ojos de los mares con lentitud,
la circulación de las savias inauditas,
y el despertar amarillo y azul de los fósforos cantores!
¡Yo seguí, durante meses, imitando a los ganados
enloquecidos, las olas en el asalto de los arrecifes,
sin pensar que los pies luminosos de las Marías
pudiesen frenar el morro de los Océanos asmáticos!
¡Yo embestí, sabed, las increíbles Floridas
mezclando las flores de los ojos de las panteras con la piel
de los hombres! ¡Los arcos iris tendidos como riendas
bajo el horizonte de los mares, en los glaucos rebaños!
¡Yo he visto fermentar los enormes pantanos, trampas
en las que se pudre en los juncos todo un Leviatán;
los derrumbes de las aguas en medio de la calma,
y las lejanías abismales caer en cataratas!
¡Glaciares, soles de plata, olas perladas, cielos de brasas!
naufragios odiosos en el fondo de golfos oscuros
donde serpientes gigantes devoradas por alimañas
caen, de los árboles torcidos, con negros perfumes!
Yo hubiera querido enseñar a los niños esos dorados
de la ola azul, los peces de oro, los peces cantores.
Las espumas de las flores han bendecido mis vagabundeos
y vientos inefables me dieron sus alas por un momento.
A veces, mártir cansada de polos y de zonas,
la mar cuyo sollozo hizo mi balanceo más dulce
elevó hacia mí sus flores de sombra de ventosas amarillas
y yo permanecía, al igual que una mujer, de rodillas...
Casi isla, quitando de mis bordas las querellas
y los excrementos de los pájaros cantores de ojos rubios.
¡Y yo bogué, mientras atravesando mis frágiles cordajes
los ahogados descendían a dormir, reculando!
O yo, barco perdido bajo los cabellos de las algas,
arrojado por el huracán contra el éter sin pájaros,
yo, a quien los Monitores y los veleros del Hansa
no hubieran salvado la carcasa borracha de agua;
Libre, humeante, montado de brumas violetas,
yo, que agujereaba el cielo rojeante como una pared
que lleva, confitura exquisita para los buenos poetas,
líquenes de sol y flemas de azur;
Yo que corría, manchado de lúnulas eléctricas,
tabla loca, escoltada por hipocampos negros,
cuando los julios hacían caer a golpes de bastón
los cielos ultramarinos de las ardientes tolvas;
¡Yo que temblaba, sintiendo gemir a cincuenta leguas
el celo de los Behemots y los Maelstroms espesos,
eterno hilandero de las inmovilidades azules,
yo extraño la Europa de los viejos parapetos!
¡Yo he visto los archipiélagos siderales! y las islas
donde los cielos delirantes están abiertos al viajero:
¿Es en estas noches sin fondo en las que te duermes y te exilas,
millón de pájaros de oro, oh Vigor futuro?
¡Pero, de verdad, yo lloré demasiado! Las Albas son desoladoras,
toda luna es atroz y todo sol amargo:
El acre amor me ha hinchado de torpezas embriagadoras.
¡Oh que mi quilla estalle! ¡Oh que yo me hunda en la mar!
Si yo deseo un agua de Europa, es el charco
negro y frío donde, en el crepúsculo embalsamado
un niño en cuclillas colmado de tristezas, suelta
un barco frágil como una mariposa de mayo.
Yo no puedo más, bañado por vuestras languideces, oh olas,
arrancar su estela a los portadores de algodones,
ni atravesar el orgullo de las banderas y estandartes,
ni nadar bajo los ojos horribles de los pontones. "
[Volver a la Página Principal de este Blog]
______________________________
Nicanor Parra
Hay Un Día Feliz
A recorrer me dediqué esta tarde
Las solitarias calles de mi aldea
Acompañado por el buen crepúsculo
Que es el único amigo que me queda.
Todo está como entonces, el otoño
Y su difusa lámpara de niebla,
Sólo que el tiempo lo ha invadido todo
Con su pálido manto de tristeza.
Nunca pensé, creédmelo, un instante
Volver a ver esta querida tierra,
Pero ahora que he vuelto no comprendo
Cómo pude alejarme de su puerta.
Nada ha cambiado, ni sus casas blancas
Ni sus viejos portones de madera.
Todo está en su lugar; las golondrinas
En la torre más alta de la iglesia;
El caracol en el jardín, y el musgo
En las húmedas manos de las piedras.
No se puede dudar, éste es el reino
Del cielo azul y de las hojas secas
En donde todo y cada cosa tiene
Su singular y plácida leyenda:
Hasta en la propia sombra reconozco
La mirada celeste de mi abuela.
Estos fueron los hechos memorables
Que presenció mi juventud primera,
El correo en la esquina de la plaza
Y la humedad en las murallas viejas.
¡Buena cosa, Dios mío! nunca sabe
Uno apreciar la dicha verdadera,
Cuando la imaginamos más lejana
Es justamente cuando está más cerca.
Ay de mí, ¡ay de mí!, algo me dice
Que la vida no es más que una quimera;
Una ilusión, un sueño sin orillas,
Una pequeña nube pasajera.
Vamos por partes, no sé bien qué digo,
La emoción se me sube a la cabeza.
Como ya era la hora del silencio
Cuando emprendí mí singular empresa,
Una tras otra, en oleaje mudo,
Al establo volvían las ovejas.
Las saludé personalmente a todas
Y cuando estuve frente a la arboleda
Que alimenta el oído del viajero
Con su inefable música secreta
Recordé el mar y enumeré las hojas
En homenaje a mis hermanas muertas.
Perfectamente bien. Seguí mi viaje
Como quien de la vida nada espera.
Pasé frente a la rueda del molino,
Me detuve delante de una tienda:
El olor del café siempre es el mismo,
Siempre la misma luna en mi cabeza;
Entre el río de entonces y el de ahora
No distingo ninguna diferencia.
Lo reconozco bien, éste es el árbol
Que mi padre plantó frente a la puerta
(Ilustre padre que en sus buenos tiempos
Fuera mejor que una ventana abierta).
Yo me atrevo a afirmar que su conducta
Era un trasunto fiel de la Edad Media
Cuando el perro dormía dulcemente
Bajo el ángulo recto de una estrella.
A estas alturas siento que me envuelve
El delicado olor de las violetas
Que mi amorosa madre cultivaba
Para curar la tos y la tristeza.
Cuánto tiempo ha pasado desde entonces
No podría decirlo con certeza;
Todo está igual, seguramente,
El vino y el ruiseñor encima de la mesa,
Mis hermanos menores a esta hora
Deben venir de vuelta de la escuela:
¡Sólo que el tiempo lo ha borrado todo
Como una blanca tempestad de arena!
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______________________________
Vicente Huidobro
Arte Poética
Que el verso sea como una llave
Que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
Cuanto miren los ojos creado sea,
Y el alma del oyente quede temblando.
Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
El adjetivo, cuando no da vida, mata.
Estamos en el ciclo de los nervios.
El músculo cuelga,
Como recuerdo, en los museos;
Mas no por eso tenemos menos fuerza:
El vigor verdadero
Reside en la cabeza.
Por qué cantáis la rosa, ¡oh Poetas!
Hacedla florecer en el poema ;
Sólo para nosotros
Viven todas las cosas bajo el Sol.
El Poeta es un pequeño Dios.
