jueves, 31 de julio de 2008

En el pedir puede haber engaño;…

No se le debe pedir

a quien no se encuentra

en posición de decir que no.

miércoles, 30 de julio de 2008

Poema para detonar la erección

Sin mas retorno que la curvada y cimbreante apostura femenina, retornas al flujo de hidráulica y potente compostura, cual secuoya febril y flamígera, que envía su flujo determinante hacia las húmedas cavernas persistentes, con paz y fractura, con fragor y acometida, permite el ímpetu y la fuerza, la pasión y la ceguera, para la dulce fertilización ecuánime e incierta, donde renace el germen y la vida de la potencia y la agonía, tras aquella coincidente cercanía, que te cabalga cual potro en serranía, sobre el cual yace el placer y la porfía.

lunes, 28 de julio de 2008

Poema Diurético

La fluida continuidad de la costumbre y la rencilla, sabe de una maleable tendencia, que derrota la represa y su presión; haz la parte de tu suerte y escapa hacia las gota de trance y supuesto desperdicio; fluye y deja fluir, desata tus entrañas y establece la simultánea condición del que detona y esparce su íntimo rocío, benefactor de cuerpo y placer repentino.
Agradablemente decae la presión de una estampida de dorado brillo y voluntad. No eres sino, por doquier, la desatada suerte del trance estertóreo y suficiente. Y el temblor se hace evidente, en la entrega y la postura, a espaldas del mundo y a cubierto del pudor, como si fuera aquello, la íntima fractura del ser y su deshecho. Entregas a la tierra lo que antes te prestó, para dar y recibir, y que todo rito se despliegue, en esta manera y ceremonia, de la grácil y fecunda trayectoria.


[Ilustración realizada para este post
por el pintor abstracto link Claudio Fraiman link]

viernes, 25 de julio de 2008

Escribir La Sensación Desde La Experiencia Objetiva

[De mi antigua bitácora. Fecha original de Publicación 7 de Octubre de 2005]

¿pueden ver la serenidad hecha trazo del niño mirando el volcán dormido por los decenios de paz aletargada donde el símbolo del cono es relajado ante la proximidad de una minúscula parte del hombre cruzado entre la naturaleza y el orden de la mano que tranquilamente atraviesa las ordenes de un ojo lucido y capital?

¿pueden ver el poder del color envejecido dejando traslucir una suerte de alma delicada y eterna ante el empecinamiento del monte sagrado y sus múltiples dejos de poder en su presencia inerte pero contradictoria?

es posible traspasar una suerte de paz del alma hacia las palabras encadenadas como trenes hacia el sentido

se puede entender que no digo lo que digo sino que digo lo que siento

como cuando decía “bandada escaramuzadelviento”

y quería transmitir que el aleteo de las aves era el fragor del aire en la presencia de la vida sobre la arena de la playa, y todo porque oí una canción de Congreso “… en esta noche, en esta noche, en esta noche”…[acorde finales; fin de la canción]

sentir lo que se dice y establecer el puente del sonido el significado y la cadencia de lo dicho
para hacer inocencia de la Sintaxis entre la pasión y el beso apaciguado

todo abstracción en suma

todo así desde la coherencia de mi discurso

que no es sino coherencia interna

y cadencia externa

jueves, 24 de julio de 2008

Ácido desoxirribonucleico 2

[Concentración de notas]

Desarraiga su origen la sinuosa huella del pasado dedicado a su potente y desatado portento de multiplicación proporcional. Ni la muerte se replica ni la vida se duplica, es aquella molécula solitaria, si, tan sola como el aullido del lobo sobre el picacho recortado tras el brillo de la luna, que comparece en el drama solitario y acucioso del gen traspuesto hacia su media mitad de ácido ribonucleico pasajero, en dote de semi-portento y fanal de feliz acometida. Si ella, su parte minuciosa aludida se debiera a sí misma, sería la existencia completa que debiera su mitad a su fermento, sin poder ni costumbre en su huella de abandono retraída.
La unidad se multiplica en su kilométrica formación derruida de señales compactas y estancas, que, delimitadas, se forman y se conforman para dejar a quien suscribe en su porte y su manera.


¿Cual manera se convierte en la gestualizada huella, hecha mundo y trasmano?

miércoles, 23 de julio de 2008

Por momentos...

[escrito preliminar y antecedente directo de la serie "La Diablada"]

...miro las cosas más inmateriales, de acuerdo a la estación que congela y urge en su escozor de sol lejano e irritante.
Entonces es como si el cuerpo fuera el cepo donde condiciono la implacable mirada, gélida y distante, que a bien me ha parecido anteponer, cual máscara de diablo que acomete, en su paradoja, al altar ante el cual se viera sometido.
Nos alimentamos de profundas paradojas, administrándolas a sabiendas de que, cual cofradía de demonios, danzan al compás de su naturaleza salvaje y resuelta, para hacer el bien con el mal descolocado, y dejar al mal hacer el bien, en su tino destemplado, ya que, humanamente, se desviste la sombra de su contorno, que difumina y refracta sus acometidas, en pos del ancho sortilegio misterioso de su actuar sobre la tierra.

martes, 22 de julio de 2008

Indiferencia

Deja que vaya la vida
cual tren que no tuerce su vía

Mata la suerte y la huella
deja latente su estrella

Duerme que el alma rastrera
mata y fragmenta la hoguera

lunes, 21 de julio de 2008

Mansedumbre

La sombra reposa de la mirada esquiva
la calma se empodera de la criba
que remece y establece la deriva

Cual si ella se rindiera a su portento
se despoja y se abandona al firmamento
cual sino que se deja en el lamento