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______________________________
Dante Alighieri
La Divina Comedia
[fragmento final]
CANTO XXXIII
«¡Oh Virgen Madre, oh Hija de tu hijo,
alta y humilde más que otra criatura,
término fijo de eterno decreto, 3
Tú eres quien hizo a la humana natura
tan noble, que su autor no desdeñara
convertirse a sí mismo en su creación. 6
Dentro del viento tuyo ardió el amor,
cuyo calor en esta paz eterna
hizo que germinaran estas flores. 9
Aquí nos eres rostro meridiano
de caridad, y abajo, a los mortales,
de la esperanza eres fuente vivaz. 12
Mujer, eres tan grande y vales tanto,
que quien desea gracia y no te ruega
quiere su desear volar sin alas. 15
Mas tu benignidad no sólo ayuda
a quien lo pide, y muchas ocasiones
se adelanta al pedirlo generosa. 18
En ti misericordia, en ti bondad,
en ti magnificencia, en ti se encuentra
todo cuanto hay de bueno en las criaturas. 21
Ahora éste, que de la ínfima laguna
del universo, ha visto paso a paso
las formas de vivir espirituales, 24
solicita, por gracia, tal virtud,
que pueda con los ojos elevarse,
más alto a la divina salvación. 27
Y yo que nunca ver he deseado
más de lo que a él deseo, mis plegarias
te dirijo, y te pido que te basten, 30
para que tú le quites cualquier nube
de su mortalidad con tus plegarias,
tal que el sumo placer se le descubra. 33
También reina, te pido, tú que puedes
lo que deseas, que conserves sanos,
sus impulsos, después de lo que ha visto. 36
Venza al impulso humano tu custodia:
ve que Beatriz con tantos elegidos
por mi plegaria te junta las manos!» 39[L1706]
Los ojos que venera y ama Dios,
fijos en el que hablaba, demostraron
cuánto el devoto ruego le placía; 42
luego a la eterna luz se dirigieron,
en la que es impensable que penetre
tan claramente el ojo de ninguno. 45
Y yo que al final de todas mis ansias
me aproximaba, tal como debía,
puse fin al ardor de mi deseo. 48
Bernardo me animaba, sonriendo
a que mirara abajo, mas yo estaba
ya por mí mismo como aquél quería: 51
pues mi mirada, volviéndose pura,
más y más penetraba por el rayo
de la alta luz que es cierta por sí misma. 54
Fue mi visión mayor en adelante
de lo que puede el habla, que a tal vista,
cede y a tanto exceso la memoria. 57
Como aquel que en el sueño ha visto algo,
que tras el sueño la pasión impresa
permanece, y el resto no recuerda, 60[L1707]
así estoy yo, que casi se ha extinguido
mi visión, mas destila todavía
en mi pecho el dulzor que nace de ella. 63
Así la nieve con el sol se funde;
así al viento en las hojas tan livianas
se perdía el saber de la Sibila. 66[L1708]
¡Oh suma luz que tanto sobrepasas
los conceptos mortales, a mi mente
di otro poco, de cómo apareciste, 69
y haz que mi lengua sea tan potente,
que una chispa tan sólo de tu gloria
legar pueda a los hombres del futuro; 72
pues, si devuelves algo a mi memoria
y resuenas un poco en estos versos,
tu victoria mejor será entendida. 75
Creo, por la agudeza que sufrí
del rayo, que si hubiera retirado
la vista de él, hubiéseme perdido. 78[L1709]
Y esto, recuerdo, me hizo más osado
sosteniéndola, tanto que junté
con el valor infinito mi vista. 81
¡Oh gracia tan copiosa, que me dio
valor para mirar la luz eterna,
tanto como la vista consentía! 84
En su profundidad vi que se ahonda,
atado con amor en un volumen,
lo que en el mundo se desencuaderna: 87
sustancias y accidentes casi atados
junto a sus cualidades, de tal modo
que es sólo débil luz esto que digo. 90
Creo que vi la forma universal
de este nudo, pues siento, mientras hablo,
que más largo se me hace mi deleite. 93
Me causa un solo instante más olvido 94[L1710]
que veinticinco siglos a la hazaña
que hizo a Neptuno de Argos asombrarse. 96
Así mi mente, toda suspendida,
miraba fijamente, atenta, inmóvil,
y siempre de mirar sentía anhelo. 99
Quien ve esa luz de tal modo se vuelve,
que por ver otra cosa es imposible
que de ella le dejara separarse; 102[L1711]
Pues el bien, al que va la voluntad,
en ella todo está, y fuera de ella
lo que es perfecto allí, es defectuoso. 105
Han de ser mis palabras desde ahora,
más cortas, y esto sólo a mi recuerdo, 107[L1712]
que las de un niño que aún la leche mama. 108
No porque más que un solo aspecto hubiera
en la radiante luz que yo veía,
que es siempre igual que como era primero; 111
mas por mi vista que se enriquecía
cuando miraba su sola apariencia,
cambiando yo, ante mí se transformaba. 114
En la profunda y clara subsistencia
de la alta luz tres círculos veía
de una misma medida y tres colores; 117[L1713]
Y reflejo del uno el otro era,
como el iris del iris, y otro un fuego
que de éste y de ése igualmente viniera. 120
¡Cuán corto es el hablar, y cuán mezquino
a mi concepto! y éste a lo que vi,
lo es tanto que no basta el decir «poco». 123
¡Oh luz eterna que sola en ti existes,
sola te entiendes, y por ti entendida
y entendiente, te amas y recreas! 126
El círculo que había aparecido 127[L1714]
en ti como una luz que se refleja,
examinado un poco por mis ojos, 129
en su interior, de igual color pintada,
me pareció que estaba nuestra efigie:
y por ello mi vista en él ponía. 132
Cual el geómetra todo entregado
al cuadrado del círculo, y no encuentra,
pensando, ese principio que precisa, 135
estaba yo con esta visión nueva:
quería ver el modo en que se unía
al círculo la imagen y en qué sitio; 138[L1715]
pero mis alas no eran para ello:
si en mi mente no hubiera golpeado
un fulgor que sus ansias satisfizo. 141[L1716]
Faltan fuerzas a la alta fantasía;
mas ya mi voluntad y mi deseo
giraban como ruedas que impulsaba 144
Aquel que mueve el sol y las estrellas.
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______________________________
Vicente Huidobro
Pasión, Pasión y Muerte
Señor, hoy es el aniversario de tu muerte.
Hace veintiséis años tú estabas en una cruz
Sobre una colina llena de gente.
Entre el cielo y la tierra tus ojos eran toda la luz.
Gota a gota sangraste sobre la historia.
Desde entonces un arroyo rojo atraviesa los siglos regando nuestra memoria.
Las horas se pararon ante el umbral extrahumano.
El tiempo quedó clavado con tus pies y tus manos.
Aquellos martillazos resuenan todavía,
Como si alguien llamara las puertas de la vida.
Señor, perdóname si te hablo en un lenguaje profano,
Mas no podría hablarte de otro modo, pues soy esencialmente pagano.
Por si acaso eres Dios, vengo a pedirte una cosa
En olas rimadas con fatigas de prosa.
Hay en el mundo una mujer, acaso la más triste, sin duda la más bella,
Protégela, Señor, sin vacilar; es ella.
Y si eres realmente Dios y puedes más que mi amor,
Ayúdame a cuidarla de todos los peligros, Señor .
Señor, te estoy mirando con los brazos abiertos.
Quisieras estrechar todos los hombres y todo el universo.
Señor. cuando doblaste tu cabeza sobre la eternidad
Las gentes no sabían si era de tus ojos que brotaba la obscuridad.
Las estrellas se fueron una a una en silencio
Y la luna no hallaba cómo esconderse detrás de los cerros.
Se rasgaron las cortinas del cielo
Cuando pasaba tu alma al vuelo,
Y yo sé lo que se vio detrás; no fue una estrella,
Señor; fue la cara más bella.
La misma que verías al momento
Si rompieras la carne de mi pecho.
Como tú Señor, tengo los brazos abiertos aguardándola a ella;
Así lo he prometido y me fatigan tantos siglos de espera.
Se me caen los brazos como aspas rotas sobre la tierra¬
¿No podrías, Señor, adelantar la fecha ?
Señor; en la noche de tu cielo ha pasado un aerolito
Llevándose un voto suyo y su mirada al fondo del infinito.
Hasta el fin de los siglos seguirá rodando nuestro anhelo allí escrito.
Señor, ahora de verdad estoy enfermo,
Una angustia insufrible me está mascando el pecho.
Y ese aerolito me señala el camino.
Amarró nuestras vidas en un solo destino.
Nos ha enlazado el alma mejor que todo anillo.
Señor, ella es débil y tenue como un ramo de sollozos.
Mirarla es un vértigo de estrellas en el fondo de un pozo.
Los ruiseñores del delirio cantaban en sus besos.
Se llenaba de fiebre el tubo de los huesos.
Alguien plantó en su alma viles hierbas de duda y ya no cree en mí.
Pruébame que eres Dios y en tres días de plazo llévame de aquí.
Quiero evadirme de mí mismo.
Mi espíritu está ciego y rueda entre planetas llenos de cataclismos.
Mi vida también sangra sobre la nieve,
Como un lobo herido que hace temblar la noche cada vez que se mueve.
Estoy crucificado sobre todas las cimas.
Me clava el corazón una corona de espinas.
Las lanzas de sus ojos me hieren el costado
y un reguero de sangre sobre el silencio te dirá que he pasado.
Hace unos cuantos meses, Señor, abandoné mi viejo París.
Un extraño destino me traía a sufrir en mi país.
Hace frío, hace frío. El viento empuja el frío sobre nuestros caminos
Y los astros enrollan la noche girando como molinos.
Señor, piensa en los pobres inmigrantes que vienen hacia Américas de oro
Y encuentran un sepulcro en vez de cajas de tesoros.
Ellos impregnan las olas del ritmo de sus cantares,
La tempestad de sus almas es más horrenda que la de todos los mares.
Míralos como lloran por los seres que no verán más;
Les gritan en la noche todas las cosas que dejaron atrás.
Señor, piensa en las pobrecitas que sufren al humillar su carne,
Las nuevas Magdalenas que hoy lloran el dolor de tu madre.
Agazapadas al fondo de la angustia de su absurda Babel,
Beben lentamente grandes vasos de hiel.
Señor, piensa en las espirales de los naufragios anónimos,
En los sueños truncados que estallan en pedazos de bólido.
Piensa en los ciegos que tienen los párpados llenos de música y lloran por los ojos de su violín.
Ellos frotan sus arcos sobre la vida en una amargura sin fin.
Señor, te he visto sangrando en los vitraux de Chartres,
Como mil mariposas que hacia los sueños parten.
Señor, en Venecia he visto tu rostro bizantino
Un día en que el aire se rompía de besos y de vino.
Las góndolas pasaban cantando como nidos,
Entre las ramas de olas, siguiendo nuestras risas hacia el Lido.
Y tú quedabas solo en San Marcos, aspirando las selvas de oracio¬nes.
Que crecen a tus plantas en todas las estaciones.
Señor, te he visto en un icono, obra de un monje servio que al pintar tus espinas
Sentía toda el alma llena de golondrinas,
En la historia del mundo, ¿qué significas tú?
Hace año y medio discutí este tema en un café de Moscú.
Un sabio ruso no te daba mayor importancia,
Yo decía haber creído en ti en mi infancia,
Una bailarina célebre por su belleza
Decía que tú eres solamente un cuento de tristeza.
Todos te negaron y ningún gallo cantó:
Acaso Pedro oyéndonos lloró.
Y al fondo de una vieja Biblia tu sermón de la montaña
Seguía resonando de una manera extraña.
Señor, yo también tengo mi vía dolorosa, mis caídas y mi pasión;
Saltando meridianos como un tigre herido, sangra y aúlla mi cora¬zón.
Reina el amor en todas sus espléndidas catástrofes internas,
Mil rubíes al fondo del cerebro atruenan ,
y las plantas del deseo bordan el aire de estas noches eternas.
Poeta, poeta esclavo de aventuras y de algún sortilegio,
Soporto como tú la vida, el mayor sacrilegio.
Señor, lo único que vale en la vida es la pasión.
Vivimos para uno que otro momento de exaltación.
Un precipicio de suspiros se abre a mis pies; me detengo y vacilo.
Luego como un sonámbulo atravieso el mundo en equilibrio.
Señor, qué te importa lo que digan los hombres.
Al fondo de la historia
Eres un crepúsculo clavado en un madero de dolor y de gloria,
Y el arroyo de sangre que brotó en tu costado
Todavía, Señor, no se ha estancado.
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índice correlativo (un poema tras otro)
Arthur Rimbaud; Barco Borracho
Nicanor Parra; Hay Un Día Feliz
Vicente Huidobro; Arte Poética
Dante Alighieri; La Divina Comedia; Canto XXIII y final
Vicente Huidobro; Pasión, Pasión y Muerte
______________________________
Arthur Rimbaud
El barco borracho
" Mientras descendía por Ríos impasibles,
sentí que los remolcadores dejaban de guiarme:
Los Pieles Rojas gritones los tomaron por blancos,
clavándolos desnudos en postes de colores.
No me importaba el cargamento,
fuera trigo flamenco o algodón inglés.
Cuando terminó el lío de los remolcadores,
los Ríos me dejaron descender donde quisiera.
En los furiosos chapoteos de las mareas,
yo, el otro invierno, más sordo que los cerebros de los niños,
¡corrí! y las Penínsulas desamarradas
jamás han tolerado juicio más triunfal.
La tempestad bendijo mis desvelos marítimos,
más liviano que un corcho dancé sobre las olas
llamadas eternas arrolladoras de víctimas,
¡diez noches, sin extrañar el ojo idiota de los faros!
Más dulce que a los niños las manzanas ácidas,
el agua verde penetró mi casco de abeto
y las manchas de vinos azules y de vómitos
me lavó, dispersando mi timón y mi ancla.
Y desde entonces, me bañé en el poema
de la mar, lleno de estrellas, y latescente,
devorando los azules verdosos; donde, flotando
pálido y satisfecho, un ahogado pensativo desciende;
¡donde, tiñendo de un golpe las azulidades, delirios
y ritmos lentos bajo los destellos del día,
más fuertes que el alcohol, más amplios que nuestras liras,
fermentaban las amargas rojeces del amor!
Yo sé de los cielos que estallan en rayos, y de las trombas
y de las resacas y de las corrientes:
¡yo sé de la tarde, del alba exaltada como un pueblo de palomas,
y he visto alguna vez, eso que el hombre ha creído ver!
¡Yo he visto el sol caído, manchado de místicos horrores.
iluminando los largos flecos violetas,
parecidas a los actores de dramas muy antiguos
las olas meciendo a lo lejos sus temblores de moaré!
¡Yo soñé la noche verde de las nieves deslumbrantes,
besos que suben de los ojos de los mares con lentitud,
la circulación de las savias inauditas,
y el despertar amarillo y azul de los fósforos cantores!
¡Yo seguí, durante meses, imitando a los ganados
enloquecidos, las olas en el asalto de los arrecifes,
sin pensar que los pies luminosos de las Marías
pudiesen frenar el morro de los Océanos asmáticos!
¡Yo embestí, sabed, las increíbles Floridas
mezclando las flores de los ojos de las panteras con la piel
de los hombres! ¡Los arcos iris tendidos como riendas
bajo el horizonte de los mares, en los glaucos rebaños!
¡Yo he visto fermentar los enormes pantanos, trampas
en las que se pudre en los juncos todo un Leviatán;
los derrumbes de las aguas en medio de la calma,
y las lejanías abismales caer en cataratas!
¡Glaciares, soles de plata, olas perladas, cielos de brasas!
naufragios odiosos en el fondo de golfos oscuros
donde serpientes gigantes devoradas por alimañas
caen, de los árboles torcidos, con negros perfumes!
Yo hubiera querido enseñar a los niños esos dorados
de la ola azul, los peces de oro, los peces cantores.
Las espumas de las flores han bendecido mis vagabundeos
y vientos inefables me dieron sus alas por un momento.
A veces, mártir cansada de polos y de zonas,
la mar cuyo sollozo hizo mi balanceo más dulce
elevó hacia mí sus flores de sombra de ventosas amarillas
y yo permanecía, al igual que una mujer, de rodillas...
Casi isla, quitando de mis bordas las querellas
y los excrementos de los pájaros cantores de ojos rubios.
¡Y yo bogué, mientras atravesando mis frágiles cordajes
los ahogados descendían a dormir, reculando!
O yo, barco perdido bajo los cabellos de las algas,
arrojado por el huracán contra el éter sin pájaros,
yo, a quien los Monitores y los veleros del Hansa
no hubieran salvado la carcasa borracha de agua;
Libre, humeante, montado de brumas violetas,
yo, que agujereaba el cielo rojeante como una pared
que lleva, confitura exquisita para los buenos poetas,
líquenes de sol y flemas de azur;
Yo que corría, manchado de lúnulas eléctricas,
tabla loca, escoltada por hipocampos negros,
cuando los julios hacían caer a golpes de bastón
los cielos ultramarinos de las ardientes tolvas;
¡Yo que temblaba, sintiendo gemir a cincuenta leguas
el celo de los Behemots y los Maelstroms espesos,
eterno hilandero de las inmovilidades azules,
yo extraño la Europa de los viejos parapetos!
¡Yo he visto los archipiélagos siderales! y las islas
donde los cielos delirantes están abiertos al viajero:
¿Es en estas noches sin fondo en las que te duermes y te exilas,
millón de pájaros de oro, oh Vigor futuro?
¡Pero, de verdad, yo lloré demasiado! Las Albas son desoladoras,
toda luna es atroz y todo sol amargo:
El acre amor me ha hinchado de torpezas embriagadoras.
¡Oh que mi quilla estalle! ¡Oh que yo me hunda en la mar!
Si yo deseo un agua de Europa, es el charco
negro y frío donde, en el crepúsculo embalsamado
un niño en cuclillas colmado de tristezas, suelta
un barco frágil como una mariposa de mayo.