Para ir
a por la huella
en sota vento

viernes, 18 de julio de 2008

Ácido desoxirribonucleico 1

[Meditación de esa molécula, y desde ella hacia el universo, y de vuelta hacia el núcleo centrípeto de la vida]

Tras aquellas cuatro señales complejas, subyace el secreto de cómo se ordena la materia, para detonarse en su pura y casi milagrosa conformación activa y replicante; autopoiética dirán muchos, más ¿Cuál detonación confiere a la vida, la suerte de clave de ingreso al código manifiesto, de permanente traslado de intensión y transferencia, de la seña que tras toda la vida misma sobre la tierra se conforma, en su máquina vital de acaso permanente instrumentalización de su intrínseco rigor de copia y alternancia?.
La vida alguna vez inició su marcha incesante de latido y transporte, no siendo aquella la suerte de espera inmaterial de la piedra, que muere su existencia a la espera del agente externo que la transforme, no, la vida es todo lo inverso a aquello, yendo a por las cosas, modificando su universo, o a lo menos su campo de interacción para sí y su destino. Es extraño, pues solemos hablar de la vida, como aquello que no muere, como si solo fuera ella la réplica incesante de su propio caudal de acción y entrenamiento.
¿No es la vida más que la no-muerte en suma, para verla más allá de su propia ausencia de sobrepuesta quietud, que suma milenios y épocas inmensas sobre sí, para darse ante el que mira su renacimiento, de forma causante de su ausencia de ingerencia?.
Puede mirarse la autopoiesis, aparte de lo que ya se ha dicho, y que desconozco afortunadamente, como el impulso incesante de aquella manera del universo, de desentrañar su propio ser en suma, de aquel que lo contempla; ¿es aquella “propia creación” una seña del trance fecundo de un número transversal, que detona en su compleja pertinencia, la abrupta y no despreciable manera de simularse ante sí, una especie de voluntariosa acometida sobre la cual hay tanto poder, como en todo el tránsito de todas las estrellas arremolinadas en su conjunto de seriales y vórtices fecundos?

¿Cómo no ver a esta helicoidal sugerencia de patrón y gestión como una clave, que se adentra en su seña, como compenetración del destino intrínseco de quien procede, y ante cuyo cuerpo y organismo se confunde?

Si miramos, a modo de contraste, al Jardín de las Delicias de El Bosco, desde nuestro simple conocimiento, ¿es que acaso no estamos dejando morir en esa opción, a la multitudinaria convergencia de vertientes innumerables y atingentes que, cual hoya hidrográfica inconmensurable, deja escurrir por sus laderas de flujo vertiginoso y complejo?
Bueno, y así todo, nada ingresa al trance místico de la verdadera contemplación meditabunda de la causa inicial y motriz, de la que denominamos vida, y que en suma es más que su muerte y menos que su impulso, sino como el modillón sustenta al balcón, que reluce cuando, de servicio, aquel elemento discreto figura su costumbre y esmero, de dar auge a quien sobre sí se aposenta. Y con tal limitación concentraremos a la vida como el suspenso general de la materia potente, en suma de sus partes, que concentran de un modo centrípeto, a la argamasa de factores detonantes, de una metafórica combustión del mundo, cual falencia ausente de estadía en la vertiente consecuente de su género y distancia, para estar en su ser de propia consecuencia. Intenten entender, la impotencia de este dicho, cuando solo se rodea en conciencia de la fuerza esquiva con su espacio mediador del dicho, en relación con lo aludido.
Solo “diré a la vida” cuando el dicho casi la detone, cual conjuro inaugural, casi, sin perjuicio del recato.

Decir la vida, en pos de su clave, como si fuera ella el entorno propicio del encuentro de la seña, de acceso de su múltiple generación consecuente en el sitio hecho estaca helicoidal de convergencia, de la centrípeta manera de estarse ella en su mundo, del cual se alimenta y se detona.

La vida es esencialmente centrípeta en su intrínseca generación, sin perjuicio de establecer el sistema de engarce en su campo de pertinente estadía para con el núcleo de un siempre mayor contexto que la abraza y justifica, acaso, como si desde ella se explicara la comparsa de materia establecida en pos del ámbito obstruido. Cual vida que serpentea por la fuga del encono de su campo hacia su cima.

¿Cuál es la cima del campo de la vida que ella justifica y señala en su serpenteo febril, desde un camino virtual que no sabe de rastrero desarrollo, pues ella, la vida en suma, se vierte desde tantos modos diferentes, tras su aroma y su señal introspectiva?

Y así, ¿ante cual sinergia pertinente se deriva, su mantenida gracia de elevado gozo y feliz retorno, como si de ella dependiera aquello, que no vive, cual sino agreste de entronada e impertérrita persistencia?

Pero así y todo, ¿cómo persiste la helicoidal pose de su tránsito confuso y finito, si establece su morada en la perdida matriz de todo aquello, ante lo cual no es ella, su albergada matriz, sino un universo estanco desde el cual se entrampa el medio virtuoso, de próxima inherencia y distante indiferencia?

Seremos acaso carne de tales potencias y dependencias más no estaremos atentos a aquello sino como estambres llevados por el viento limítrofe del tiempo y su retorno, ante el cual esperamos atentos y displicentes, pues ya todo se abre a nuestras manos fecundas e invasoras, cual gajo febril e incesante, de cuyo zumo bebemos hasta hartarnos, sin pensamiento o refriega limitante.

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- Ácido desoxirribonucleico (ADN), material genético de todos los organismos celulares y casi todos los virus. El ADN lleva la información necesaria para dirigir la síntesis de proteínas y la replicación. Se llama síntesis de proteínas a la producción de las proteínas que necesita la célula o el virus para realizar sus actividades y desarrollarse. La replicación es el conjunto de reacciones por medio de las cuales el ADN se copia a sí mismo cada vez que una célula o un virus se reproduce y transmite a la descendencia la información que contiene. En casi todos los organismos celulares el ADN está organizado en forma de cromosomas, situados en el núcleo de la célula.
- Cada molécula de ADN está constituida por dos cadenas o bandas formadas por un elevado número de compuestos químicos llamados nucleótidos. Estas cadenas forman una especie de escalera retorcida que se llama doble hélice. Cada nucleótido está formado por tres unidades: una molécula de azúcar llamada desoxirribosa, un grupo fosfato y uno de cuatro posibles compuestos nitrogenados llamados bases: adenina (abreviada como A), guanina (G), timina (T) y citosina (C). La molécula de desoxirribosa ocupa el centro del nucleótido y está flanqueada por un grupo fosfato a un lado y una base al otro. El grupo fosfato está a su vez unido a la desoxirribosa del nucleótido adyacente de la cadena. Estas subunidades enlazadas desoxirribosa-fosfato forman los lados de la escalera; las bases están enfrentadas por parejas, mirando hacia el interior, y forman los travesaños.

(fragmento) Biblioteca de Consulta Microsoft ® Encarta ® 2005. © 1993-2004 Microsoft Corporation.

Furia

Portento y contratiempo destemplado,
asciende cual volcán que se desdice en su contorno,
cual anciano de reposo muy calmado.

Sin perjuicio de una especie de contienda
sin la cual la mansedumbre se refrenda.

Sabemos de una especie de repulsa,
manera de pasar sin dar señales,
el cuerpo se desvive en el falsío,
poder que se detenta en pos del brío

jueves, 17 de julio de 2008

La Diablada II

[Quien baila, ora tres veces”. Mons. Bernardino Piñera]

La personalidad de tales devotos se nubla y se retira.
La música se destina a la multitud de sus anhelos
Pareciera que no danzaran para los demás
Pareciera que no importa quien los vea
Pareciera que su desempeño no es para las personas
Pareciera que su colorido no es sino estallido de cadencia venerante

Y aunque nunca haya existido tal reina, en semejantes tamarugales,…

…cual arbusto desarraigado que desarrolla el ruedo de su sequedad por los rumbos agrestes y resecos en su mortecina esfericidad, avanzan los devotos demonios por el tierral de un pueblo olvidado por más de trescientos días del año, por todos los años que recuerdan y por todos los años por venir.

El interés del pueblo y de los visitantes es el otro interés, que no sabe de miradas pintorescas.

Los testigos de semejante arrojo festivo se acompasan en el entramado de saltos, gestos, brillos y sacrificios de los peregrinos

¿Por qué peregrinan los arrodillados testigos de su propio dolor y arrojo?

¿Es que su llanto en el retiro de la fiesta es el llanto de despedida ante la extraordinaria circunstancia de sus vidas, atadas al mundo en el quehacer diario de la ausencia más plena de trascendencia? La misma que estalla en los demonios cuando se trasladan desde sus moradas circunstanciales, siendo profesores de estado, muchachos, músicos de orquestas tropicales, amantes subrepticios, alfareros, vendedores callejeros y monitores de prevención contra las drogas quienes detentan el poder del cuerpo que sabe del salto infinito en el arrojo a la nublada mirada de quien, acaso, medita en su cuerpo el trance del baile que traslada al mundo en su reyerta de contrastes, de bien en mal transferido y en mal que bien se detenta?.

¿Qué diablo demoniza su gesto en pos de santificar su arrimo, como si la paradoja se fuera en la fusión del alma condenada, en esquivos y esporádicos estallidos de trompeta, caja, matraca y platillos?

¿Cómo (diablos) suma el bien su mal que nunca ha sido, en pos de la fusión de un alma que en tal combate su destino encuentra transferido?

¿Qué deshace el sentido, en su cuerpo de tumbos fenecidos, cual morada que su trance confunde lo agredido?

¿Cómo destina el paso un hombre que endiabla su vida en un instante, para limpiar su afecto de tal trance?

¿Estima que el mundo converge en su baile, el hombre sencillo que sabe de noche y enquista su brillo?

¿Conoce de culpa el baile agredido, cual salto que reza su orar transferido?

¿Es lingüística la potencia de tales arrojos?

¿O simplemente, cual Aleph desencontrado, derrumba su mundo el diablo aterido?

¿Qué sino perpetuo, destrama su apuesta, en cuya cuña serena de trance y respuesta?

¿Quién o quienes, desde cuando, dicen ser quien, que traen la paz en su tormenta, cuando su sino en ristre lo sustenta?

miércoles, 16 de julio de 2008

La Diablada I

[Miércoles 16 de Julio de 2008, coincidentemente]