Yo no puedo más, bañado por vuestras languideces, oh olas,
arrancar su estela a los portadores de algodones,
ni atravesar el orgullo de las banderas y estandartes,
ni nadar bajo los ojos horribles de los pontones. "
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______________________________
Nicanor Parra
Hay Un Día Feliz
A recorrer me dediqué esta tarde
Las solitarias calles de mi aldea
Acompañado por el buen crepúsculo
Que es el único amigo que me queda.
Todo está como entonces, el otoño
Y su difusa lámpara de niebla,
Sólo que el tiempo lo ha invadido todo
Con su pálido manto de tristeza.
Nunca pensé, creédmelo, un instante
Volver a ver esta querida tierra,
Pero ahora que he vuelto no comprendo
Cómo pude alejarme de su puerta.
Nada ha cambiado, ni sus casas blancas
Ni sus viejos portones de madera.
Todo está en su lugar; las golondrinas
En la torre más alta de la iglesia;
El caracol en el jardín, y el musgo
En las húmedas manos de las piedras.
No se puede dudar, éste es el reino
Del cielo azul y de las hojas secas
En donde todo y cada cosa tiene
Su singular y plácida leyenda:
Hasta en la propia sombra reconozco
La mirada celeste de mi abuela.
Estos fueron los hechos memorables
Que presenció mi juventud primera,
El correo en la esquina de la plaza
Y la humedad en las murallas viejas.
¡Buena cosa, Dios mío! nunca sabe
Uno apreciar la dicha verdadera,
Cuando la imaginamos más lejana
Es justamente cuando está más cerca.
Ay de mí, ¡ay de mí!, algo me dice
Que la vida no es más que una quimera;
Una ilusión, un sueño sin orillas,
Una pequeña nube pasajera.
Vamos por partes, no sé bien qué digo,
La emoción se me sube a la cabeza.
Como ya era la hora del silencio
Cuando emprendí mí singular empresa,
Una tras otra, en oleaje mudo,
Al establo volvían las ovejas.
Las saludé personalmente a todas
Y cuando estuve frente a la arboleda
Que alimenta el oído del viajero
Con su inefable música secreta
Recordé el mar y enumeré las hojas
En homenaje a mis hermanas muertas.
Perfectamente bien. Seguí mi viaje
Como quien de la vida nada espera.
Pasé frente a la rueda del molino,
Me detuve delante de una tienda:
El olor del café siempre es el mismo,
Siempre la misma luna en mi cabeza;
Entre el río de entonces y el de ahora
No distingo ninguna diferencia.
Lo reconozco bien, éste es el árbol
Que mi padre plantó frente a la puerta
(Ilustre padre que en sus buenos tiempos
Fuera mejor que una ventana abierta).
Yo me atrevo a afirmar que su conducta
Era un trasunto fiel de la Edad Media
Cuando el perro dormía dulcemente
Bajo el ángulo recto de una estrella.
A estas alturas siento que me envuelve
El delicado olor de las violetas
Que mi amorosa madre cultivaba
Para curar la tos y la tristeza.
Cuánto tiempo ha pasado desde entonces
No podría decirlo con certeza;
Todo está igual, seguramente,
El vino y el ruiseñor encima de la mesa,
Mis hermanos menores a esta hora
Deben venir de vuelta de la escuela:
¡Sólo que el tiempo lo ha borrado todo
Como una blanca tempestad de arena!
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______________________________
Vicente Huidobro
Arte Poética
Que el verso sea como una llave
Que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
Cuanto miren los ojos creado sea,
Y el alma del oyente quede temblando.
Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
El adjetivo, cuando no da vida, mata.
Estamos en el ciclo de los nervios.
El músculo cuelga,
Como recuerdo, en los museos;
Mas no por eso tenemos menos fuerza:
El vigor verdadero
Reside en la cabeza.
Por qué cantáis la rosa, ¡oh Poetas!
Hacedla florecer en el poema ;
Sólo para nosotros
Viven todas las cosas bajo el Sol.
El Poeta es un pequeño Dios.
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______________________________
Dante Alighieri
La Divina Comedia
[fragmento final]
CANTO XXXIII
«¡Oh Virgen Madre, oh Hija de tu hijo,
alta y humilde más que otra criatura,
término fijo de eterno decreto, 3
Tú eres quien hizo a la humana natura
tan noble, que su autor no desdeñara
convertirse a sí mismo en su creación. 6
Dentro del viento tuyo ardió el amor,
cuyo calor en esta paz eterna
hizo que germinaran estas flores. 9
Aquí nos eres rostro meridiano
de caridad, y abajo, a los mortales,
de la esperanza eres fuente vivaz. 12
Mujer, eres tan grande y vales tanto,
que quien desea gracia y no te ruega
quiere su desear volar sin alas. 15
Mas tu benignidad no sólo ayuda
a quien lo pide, y muchas ocasiones
se adelanta al pedirlo generosa. 18
En ti misericordia, en ti bondad,
en ti magnificencia, en ti se encuentra
todo cuanto hay de bueno en las criaturas. 21
Ahora éste, que de la ínfima laguna
del universo, ha visto paso a paso
las formas de vivir espirituales, 24
solicita, por gracia, tal virtud,
que pueda con los ojos elevarse,
más alto a la divina salvación. 27
Y yo que nunca ver he deseado
más de lo que a él deseo, mis plegarias
te dirijo, y te pido que te basten, 30
para que tú le quites cualquier nube
de su mortalidad con tus plegarias,
tal que el sumo placer se le descubra. 33
También reina, te pido, tú que puedes
lo que deseas, que conserves sanos,
sus impulsos, después de lo que ha visto. 36
Venza al impulso humano tu custodia:
ve que Beatriz con tantos elegidos
por mi plegaria te junta las manos!» 39[L1706]
Los ojos que venera y ama Dios,
fijos en el que hablaba, demostraron
cuánto el devoto ruego le placía; 42
luego a la eterna luz se dirigieron,
en la que es impensable que penetre
tan claramente el ojo de ninguno. 45
Y yo que al final de todas mis ansias
me aproximaba, tal como debía,
puse fin al ardor de mi deseo. 48
Bernardo me animaba, sonriendo
a que mirara abajo, mas yo estaba
ya por mí mismo como aquél quería: 51
pues mi mirada, volviéndose pura,
más y más penetraba por el rayo
de la alta luz que es cierta por sí misma. 54
Fue mi visión mayor en adelante
de lo que puede el habla, que a tal vista,
cede y a tanto exceso la memoria. 57
Como aquel que en el sueño ha visto algo,
que tras el sueño la pasión impresa
permanece, y el resto no recuerda, 60[L1707]
así estoy yo, que casi se ha extinguido
mi visión, mas destila todavía
en mi pecho el dulzor que nace de ella. 63
Así la nieve con el sol se funde;
así al viento en las hojas tan livianas
se perdía el saber de la Sibila. 66[L1708]
¡Oh suma luz que tanto sobrepasas
los conceptos mortales, a mi mente
di otro poco, de cómo apareciste, 69
y haz que mi lengua sea tan potente,
que una chispa tan sólo de tu gloria
legar pueda a los hombres del futuro; 72
pues, si devuelves algo a mi memoria
y resuenas un poco en estos versos,
tu victoria mejor será entendida. 75
Creo, por la agudeza que sufrí
del rayo, que si hubiera retirado
la vista de él, hubiéseme perdido. 78[L1709]
Y esto, recuerdo, me hizo más osado
sosteniéndola, tanto que junté
con el valor infinito mi vista. 81
¡Oh gracia tan copiosa, que me dio
valor para mirar la luz eterna,
tanto como la vista consentía! 84
En su profundidad vi que se ahonda,
atado con amor en un volumen,
lo que en el mundo se desencuaderna: 87
sustancias y accidentes casi atados
junto a sus cualidades, de tal modo
que es sólo débil luz esto que digo. 90
Creo que vi la forma universal
de este nudo, pues siento, mientras hablo,
que más largo se me hace mi deleite. 93
Me causa un solo instante más olvido 94[L1710]
que veinticinco siglos a la hazaña
que hizo a Neptuno de Argos asombrarse. 96
Así mi mente, toda suspendida,
miraba fijamente, atenta, inmóvil,
y siempre de mirar sentía anhelo. 99
Quien ve esa luz de tal modo se vuelve,
que por ver otra cosa es imposible
que de ella le dejara separarse; 102[L1711]
Pues el bien, al que va la voluntad,
en ella todo está, y fuera de ella
lo que es perfecto allí, es defectuoso. 105
Han de ser mis palabras desde ahora,
más cortas, y esto sólo a mi recuerdo, 107[L1712]
que las de un niño que aún la leche mama. 108
No porque más que un solo aspecto hubiera
en la radiante luz que yo veía,
que es siempre igual que como era primero; 111
mas por mi vista que se enriquecía
cuando miraba su sola apariencia,
cambiando yo, ante mí se transformaba. 114
En la profunda y clara subsistencia
de la alta luz tres círculos veía
de una misma medida y tres colores; 117[L1713]
Y reflejo del uno el otro era,
como el iris del iris, y otro un fuego
que de éste y de ése igualmente viniera. 120
¡Cuán corto es el hablar, y cuán mezquino
a mi concepto! y éste a lo que vi,
lo es tanto que no basta el decir «poco». 123
¡Oh luz eterna que sola en ti existes,
sola te entiendes, y por ti entendida
y entendiente, te amas y recreas! 126
El círculo que había aparecido 127[L1714]
en ti como una luz que se refleja,
examinado un poco por mis ojos, 129
en su interior, de igual color pintada,
me pareció que estaba nuestra efigie:
y por ello mi vista en él ponía. 132
Cual el geómetra todo entregado
al cuadrado del círculo, y no encuentra,
pensando, ese principio que precisa, 135
estaba yo con esta visión nueva:
quería ver el modo en que se unía
al círculo la imagen y en qué sitio; 138[L1715]
pero mis alas no eran para ello:
si en mi mente no hubiera golpeado
un fulgor que sus ansias satisfizo. 141[L1716]
Faltan fuerzas a la alta fantasía;
mas ya mi voluntad y mi deseo
giraban como ruedas que impulsaba 144
Aquel que mueve el sol y las estrellas.