Sufre el trazo rector, cuando transgrede el paso, corrector, de la horda sinuosa y acompasada de demonios coreográficos, en su pulso y ascenso potente. Brinca la huella en la bota rojiza de polvo y ardor en su salto peregrino, proyecta su trazo en la pierna danzante que baja y rebota por suerte y rechazo. Si tal malabar fuera posible, sería el cuerpo completo, su propio lanzamiento de estallido y sortilegio de la vista inflamada en el ojo gigante que mira al abismo y lo determina en su trayecto de trino en la cumbre del baile que sabe de aire y sabe de tormento. Late la víspera, previa al apogeo, suda el furor y laten las ansias. Pandemonio danzante de pura adoración en su potente acción. Se proyectan las capas inflamadas en su obediente acometida.
La masa de diablos, de demonios, de inocentes representaciones del mal sometido y latente, cual corazón renegrido en su trance de hallazgo y poesía oratoria en el baile acompasado de gozo y creencia; somete su empeño al trayecto y dirección, desde su inicio al templo, acaso redentor. Sometimiento, gozo, reclinatorio, oración, sudor, jadeo, postración, llanto, distancia al altar, que deja entre sí al pueblo y su orar.
El diablo de cofradía y manada, se destaca en su brillo y furia burlesca, cuando deja que su alma se pierda en el baile, que ora su contraste de maldad encubierta ante la grandeza que reconoce. Tal juego es el brillo de su causa.
La diablada sustenta el éxtasis de un juego vibrantemente contradictorio, como si cada danzante fuera su miseria a la vista, desarrollando el baile comedido del espíritu por sobre el cuerpo, poseído.

martes, 15 de julio de 2008

Meditacion Acerca del Trino Rector de la Mirada Católica del Universo

Sin más trino que la triada rectora del mundo y sus bordes, pensemos en que no hay más borde que el mundo que ha sido, que está siendo y que potencial se presenta, como resquicio secreto de nuestra simplificación del campo de la propia existencia.
Jardín de las Delicias, El Bosco; su ala izquierda fue, ya que fuimos aquel apadrinado lugar donde nuestra alma dormía serena ante el destino y su inclemencia. Ala central, la refriega del mundo presente, sea cual fuere ese momento, acaecido en el tiempo sin medida de nuestra guarida terrestre. Ala derecha, la incertidumbre permanente del temor que nos taladra, sin promesa de esplendor ni de placer, ya que solo de riesgos el alma se aventura hacia lo desconocido.
Al Jardín de las Delicias lo miramos desde nuestra estrecha percepción de las cosas.
Puede que ese jardín tripartito sea un augurio cerrado en su potente veredicto del orden de la condición del alma ante el espectáculo omnisciente del universo que nos aprisiona en nuestras ansias de poder irrefrenable, necesarias para ser condicionadamente hacia el futuro, del cual por cultura, esencia o pertinencia nos retraemos y nos lamentamos.
Puede que el Infierno sea el futuro del católico, ante la amenaza de su propia caída. Temeroso de temer no teme y en ese temor superlativo se condena, engañado por el Paraíso que fue y el Presente que lo enceguece, como aquel bosque conocido, que no dejaba ver los árboles de su propio contenido.

[Para leer un texto posterior a la meditación abajo aludida, y acerca del mismo cuadro, hacer click aquí]

[ir al Post Meditación frente a la pintura "El Jardín de las Delicias" de Hieronymus Bosch (El Bosco)]

lunes, 14 de julio de 2008

Comentarios e impresiones en relación a la pieza musical "Fantasía" de John Dowland



[Recurso: acometida metafórica, imaginando a la pieza como si fuera una obra arquitectónica lineal, pero plena de gratuidad]



1 música y arquitectura
Es una muy compleja travesía, hacia un discurso variado en acometidas y contextos. Existe una nota que me cautiva, es el primer armónico de la obra, correspondiente a la nota catorce, donde, después de un inicio bañado de cavilación, si de muy subjetivo modo queremos verla, se accede a otro cuarto más pleno de señales y destinos. Es esta nota la que me detona la arquitectura intrínseca que pudiera yacer en esta propuesta.

2 atrio y pórtico
Arquitectónicamente podríamos hablar que el atrio de este edificio, conformado por las trece primeras notas, es austero, simple y breve, tras el cual se accede a un hall denso y semi abarrocado, después de atravesar un pórtico severo y de delgado perfil lateral, que por cierto identifico con mi querida catorceava nota.

3 concepto general y estilo
Podríamos llegar a ver a este edificio como de una longitudinal apariencia, no por ser una pieza desarrollada, como toda música, en el tiempo, sino por la sumatoria de ámbitos diversos de ella, mezclando referencias del paisaje que abraza desde su interior y entendiendo que las molduras que decoran sus frisos, columnas y jardines internos son variadas en espesor, forma tema y densidad.

4 remate y contexto mayor
Conlleva su recorrido interno a un paseo hacia un balcón final que remata en la contemplación de un estuario abierto al horizonte, plagado de pájaros relucientes en giros llevados al aire superior de corrientes ascendentes.

5 siguientes dependencias
Primer patio, sala siguiente, pasillo conector, escalera consecuente, jardín, bosquecillo, balcón.
Descuelgan las enredaderas por el primer patio rodeado de pasillo ortogonal de lento recorrido adonde diversos cuartos cuyas puertas de madera están cerradas, donde se matiza el cielo verticalmente señalado cuando, a los pies el musgo se arremolina en manojos hermosamente cuidados en su discreta presencia tras lo cuales se eleva la vista hacia arriba. Es de un aire húmedo y fragante. Tras ese recorrido se accede a la pieza siguiente, más luminosa, pura, elegante y dotada de detalles dorados en contraste con la blancura de sus columnas y escasos muros ciegos, pues se encuentra acristalada en su mayoría, con piezas biseladas. Amarrada al tránsito anterior por otro interior contiguo, también acristalado cual tubo conector de cubiertas de tejas cerámicas tradicionales, en un aire de campiña, se lo atraviesa pronto y se desciende por una escalera amplia y sin barandas, juguetona en su acometida, elaborada en piedra gris oscura, casi plagada de un descenso correspondiente a una interpretación del laúd casi identificable, para nosotros los profanos, con lo que en otros casos sería un arpegio, o una suerte de notas veloces y predecibles. Se llega al jardín descubierto tras el cual se atraviesa un bosquecillo de setos y diversas especies arbustivas abrazadas por balaustres y pasamanos constituidos como barandal de piedra permanente y circular de color gris perla, y casi blanco, para después acceder al balcón final de contemplación, apoyado en columnas de aire clásico fundadas en el risco superior de un acantilado suave y lleno de flores multicolores.

6 manera de recorrerlo imaginada desde el aire general
El ritmo interpretativo de esta obra es acompasadamente impredecible, surgen rupturas de su aire y de su atmósfera repentinamente, llevando a quien atraviesa su edificio a bajar, cruzar y proyectar la mirada y los sentidos de modo sorpresivo y sorprendente, sin dejar la elegancia propia de semejante construcción plena, de aire íntimo pero descolgado en su roquerío y agreste vendaval.

7 destino del edificio
Imposible imaginar la utilidad de semejante edificación virtual en pos de su narrativa musical, atolondradamente imprevista en su paz aletargada, tras la cual se desciende un par de veces a otros lugares, conectados pero distintos.

8 música y arquitectura
Recorrer la pieza musical es como si fueras a caminar un edificio de sorpresivas entradas y salidas, desde interiores de dispar temperatura y ambientación. Preferentemente sugiero imaginar esta acometida, como si fuera realizada en primavera, con el viento potente de tales ceremonias, y con la fragante compañía de las flores y las hojas de reciente surgimiento.

9 música contra música
La pieza es bella e inútilmente concebida, para compararla con las potentes muestras del Pájaro de Fuego de Stravisnky, tras las cuales el baile, el apareamiento, y el rito se presentan, en suma, para diferenciar el aire del hombre que retorna a su obra arquitectónica más querida y solitaria, en aquella cumbre discreta, a orillas abisalmente serenas de una mar rizada pero benefactora.

viernes, 11 de julio de 2008

El Jardín de las Delicias 2; reflexiones dispersas

1) Mirando detenidamente el cuadro, en lo relacionado con El Infierno, que corresponde al lado derecho de quien mira, no puedo sino sorprenderme en las imágenes de más al fondo, adonde es difícil dejar de relacionar los estallidos intestinos de las verticales y oscuras presencias plagadas de ventanas o claraboyas con los bombardeos de la segunda guerra mundial sobre Londres o sobre el mismo Berlín.

2) Es tan compleja la puesta en escena de la imaginería sugerida en este cuadro, que casi podríamos estar relacionando aspectos hasta el infinito.

El cuadro es una expresa manifestación de videncias


El Bosco dejó escapar su libertad en la imaginería relatada

El Bosco estalló en formas y prudencias acongojadas, en pos de su potente tronadura conceptual

El cuadro es portentoso

El cuadro grita realidades

El cuadro no es abstracto esencialmente

El cuadro es predictivo

El cuadro es inquietante

El cuadro es un discurso extremadamente ordenado de alusiones incógnitas en su explícita manera de refrendar sustancia potente de sinuosa atribución.

No se debe decir que las imágenes de este cuadro son identificables a raja tabla (que es su soporte) con realidades de este mundo solitario

Puede ser que tras los siglos de viajes y aposentadurías extraterrestres, nos encontremos con que su propuesta no fue sino la seña que detonó impresiones distantes de otros mundos, donde efectivamente acontecerá el anhelado jardín de delicias que eternamente estará dispuesto a su persistente relación causal

La propuesta de esta obra, en suma es La Eternidad

¿Por qué?, pues porque todo apunta a la permanente atribución, perpetua en redundancia y consistente en conformación

Lo pintado fue, es y será para siempre

Al no decir “aquello”, quiso decir “lo sé

Es la Eternidad el gran tema abstractamente logrado de esta inconmensurable obra, comparable a la Summa Teológica de Tomás de Aquino, al Arte de la Fuga de Bach, a la Divina Comedia de Dante, o al Templo de la Sagrada Familia de Gaudí.

Enfrente de El Jardín de las Delicias no somos sino seña de un tiempo atrapado en sus rincones de sombra y luz impertérrita.

La pintura, finalmente, no tiene abstracto ni concreto final.

Tal lección para nosotros,...

...amantes del momento y del instante, por breve o persistente que resulte.

Perplejidad

Como si tal derecho aconteciera,
tras un mismo delirio que subyace y no condice,
se dice aparte quien su ascenso hacia la duda ya maldice.

De quietud y desidia aparente,
cual especie de señal extraña e inasible,
pero de destiempo y pausa silente.

Camina y no conduce
ni dice su disyuntiva,
tal que espera y no deshonra su cordura,
sin tiempo ni destiempo a tronadura,
para suerte y contratiempo a la deriva.

miércoles, 9 de julio de 2008

Destierro

Muere quien se deja llevar por el nulo camino del lugar arrepentido.
El destino del destierro sabe de sombra y lejanía, cuando se nutre la llegada ante el pórtico de ajena templanza y serranía.
Distante el hombre de su sitio, adonde dejara su huella y su propio arbitrio, pleno de ausencia busca la huella del retorno, aunque por mucho acierto y fortuna se haga adorno. Tal pasión de lamento, se torna agreste mediación del paraje y su porfía, detentado el destino del envío, no sabe quien, que de suerte y despojo se decía, para bien del otro que de tierras y señales fenecía

lunes, 7 de julio de 2008

Placer

En la dosis mora la sentencia del veneno y del remedio, cual veredicto de la forma en su propia cantidad detentada y corregida.
Si de dolor sabemos, de placer no adolecemos, ya que el uno y el otro solo saben del matiz suave y sutil de la caricia que detona el sensitivo y manifiesto poder de la evocación y la entrega, a contramano del clavo depresivo, que hunde la carne y la somete al castigo.
Placer como decoro en su cauce desprendido, cual ciénaga de trazo y suave regazo, que detenta el abrazo y la forma del sargazo, con su bandada de ramajes flotantes en suave deriva o fijación, a la par del oleaje que se lleva en su ritmo y cadencia cual brebaje.
El placer es recompensa y tacto, en suma de toque y certero estoque, para el engaño o la suerte que de belleza te recoge.