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______________________________
Vicente Huidobro
Pasión, Pasión y Muerte
Señor, hoy es el aniversario de tu muerte.
Hace veintiséis años tú estabas en una cruz
Sobre una colina llena de gente.
Entre el cielo y la tierra tus ojos eran toda la luz.
Gota a gota sangraste sobre la historia.
Desde entonces un arroyo rojo atraviesa los siglos regando nuestra memoria.
Las horas se pararon ante el umbral extrahumano.
El tiempo quedó clavado con tus pies y tus manos.
Aquellos martillazos resuenan todavía,
Como si alguien llamara las puertas de la vida.
Señor, perdóname si te hablo en un lenguaje profano,
Mas no podría hablarte de otro modo, pues soy esencialmente pagano.
Por si acaso eres Dios, vengo a pedirte una cosa
En olas rimadas con fatigas de prosa.
Hay en el mundo una mujer, acaso la más triste, sin duda la más bella,
Protégela, Señor, sin vacilar; es ella.
Y si eres realmente Dios y puedes más que mi amor,
Ayúdame a cuidarla de todos los peligros, Señor .
Señor, te estoy mirando con los brazos abiertos.
Quisieras estrechar todos los hombres y todo el universo.
Señor. cuando doblaste tu cabeza sobre la eternidad
Las gentes no sabían si era de tus ojos que brotaba la obscuridad.
Las estrellas se fueron una a una en silencio
Y la luna no hallaba cómo esconderse detrás de los cerros.
Se rasgaron las cortinas del cielo
Cuando pasaba tu alma al vuelo,
Y yo sé lo que se vio detrás; no fue una estrella,
Señor; fue la cara más bella.
La misma que verías al momento
Si rompieras la carne de mi pecho.
Como tú Señor, tengo los brazos abiertos aguardándola a ella;
Así lo he prometido y me fatigan tantos siglos de espera.
Se me caen los brazos como aspas rotas sobre la tierra¬
¿No podrías, Señor, adelantar la fecha ?
Señor; en la noche de tu cielo ha pasado un aerolito
Llevándose un voto suyo y su mirada al fondo del infinito.
Hasta el fin de los siglos seguirá rodando nuestro anhelo allí escrito.
Señor, ahora de verdad estoy enfermo,
Una angustia insufrible me está mascando el pecho.
Y ese aerolito me señala el camino.
Amarró nuestras vidas en un solo destino.
Nos ha enlazado el alma mejor que todo anillo.
Señor, ella es débil y tenue como un ramo de sollozos.
Mirarla es un vértigo de estrellas en el fondo de un pozo.
Los ruiseñores del delirio cantaban en sus besos.
Se llenaba de fiebre el tubo de los huesos.
Alguien plantó en su alma viles hierbas de duda y ya no cree en mí.
Pruébame que eres Dios y en tres días de plazo llévame de aquí.
Quiero evadirme de mí mismo.
Mi espíritu está ciego y rueda entre planetas llenos de cataclismos.
Mi vida también sangra sobre la nieve,
Como un lobo herido que hace temblar la noche cada vez que se mueve.
Estoy crucificado sobre todas las cimas.
Me clava el corazón una corona de espinas.
Las lanzas de sus ojos me hieren el costado
y un reguero de sangre sobre el silencio te dirá que he pasado.
Hace unos cuantos meses, Señor, abandoné mi viejo París.
Un extraño destino me traía a sufrir en mi país.
Hace frío, hace frío. El viento empuja el frío sobre nuestros caminos
Y los astros enrollan la noche girando como molinos.
Señor, piensa en los pobres inmigrantes que vienen hacia Américas de oro
Y encuentran un sepulcro en vez de cajas de tesoros.
Ellos impregnan las olas del ritmo de sus cantares,
La tempestad de sus almas es más horrenda que la de todos los mares.
Míralos como lloran por los seres que no verán más;
Les gritan en la noche todas las cosas que dejaron atrás.
Señor, piensa en las pobrecitas que sufren al humillar su carne,
Las nuevas Magdalenas que hoy lloran el dolor de tu madre.
Agazapadas al fondo de la angustia de su absurda Babel,
Beben lentamente grandes vasos de hiel.
Señor, piensa en las espirales de los naufragios anónimos,
En los sueños truncados que estallan en pedazos de bólido.
Piensa en los ciegos que tienen los párpados llenos de música y lloran por los ojos de su violín.
Ellos frotan sus arcos sobre la vida en una amargura sin fin.
Señor, te he visto sangrando en los vitraux de Chartres,
Como mil mariposas que hacia los sueños parten.
Señor, en Venecia he visto tu rostro bizantino
Un día en que el aire se rompía de besos y de vino.
Las góndolas pasaban cantando como nidos,
Entre las ramas de olas, siguiendo nuestras risas hacia el Lido.
Y tú quedabas solo en San Marcos, aspirando las selvas de oracio¬nes.
Que crecen a tus plantas en todas las estaciones.
Señor, te he visto en un icono, obra de un monje servio que al pintar tus espinas
Sentía toda el alma llena de golondrinas,
En la historia del mundo, ¿qué significas tú?
Hace año y medio discutí este tema en un café de Moscú.
Un sabio ruso no te daba mayor importancia,
Yo decía haber creído en ti en mi infancia,
Una bailarina célebre por su belleza
Decía que tú eres solamente un cuento de tristeza.
Todos te negaron y ningún gallo cantó:
Acaso Pedro oyéndonos lloró.
Y al fondo de una vieja Biblia tu sermón de la montaña
Seguía resonando de una manera extraña.
Señor, yo también tengo mi vía dolorosa, mis caídas y mi pasión;
Saltando meridianos como un tigre herido, sangra y aúlla mi cora¬zón.
Reina el amor en todas sus espléndidas catástrofes internas,
Mil rubíes al fondo del cerebro atruenan ,
y las plantas del deseo bordan el aire de estas noches eternas.
Poeta, poeta esclavo de aventuras y de algún sortilegio,
Soporto como tú la vida, el mayor sacrilegio.
Señor, lo único que vale en la vida es la pasión.
Vivimos para uno que otro momento de exaltación.
Un precipicio de suspiros se abre a mis pies; me detengo y vacilo.
Luego como un sonámbulo atravieso el mundo en equilibrio.
Señor, qué te importa lo que digan los hombres.
Al fondo de la historia
Eres un crepúsculo clavado en un madero de dolor y de gloria,
Y el arroyo de sangre que brotó en tu costado
Todavía, Señor, no se ha estancado.