Clímax

La amalgama a semejante recompensa, sabe de engaños y fortuna a su tendencia, cuando de imagen y de ambiente se rodea, para la amable y permanente complacencia.
Ni muerte ni victoria, ni persistente ni fatal fanal de gloria. Asciende el alma a su cielo si de toque y felizmente su recelo, mal que sube y que renace tal anhelo, de su muerte y su caída desde el celo.
Desentiéndese de su alma y de su velo, cuando el cuerpo reconoce su deshielo. Todo a quien feliz y tal su desempeño, cuando turba y de tu vida te desdeño.

jueves, 3 de julio de 2008

Dolor

Él es padecimiento de la surgida y manifiesta ultranza de la carne y del cuerpo en su estallido de sensación repentina y detonante. Cual trazo de la flecha que penetra la fibra del tronco, adonde se enclava como si el viento penetrara la nube grácil, así el dolor es mueca intransferible de intenso estado de corporeidad arremetida en fragor sensible de causa y efecto del daño o del parto que abruptamente emerge desde la esencia propia de quien lo manifiesta. El dolor es el candor de una trémula pertinencia indisoluble en su esencia poderosa.
Provoca la causa y el efecto de una misma desventura, cual atravesado corte cardinal que establece la presencia de aquel que sufre su presencia hecha estallido de esencia traída a la conciencia como suerte de conjuro y trauma.
Con todo, dicho el tracto acometido, y dejada la humana sensación de sufrimiento, este, en su debilidad puede ser acaso el matiz de un placer extraño y construido.
Luego, no hay dolor sino que en la expresión de la fuerza concentrada del grito abstracto de carne y cuerpo entretejido.
Tal suerte y tal destino, en suma y cauce, corregido.

miércoles, 2 de julio de 2008

cuando todo se dice sin decir nada

[De mi antigua bitácora. Fecha original de Publicación 27 de Marzo de 2006]

sentimiento aludido como algo intransferible desde el significado

caeré como las piedras por el acantilado que ruedan sin más destino que el fondo del abismo sea cual fuere su precipicio y su distancia, pues solo el fondo es revelación, aunque nada señale pero algo insinúe. ser como el temperamento adusto y amar como se ensamblan las telarañas para dejar una sensible cobardía retardada o pospuesta. ¿ves acaso la dulce y melosa carcasa del sentimiento evidente desvestido de lógica y entendimiento?. no lo ves ni por ventura, pues nada de ello es desde la puntual y aguzada rendija de la percepción intelectual. aludir al triste sosiego para evocar la melancolía, es dejar reflejo pálido sobre un vidrio sucio. sin más, el sentimiento hecho palabra es reflejo indirecto del acontecimiento sensual, como metáfora de lo otro, que se encarna en lo tercero. recuerda; el sentimiento descrito es tres, pues está la sensación y el puente que refleja lo otro hacia ella. no aceptes la descripción del mismo pues en la descripción, salvo excepciones, no está la generación espontánea del traspaso del sentimiento.


antoni tápies lo decía hace muchos años; (casi textual, o sea con ensambles de mi cosecha) …“aspiro a crear una obra de arte con el poder de la sanación, como los exvotos que con su colgar desmembrado en las iglesias, son celosía de entrampamiento de la oración transpuesta hacia aquello que Es pero que en el mundo no se encuentra salvo por sus generaciones”. y de esta última manera la obra de arte sanadora sería el filtro que permite desfigurar la realidad para insertarle la impronta humana. el sentimiento es del hombre y para el hombre, y por él se la juega aunque de razones se enajene.


el sentimiento es la medida


pues inclusive la razón ha elegido


al axioma subjetivo


sentido abstracto sin tema ni detonante


desde la extraña manera de venir hacia las sombras destinadas, corro sin decisión compleja, para comprender la existencia llevadera sin más doctrina que las manos abiertas hacia las explanadas cubiertas de rocío y mansedumbre. la canción de los vientos arremolinados será una con la respiración del alma destinada a dejarse llevar con la pasión del arrebato del vencido. para estar completos y pulcros a destiempo pues desentonadamente se logra ver por entremedio de las certezas evidentes. y así siempre como una declaración de confianza extrema hacia las desdichadas palabras tenues que se desenvuelven como pedradas fugaces.


razonamiento expuesto como un padecimiento propio del orden natural


el razonamiento es la elegante mentira impuesta con elegancia ante los ojos del hombre para mejor ser y escapar. se funda en la relativa visión del cimiento consolidado. no es más que el encadenamiento furibundo del orden de la naturaleza hecho abstracción y acción elocuente o latente. el razonamiento es el lenguaje. el razonamiento es ÉL lenguaje. no hay más lenguaje que el lenguaje razonable, pues de lenguaje inclusive se estructura un cuadro incoherente, que de tanto ser nítido en sus ensambles desafortunados, termina logrando señalar lo que desea, como un recién nacido cuya única palabra es “¡buaaa!” y con ella desencadena la urgencia de su atención.