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Entrada publicada originalmente a las
7:31 p.m.
viernes, 9 de septiembre de 2005
Que Nadie Espere Algo Más que Migajas de Perfección
Están
Los que quieren llegar a ser algo
Los que creen que ya son
lo que quieren llegar a ser
Los que ya son algo
y por querer ser otra cosa
no han podido darse cuenta
Los que intentan ser lo que no pueden llegar a ser
Los que han sido, son y serán siempre lo mismo
Los que nunca llegarán a ser nada
Los que quieren ser una cosa
y terminan siendo otra
Los que serían “aquello”
pero la vida no se los ha permitido
Los que creen que solo queriendo
se puede ser lo que se quiera
Los que son lo que quieren
pero no son lo que deben
Los que para ser lo que quieren
le usurpan la identidad al que ya es
Los que son felices siendo lo que son
Los que siempre están en pos de lo que no son
Los que de tanto querer ser buenos
terminan por venderle el alma al malo
Los que nunca podrán ser buenos
Los que reniegan de lo que son
y no quieren ser otra cosa
Los que serían y serían
pero por perezosos
no pueden ser lo que podrían
Los que no saben, ni quieren saber lo que son
y se duermen en sus anhelos
Los que no son realmente
lo que están convencidos de ser
Los que saben lo que son
y solo quieren crecer
sin renegar ni olvidar su identidad
Los que son fieles a su origen
Los que, fieles a su origen viven su presente
Los que originales y conformes
crecen siendo lo que son
Los que son pero se anulan
Los que son
los que se dejan anular
Los que siempre serán vencidos
Los que son venidos a menos
Los que imagina que son mucho
Los que saben que al ser no le basta
Con abundarse de identidades
Los que aparentan ser lo que no son
Los que en parte saben lo que son
y por lo mismo dan señas de no ser nada
Los que creen que es bastante
con ostentar el propio potencial
Están los indiferentes
Están lo que no están ni ahí
Están los que piensan y se auto convencen
que ser rebelde es ya ser algo
Están los que no quieren ser lo que son
Están los independientes,
y los que vencen su cobardía finalmente
Están los que abren una llave
y no saben después como cerrarla
Están además
Los que de tanto intentar ser algo
se duermen creyendo que con eso
se han ganado derecho a identidad
Los que, aunque les pese,
son algo hecho y derecho
Los que sufren por sufrir y no por ser
Los que saben que no saben
lo que son y lo que quieren
Los que miran desde el borde
y en el mar no se sumergen
Los que van y se sumergen
pero dejan el corazón en la orilla
Los que enteros se zambullen
olvidando la cordura
Los que se miran al espejo
y no saben sino acongojarse
Los que no salvan a nadie
Los esclavos de sus principios
Los que son lo que otros son
Los que son al compararse
Los que no tienen identidad
y los ebrios de cultura
Los que tienen mente de letrina
y se conducen como si fueran santos
Los que tienen la lengua afilada
y el dedo índice en ristre
Los que se las dan de mucho
Los que
como quien dice
se proyectan pensando en lo que serán
y desoyen el llamado de su alma
Los que son la metáfora del otro
y ese otro se explaya anulando al resto
Están
finalmente
los que proclaman identidades
y piensan que por eso quedan inmunes…
…que nadie espere algo más
que migajas de perfección.
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Los que quieren llegar a ser algo
Los que creen que ya son
lo que quieren llegar a ser
Los que ya son algo
y por querer ser otra cosa
no han podido darse cuenta
Los que intentan ser lo que no pueden llegar a ser
Los que han sido, son y serán siempre lo mismo
Los que nunca llegarán a ser nada
Los que quieren ser una cosa
y terminan siendo otra
Los que serían “aquello”
pero la vida no se los ha permitido
Los que creen que solo queriendo
se puede ser lo que se quiera
Los que son lo que quieren
pero no son lo que deben
Los que para ser lo que quieren
le usurpan la identidad al que ya es
Los que son felices siendo lo que son
Los que siempre están en pos de lo que no son
Los que de tanto querer ser buenos
terminan por venderle el alma al malo
Los que nunca podrán ser buenos
Los que reniegan de lo que son
y no quieren ser otra cosa
Los que serían y serían
pero por perezosos
no pueden ser lo que podrían
Los que no saben, ni quieren saber lo que son
y se duermen en sus anhelos
Los que no son realmente
lo que están convencidos de ser
Los que saben lo que son
y solo quieren crecer
sin renegar ni olvidar su identidad
Los que son fieles a su origen
Los que, fieles a su origen viven su presente
Los que originales y conformes
crecen siendo lo que son
Los que son pero se anulan
Los que son
los que se dejan anular
Los que siempre serán vencidos
Los que son venidos a menos
Los que imagina que son mucho
Los que saben que al ser no le basta
Con abundarse de identidades
Los que aparentan ser lo que no son
Los que en parte saben lo que son
y por lo mismo dan señas de no ser nada
Los que creen que es bastante
con ostentar el propio potencial
Están los indiferentes
Están lo que no están ni ahí
Están los que piensan y se auto convencen
que ser rebelde es ya ser algo
Están los que no quieren ser lo que son
Están los independientes,
y los que vencen su cobardía finalmente
Están los que abren una llave
y no saben después como cerrarla
Están además
Los que de tanto intentar ser algo
se duermen creyendo que con eso
se han ganado derecho a identidad
Los que, aunque les pese,
son algo hecho y derecho
Los que sufren por sufrir y no por ser
Los que saben que no saben
lo que son y lo que quieren
Los que miran desde el borde
y en el mar no se sumergen
Los que van y se sumergen
pero dejan el corazón en la orilla
Los que enteros se zambullen
olvidando la cordura
Los que se miran al espejo
y no saben sino acongojarse
Los que no salvan a nadie
Los esclavos de sus principios
Los que son lo que otros son
Los que son al compararse
Los que no tienen identidad
y los ebrios de cultura
Los que tienen mente de letrina
y se conducen como si fueran santos
Los que tienen la lengua afilada
y el dedo índice en ristre
Los que se las dan de mucho
Los que
como quien dice
se proyectan pensando en lo que serán
y desoyen el llamado de su alma
Los que son la metáfora del otro
y ese otro se explaya anulando al resto
Están
finalmente
los que proclaman identidades
y piensan que por eso quedan inmunes…
…que nadie espere algo más
que migajas de perfección.
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Entrada publicada originalmente a las
7:29 p.m.
lunes, 5 de septiembre de 2005
Dios
In extenso
Mano extendida
Silencio oyente
Silencio elocuente
Imagen paterna
Caudal omnipresente
Cadencia eterna
Síncopa cerrada
Círculo de círculos
Plena curvatura
Castigo merecido
Coherencia escondida
Guijarro solitario
Del último asteroide
Consuelo
Suelo
Asolado retorno
Cielo
Eternamente negado…
Adonai Alá Brahma Jehová Yavé
Creador
Arquitecto;
Primer obrero
Hacedor
sublime
Máximo
aforismo
hecho acción
Mantra distante
que se acerca por momentos
Embriaguez de creyentes
Anti impostor
Postor evidente
Pastor condescendiente
Columnata infinita
Remate del templo
Templanza de todos
Carencia de algunos
existente y presente
Sombra de luz
Luz en las sombras
Paisaje hecho esfera
para quien
desde el centro te contempla
Horizonte apocalíptico
Vestidura de santos
Andrajos de fariseos
Pasar de brisa fresca
por las sienes
Bicéfala presencia
Tricéfala cristiandad
Ideal de todos
Negación de muchos
Número natural primordial
cerrado en su cola infinita
Infinito de infinitos
Transfinita infinitud Cantada
Procesión eterna
Cántico de ángeles
Lágrima de niños
Brillo de la copa
en un día pleno
Y tras la copa el mar
Tras el mar la fragancia
Tras la fragancia el calor
Tras el calor el fuego
Tras el fuego el cielo
Tras el cielo lo blanco
Tras lo blanco todo
Tras todo aquello
Tras aquello nada
Tras la nada el tiempo
Tras el tiempo la potencia
Tras la potencia el acto
Tras el acto el mundo
Tras el mundo la vida
Tras la vida el amor
Tras el amor la dulzura
Tras la dulzura la cordura
Tras la cordura la lealtad
que todo lo sostiene
Sostiene
la lealtad
al hombre
Sostiene la lealtad al delincuente
Al asesino y al curandero
Al cura
Al ladrón
Al amigo
Al advenedizo
Al traidor como castigo
Ah!
Ruin deslealtad
aquella que se hace
como cambio de palabra
Apropósito de las razones
Apropósito de las causas más nobles
Apropósito del cambio de ideas
Apropósito de la ley
Apropósito de la venganza oculta
Apropósito de la envidia y del resentimiento
Pues tras la deslealtad
sobreviene el dolor
Como dolor imperceptible;
Ese dolor
Que te carcome callado
Y que en el fondo conoces
Dolor de traición
No el de judas
que al final parece
que era el puente de la estrategia
Dolor de vacío
Dolor de maldad solapada
y vestida de Lourdes
Así
De celeste y de blanco
Albiceleste puñalada
Virginal dentellada
Desprecio la deslealtad
como desprecia el desleal al probo
pero a la inversa
No con castigo
Ni con tolerancia
Pero con conciencia
Conciencia de la propia deslealtad acometida
Pues claro
Todos hemos torcido el paso
Pero por lo menos no lo vestimos de regazo
Dios es leal
Y a su imagen y semejanza nos movemos.