impulso humano


él es el motor funcional sin medida ni cuerpo, así como la bobina parte en su rotación por el potencial eléctrico desencadenado. en el hombre el impulso no es precisamente eso pero se le parece. recordemos que el hombre va por la vida presa de sus detonantes electroquímicos y combustibles, pero su impulso es el que le da coherencia a su actos, no hablo de dejarse llevar por los impulsos, hablo del impulso esencial que le hace caminar en un solo rumbo y ese avanzar es efectivo. entonces comprendan que el impulso efectivo es aquella tendencia y sensación activa de proceder como el origen y el destino señalan en su matrimonio.


error


yerra quien se abandona para bien o para mal. yerra quien se la juega. pero yerra quien no se abandona y quien no se la juega. el error es por lo tanto paradojal pues caminar inequívocamente te aleja de la tentación del riesgo. todos conocemos a quienes se controlan en sus actos para no errar el limitado ámbito de sus juegos laborales, y entonces se sienten perfectos en su no errar, cuando es raro y poco frecuente que el no errar arroje resultados más sobresalientes que la pausa homogénea entre señal y señal.


acierto


solo hay un acierto; morir plenamente.


la triste laguna


fui como el cristal irregular trizado con el contacto del ave peregrina


nací en descomunales eventos terrestres


no obstante detengo el reflejo como asumo el manto


y hacia las estrellas zarpo redestinando el brillo aminorado


adolescente mirando a la joven que ama


tras la pálida piel distante


tornada en las curvas que mis entrañas resienten


percibo la impotencia de un impulso que me abraza


y desdice mi vientre en trémula frescura


cual nieve ardiente enfriando con las llamas repentinas


la memoria


es una suerte de vasija trizada donde se deslizan gotas dispersas de imágenes olfativas y dolores visibles, ya que todo el recuerdo no es más que un tornado de variadas llamaradas de vapor ligero, que se reconstruye con la razón que todo lo acoge y lo restaura.


el orgasmo


cuando por primera vez lo sentí era casi un niño, cuyo cuerpo encontró sentido en la plenitud más vasta que la naturaleza pudo construir. sin conciencia el mundo ha ido encajando en pruebas y errores las cosas que la imaginaria existencia permite y va señalando en gestos y ademanes.


una vez acaecido caí en éxtasis, como solo pudo haberle ocurrido a quien desde el desierto encontrara un valle verde y fértil donde terminar sus días, pues era una tierra inimaginable la que se abría ante mis pies y mis sentidos, los que con el tiempo comprobaron que todo en la vida tiene un precio, y que el paraíso de la “pequeña muerte” se cierra en el merecimiento propio desde los mundos dispersos de la ofrenda y la materia.


el llanto


se entrega el sollozo como fluye el glaciar por la conjunción de las montañas, para avanzar y transformar en llanuras suavizadas a la escarpada ladera del alma atormentada.


feminidad


contemplativo desdén inmediato que tras la paradoja encierra la acogida y la celada para establecer sintaxis entre la hoguera y el hogar.


masculinidad


suerte de arrojo mundano al galope del logro ostentoso, sin mesura y sin rigor, mas solo con ansias de perpetuidad instintiva.


consejo


rumbo claro de quien piensa pero no acata.


genio


auto-génesis del mundo desde la vida empecinada.


dolor


señal del error aparente.


espacio


tiempo visible.


tiempo


espacio sucesivo.


sabiduría


condición plena despojada de ademanes.


si


monosílabo afirmativo; si digo “si” digo “existe”.


no


monosílabo negativo; si digo “no”, aludo a la “nada”.


cosa


aquello que es pero que no vive.


ser


aquello que es y que se percibe.


dios


aquel que es, y que únicamente es.



satán

alegoría de la destrucción.


ángel


esperanza de perfección como puente humano-divino; el ángel es una persona pero mejor que una persona, es como dios pero no es dios; desde este punto de vista el ángel es lo que los hombres quieren ser pero no pueden ni podrán.


destino


rumbo de las cosas en el espacio-tiempo.


placer


recompensa natural


éxtasis


placer trascendente; el éxtasis es un invento del hombre en su afán de pontificar. seguramente el éxtasis se relaciona de alguna manera con la hipnosis y con la autosugestión.


conozco el éxtasis; una vez estaba sentado a la orilla de un río, enfrente tenía un cerro; el cerro me pareció un símbolo, lo miré fijamente durante un largo rato, mi vida arribaba a un fin de ciclo aceptable, el río sonaba, mi cuerpo estaba bien, tenía expectativas, era la tarde, escuchaba en mis fonos un concierto de bach, el concierto era alegre, no tenía urgencias, no tenía obligaciones, no tenía apetito ni hambre, tenía dieciocho años recién cumplidos. fue entonces cuando la montaña sin dejar de ser lo que era, pudo ser todo lo que yo esperaba, no era que brillaba, pero era como si lo hiciera, no pensé, solo contemplé, y lo que veía era bueno, y mi placer no era corporal sino del alma, pero tan intenso era que casi era físico.

Impresiones acerca de Salvador Allende G.

[©SmcArq] Mi abuelo era "hermano" de Salvador Allende en la misma logia; lo apreciaba mucho, y cuando se cerró la Resp Log. Hiram 65 de Santiago de Chile, después del golpe, mi abuelo dejó la Masonería para siempre.