Ni Dios ni Cristo son ley
Pues ambos son lealtad
Y ni siquiera hay amor sin lealtad
Esa lealtad subjetivamente axiomática
Libremente elegida
Aquella que te hunde con la bandera en alto
Y no se repliega tras el paso del tiempo
Y tras las balas
la lealtad
como trampa bendita
Dios es amor
Pero no por amor sostiene al mundo
Solo por amor no lo destruye
(Así como reiniciándolo)
Pero lealmente lo retiene
Como atlas a la tierra
Sobre sus hombros
Sobre los hombros más misteriosos
Sobre hombros eternos e inmateriales
Sobre hombros a su imagen y semejanza
Dios
Cabina profunda
Cubierta del templo
Lucernario de la creación
Brillo sobre el brillo
Brillo leal
Que no se atornasola
Brillo blanco
Pleno de colores contraídos
Pleno de todos los colores
Pleno de plenitud
Colmada vasija de nada
pero de la nada más profunda
De esa a partir de la cual
se esculpió La Piedad y el David
A contrapelo de bloques angostos y abandonados
Con pliegues etéreos
Sobre piedra caliza milenaria
En torno a la que se conocieron las leyes del mundo
Como manzanas caídas del cielo
Como elipses orbitales
Como sistemas de giro planetario y nebuloso
Aquella vasija
que se esculpe en mármol
Y en borradores añejos
del Sistema del Mundo
Energía
Igual
A la masa
por el cuadrado
de la velocidad
de la luz
Metáfora certera
convertida en ecuación
Pincelada final
del Entierro
del Conde
de Orgaz
Plenitud Creacionista;
Adjetivo
que cuando no da vida
mata
Desdén profundo de Parra
Cristo de Huidobro
traído a la luz como sollozo de amor
Hallazgo antibiótico
En una placa cualquiera
Torsiones de la nada
de ecuaciones diversas
Quasar repentino
Vida Nueva
Y Canto General
Barco borracho
meciéndose como se mece la existencia
ante el mar de los hechos y los desafíos;
borrachera absoluta
de la palabra desplegada
como cincelada eterna
Espacios abstractos y surrealistas
nombrados con la glosa de lo eterno
Viajes espaciales
trascendiendo
no obstante
su vil cometido
Primer galvanizado
Plateado e inaugural
Ni técnica cadavéricas
ni procedimiento oficial impertinente
Sabor irrepetible
Mujer inconcebible
Tronar
de cohetes viajeros
Sexo inaugural
Mano de partera
Mitosis primera
Confusión de óvulo y esperma
Persona naciente
Plenitud de quien se antepone
a su visión reveladora
Perfume espontáneo
Revelación certera
ante un hecho trivial
Neurona
plagada
de conexiones
Avogádricas
moléculas
previstas
Campo
virtual
electromagnético
Efecto fotoeléctrico
Leonardo
buscando
en los muertos
indigentes
Galileo
arrojando piedras
desde la torre inclinada
Feto dibujado
en códices renacentistas
Pórtico Barroco
Zócalo de catedrales
Semilla viajera
Canto de Ballenas
Canto permanente
tras los años de los años
Torres tibetanas
erguidas
sobre las torres Himalayas
Prolegómenos
a toda metafísica del porvenir
que haya de poder presentarse
como una ciencia
Elogios de la locura
Salto heroico
a la cubierta enemiga
Sextante viajero
Discurso del Método
Efecto Doppler
Llevado al estudio espectrográfico
de galaxias y cúmulos estelares
Como metáfora
de la expansión del conocimiento y del ser
Ética
Demostrada
Según el Orden Geométrico
Principia Mathematica
Uno más uno
Uno por uno
Uno partido por uno
Uno
Elevado a la primera potencia
Uno como conjunto universal
Uno es el conjunto
Infinitos unos
diversos y subjetivos
se despliegan
Uno como imagen de todo
Todo como imagen de uno
Brochazo en los bordes
de una laguna seca en Tanzania
bajo el cual aparece
algo así como un cráneo primordial
Rollos de textos
de un evangelio vivo
al borde de un mar muerto
Jardín de las delicias
en una mixtura
de carne y restos surrealistas
pero quinientos años antes
Irónicas ofrendas musicales
que cual peinazo
pasan a llevar
la soberbia de Federico el Grande
Arrollo sereno
Bajo el cual
habita una fosa eterna
Catedrales musicales
Organista eximio
desvelando las síncopas tempranas
Ciclotrón filosofal
Al borde del desequilibrio
Caminata espacial
del feto interplanetario
Desenfado
de pasar casi de largo
por sobre las cifras jeroglíficas
de una piedra cincelada
Biblias de Gutemberg
Mínimos granos radiactivos
tras toneladas de tierra filtrada
Puesta de sol vibrante
Sin melodramas
ni contemplaciones de postal
Bramantes
planimetrías
Notre Dame
de Ronchamp
con esa rebeldía
de ser
en un mar de agujeros bicelados
bajo un manto de oleaje
hormigonado
Ciudad radiante paradigmática
Sagrada familia
de torres vegetales
Durera mano
trazando
los espacios fugados
Cuerescente casa catalana
Pedrera esquinada
Gesto espacial
de la mano
Atravezando compases sinfónicos
Bouquet verdadero
No aquel que se construye
Sino aquel que se forja
Ni de uva ni de estirpe
Sino de tiempo de leños curtidos
sobre la lluvia que cae
sobre la tierra negra
Fundamento
Convencimiento
Templanza preliminar
Esa que está completa
Y que hay que alcanzar
Esa que es meta
y no paradigma
Pedestal
Soporte
Palanca
Motivo
Razón
Latido
arzón
Rugido
monzón
Valiente
corazón
Sí
Corazón latente
de sangre celeste
Agreste belleza
Belleza evidente
Silencio candente
Secreto presente
Misterio
ardiente
Brillo tras las cosas
en general
Pues todo brilla
con tu brillo
Que es resplandor
que es candor
Que es agua
que es riego
En fin
En principio
y en trayecto
camino recto
cordada sobre la esfera del universo
y sobre el abismo del riesgo
cuerda de amarra
del ancla del sentido
en fin
principio y final
punzada en la sien
punzada dulce
cadencia del verso
destino de alabanzas
abstracto
número
solitario
Soledad condescendiente
Contemplación final
Unidad de todo en suma
Respuesta escrita
Bajo un peldaño
Pero un peldaño cualquiera
Dispuesto en la existencia
Así como una piedra
Sobre una roca
Ante el paso del hombre
Que se baja de su nave
Y a la pasada te percibe
Y en tu presencia ve las cosas y las almas
Ve el fuego y el bosque
Ve a Borges escribiendo su Aleph
Intentando describirlo y rodearlo
Ve la estepa
Y ve la choza
De una solitaria mujer anciana
Haciendo fuego
Para calentar su comida
En la última noche
De su paso
Por la vida
Amén.
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Mano extendida
Silencio oyente
Silencio elocuente
Imagen paterna
Caudal omnipresente
Cadencia eterna
Síncopa cerrada
Círculo de círculos
Plena curvatura
Castigo merecido
Coherencia escondida
Guijarro solitario
Del último asteroide
Consuelo
Suelo
Asolado retorno
Cielo
Eternamente negado…
Adonai Alá Brahma Jehová Yavé
Creador
Arquitecto;
Primer obrero
Hacedor
sublime
Máximo
aforismo
hecho acción
Mantra distante
que se acerca por momentos
Embriaguez de creyentes
Anti impostor
Postor evidente
Pastor condescendiente
Columnata infinita
Remate del templo
Templanza de todos
Carencia de algunos
existente y presente
Sombra de luz
Luz en las sombras
Paisaje hecho esfera
para quien
desde el centro te contempla
Horizonte apocalíptico
Vestidura de santos
Andrajos de fariseos
Pasar de brisa fresca
por las sienes
Bicéfala presencia
Tricéfala cristiandad
Ideal de todos
Negación de muchos
Número natural primordial
cerrado en su cola infinita
Infinito de infinitos
Transfinita infinitud Cantada
Procesión eterna
Cántico de ángeles
Lágrima de niños
Brillo de la copa
en un día pleno
Y tras la copa el mar
Tras el mar la fragancia
Tras la fragancia el calor
Tras el calor el fuego
Tras el fuego el cielo
Tras el cielo lo blanco
Tras lo blanco todo
Tras todo aquello
Tras aquello nada
Tras la nada el tiempo
Tras el tiempo la potencia
Tras la potencia el acto
Tras el acto el mundo
Tras el mundo la vida
Tras la vida el amor
Tras el amor la dulzura
Tras la dulzura la cordura
Tras la cordura la lealtad
que todo lo sostiene
Sostiene
la lealtad
al hombre
Sostiene la lealtad al delincuente
Al asesino y al curandero
Al cura
Al ladrón
Al amigo
Al advenedizo
Al traidor como castigo
Ah!
Ruin deslealtad
aquella que se hace
como cambio de palabra
Apropósito de las razones
Apropósito de las causas más nobles
Apropósito del cambio de ideas
Apropósito de la ley
Apropósito de la venganza oculta
Apropósito de la envidia y del resentimiento
Pues tras la deslealtad
sobreviene el dolor
Como dolor imperceptible;
Ese dolor
Que te carcome callado
Y que en el fondo conoces
Dolor de traición
No el de judas
que al final parece
que era el puente de la estrategia
Dolor de vacío
Dolor de maldad solapada
y vestida de Lourdes
Así
De celeste y de blanco
Albiceleste puñalada
Virginal dentellada
Desprecio la deslealtad
como desprecia el desleal al probo
pero a la inversa
No con castigo
Ni con tolerancia
Pero con conciencia
Conciencia de la propia deslealtad acometida
Pues claro
Todos hemos torcido el paso
Pero por lo menos no lo vestimos de regazo
Dios es leal
Y a su imagen y semejanza nos movemos.
Ni Dios ni Cristo son ley
Pues ambos son lealtad
Y ni siquiera hay amor sin lealtad
Esa lealtad subjetivamente axiomática
Libremente elegida
Aquella que te hunde con la bandera en alto
Y no se repliega tras el paso del tiempo
Y tras las balas
la lealtad
como trampa bendita
Dios es amor
Pero no por amor sostiene al mundo
Solo por amor no lo destruye
(Así como reiniciándolo)
Pero lealmente lo retiene
Como atlas a la tierra
Sobre sus hombros
Sobre los hombros más misteriosos
Sobre hombros eternos e inmateriales
Sobre hombros a su imagen y semejanza
Dios
Cabina profunda
Cubierta del templo
Lucernario de la creación
Brillo sobre el brillo
Brillo leal
Que no se atornasola
Brillo blanco
Pleno de colores contraídos
Pleno de todos los colores
Pleno de plenitud
Colmada vasija de nada
pero de la nada más profunda
De esa a partir de la cual
se esculpió La Piedad y el David
A contrapelo de bloques angostos y abandonados
Con pliegues etéreos
Sobre piedra caliza milenaria
En torno a la que se conocieron las leyes del mundo
Como manzanas caídas del cielo
Como elipses orbitales
Como sistemas de giro planetario y nebuloso
Aquella vasija
que se esculpe en mármol
Y en borradores añejos
del Sistema del Mundo
Energía
Igual
A la masa
por el cuadrado
de la velocidad
de la luz
Metáfora certera
convertida en ecuación
Pincelada final
del Entierro
del Conde
de Orgaz
Plenitud Creacionista;
Adjetivo
que cuando no da vida
mata
Desdén profundo de Parra
Cristo de Huidobro
traído a la luz como sollozo de amor
Hallazgo antibiótico
En una placa cualquiera
Torsiones de la nada
de ecuaciones diversas
Quasar repentino
Vida Nueva
Y Canto General
Barco borracho
meciéndose como se mece la existencia
ante el mar de los hechos y los desafíos;
borrachera absoluta
de la palabra desplegada
como cincelada eterna
Espacios abstractos y surrealistas
nombrados con la glosa de lo eterno
Viajes espaciales
trascendiendo
no obstante
su vil cometido
Primer galvanizado
Plateado e inaugural
Ni técnica cadavéricas
ni procedimiento oficial impertinente
Sabor irrepetible
Mujer inconcebible
Tronar
de cohetes viajeros
Sexo inaugural
Mano de partera
Mitosis primera
Confusión de óvulo y esperma
Persona naciente
Plenitud de quien se antepone
a su visión reveladora
Perfume espontáneo
Revelación certera
ante un hecho trivial
Neurona
plagada
de conexiones
Avogádricas
moléculas
previstas
Campo
virtual
electromagnético
Efecto fotoeléctrico
Leonardo
buscando
en los muertos
indigentes
Galileo
arrojando piedras
desde la torre inclinada
Feto dibujado
en códices renacentistas
Pórtico Barroco
Zócalo de catedrales
Semilla viajera
Canto de Ballenas
Canto permanente
tras los años de los años
Torres tibetanas
erguidas
sobre las torres Himalayas
Prolegómenos
a toda metafísica del porvenir
que haya de poder presentarse
como una ciencia
Elogios de la locura
Salto heroico
a la cubierta enemiga
Sextante viajero
Discurso del Método
Efecto Doppler
Llevado al estudio espectrográfico
de galaxias y cúmulos estelares
Como metáfora
de la expansión del conocimiento y del ser
Ética
Demostrada
Según el Orden Geométrico
Principia Mathematica
Uno más uno
Uno por uno
Uno partido por uno
Uno
Elevado a la primera potencia
Uno como conjunto universal
Uno es el conjunto
Infinitos unos
diversos y subjetivos
se despliegan
Uno como imagen de todo
Todo como imagen de uno
Brochazo en los bordes
de una laguna seca en Tanzania
bajo el cual aparece
algo así como un cráneo primordial
Rollos de textos
de un evangelio vivo
al borde de un mar muerto
Jardín de las delicias
en una mixtura
de carne y restos surrealistas
pero quinientos años antes
Irónicas ofrendas musicales
que cual peinazo
pasan a llevar
la soberbia de Federico el Grande
Arrollo sereno
Bajo el cual
habita una fosa eterna
Catedrales musicales
Organista eximio
desvelando las síncopas tempranas
Ciclotrón filosofal
Al borde del desequilibrio
Caminata espacial
del feto interplanetario
Desenfado
de pasar casi de largo
por sobre las cifras jeroglíficas
de una piedra cincelada
Biblias de Gutemberg
Mínimos granos radiactivos
tras toneladas de tierra filtrada
Puesta de sol vibrante
Sin melodramas
ni contemplaciones de postal
Bramantes
planimetrías
Notre Dame
de Ronchamp
con esa rebeldía
de ser
en un mar de agujeros bicelados
bajo un manto de oleaje
hormigonado
Ciudad radiante paradigmática
Sagrada familia
de torres vegetales
Durera mano
trazando
los espacios fugados
Cuerescente casa catalana
Pedrera esquinada
Gesto espacial
de la mano
Atravezando compases sinfónicos
Bouquet verdadero
No aquel que se construye
Sino aquel que se forja
Ni de uva ni de estirpe
Sino de tiempo de leños curtidos
sobre la lluvia que cae
sobre la tierra negra
Fundamento
Convencimiento
Templanza preliminar
Esa que está completa
Y que hay que alcanzar
Esa que es meta
y no paradigma
Pedestal
Soporte
Palanca
Motivo
Razón
Latido
arzón
Rugido
monzón
Valiente
corazón
Sí
Corazón latente
de sangre celeste
Agreste belleza
Belleza evidente
Silencio candente
Secreto presente
Misterio
ardiente
Brillo tras las cosas
en general
Pues todo brilla
con tu brillo
Que es resplandor
que es candor
Que es agua
que es riego
En fin
En principio
y en trayecto
camino recto
cordada sobre la esfera del universo
y sobre el abismo del riesgo
cuerda de amarra
del ancla del sentido
en fin
principio y final
punzada en la sien
punzada dulce
cadencia del verso
destino de alabanzas
abstracto
número
solitario
Soledad condescendiente
Contemplación final
Unidad de todo en suma
Respuesta escrita
Bajo un peldaño
Pero un peldaño cualquiera
Dispuesto en la existencia
Así como una piedra
Sobre una roca
Ante el paso del hombre
Que se baja de su nave
Y a la pasada te percibe
Y en tu presencia ve las cosas y las almas
Ve el fuego y el bosque
Ve a Borges escribiendo su Aleph
Intentando describirlo y rodearlo
Ve la estepa
Y ve la choza
De una solitaria mujer anciana
Haciendo fuego
Para calentar su comida
En la última noche
De su paso
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Entrada publicada originalmente a las
7:26 p.m.
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