Pero lo que quiero hablar de Allende es lo que más tengo presente de él, cuando medito en relación a su persona:

Él quería la inmortalidad, cosa que quedó demostrada cuando a un testigo de los hechos finales que precedieron al golpe (y esto está grabado en un programa que fuera transmitido a todo Chile) le dijera "toque aquí (parte de su pecho); aquí hay carne de estatuas".
Creo firmemente que todo lo que hizo como político, que, como todas las cosas de los hombres son complejas y diversas en sentidos la mayoría de las veces, siempre apunto, a la vez de tantas otras cosas, hacia su inmortalidad.

La inmortalidad de Salvador Allende G. fue una construcción exitosa de él mismo, tarea que han continuado sus seguidores políticos.

No me parece nada extraño; todos trabajamos hacia ese fin, lo queramos reconocer o no; está en nuestros genes esto de "continuarnos" en nuestra especie. Es casi cosa de sentido común. El mismo aire grandilocuente de mis textos me da la razón, pues siempre, en lo más interno de mi conciencia, he querido trascender desde mis capacidades. Todos igual.

Una cosa es cierta; con las complejidades necesarias del trance histórico adonde llegó finalmente, tuvo los pantalones para seguir con su proyecto hasta el final (proyecto que, como ya lo he dicho, poseía muchos vectores; unos idealistas, otros egoístas y egocéntricos y otros más que no se me ocurre como nombrar, y que dejo a su conciencia. Los seres humanos, creo, actuamos por razones que solo por momentos logramos captar).

Caminó hasta el 11 de Septiembre derecho hasta el sofá del rincón de la Casa de Gobierno, donde, en soledad, atrapó la suerte de todo un país para sí, dejando que tal violento signo convergiera hasta el arma que terminó con su vida.

Yo creo que se inmoló; no creo en su suicidio a secas; habría sido absoluta y profundamente contradictorio y patético que, llegando hasta donde llegó, con un casco sobre sus hombros, armado y dando instrucciones como un soldado, se hubiera tomado el disparo que se autoinfirió como una escapatoria.

Mi opinión.
___________________________

Otro día hablemos de Prat, que es otro caso, acaso más apasionante.

martes, 1 de julio de 2008

"Mi blog requiere verificación de palabras"



El lenguaje de este mensaje de Blogger es interesante:




"Los robots de Blogger que previenen la publicación de blogs no deseados han detectado que su blog presenta características de blog no deseado. (¿Qué es un blog no deseado?) Puesto que usted es una personal real que lee esta información, su blog probablemente no es un blog no deseado. La detección automática de contenido no deseado es inexacta y le pedimos disculpas por este positivo falso.
Hemos recibido tu solicitud de desbloqueo el 2 de julio de 2008. En nombre de los robots, te pedimos disculpas por haber bloqueado tu blog, ya que no se trata de spam. Ten un poco de paciencia mientras estudiamos tu blog y verificamos que no es spam.
"

1) "Puesto que usted es una personal real que lee esta información, su blog probablemente no es un blog no deseado".

Obs.: La realidad de lo afirmado es pertinente en la medida en que alguien lea el texto, por lo que se configura en las profundidades de los servidores de Google esta frase, solo por si alguien la lee, si no, existe para nadie.

2) "Hemos recibido tu solicitud de desbloqueo el 2 de julio de 2008. En nombre de los robots, te pedimos disculpas por haber bloqueado tu blog, ya que no se trata de spam".

Obs.: Blogger pide disculpa "en nombre de los robots", que no son personas, no pide disculpas como institución. ¿Cual será el origen de esta evasión?.



"En nombre de los robots", me suena como lo que dijera el Chapulín Colorado en un capítulo cuando golpea a alguien con su arma más mortifera diciendo "Yo no fui, fue mi chipote chillón".


jáH!!!

Transgénico

Voy y retorno y si dejo la suerte me resbalo por tu estable parecer de estambre sinuoso y voluble recuerdas aquello no lo haces pues la obsesión cegaba tu soledad profunda, especie de extraterrestre triste y voluble, mas ¿cuan de si y lo de aquello no dejaba más que su trabazón de detonación y estallido portentoso que tras la tormenta dejaba la caída de trozos inmensos de cielo avenido al mundo como si aquel obsequio no fuera sino la maldición de podredumbre y oropel de trampa y celada sutil que retorna como el calamar imaginario abraza al galeón liberado,

… para hundirlo a las profundidades de sepa cual inimaginable abismo de oscuridad y silencio taladrante?

El Ser el Ente y la Nada de Martín Heidegger y de Cómo Choqué de Narices con Ellos

[De mi antigua bitácora. Fecha original de Publicación 14 de Septiembre de 2006]

Rengo, lectura del libro “Conceptos fundamentales”...

Debo reconocerlo, no fui capaz de leer más de cien palabras seguidas de algún texto de Heidegger hasta la semana pasada, donde logré por fin avanzar en tres páginas seguidas sin detenerme, teniendo plena comprensión de lo que leía.Pareciera que para acceder a sus escritos hay que atender al eco interno que de lo mismo trata, ya que este Ser, este Ente, y esta Nada son en la esencial variedad de lo mismo, otra (y anterior) manera de aludir a hallazgos personales que vertí en mi concepción del todo y lo uno, y de la negación de ambos.Cual es el punto para mí; el punto está en que me sentí interpretado en este afán de profundizar en los matices de aspectos tan aparentemente desprovistos de contenido como los aludidos. Y claro, livianamente podemos ir y decirnos “lo que es, es”, “el ente es algo manifestado” y “la nada es lo que no es” ¡y ya!; y fin al tema y sigamos con lo otro, y así hasta llegar a la complejidad terminal de algún artesonado conceptual, que puede derrumbarse al mínimo requerimiento del principios.No es fácil entender que lo que más contenido arroja no es lo complejo, que no es más que palillaje endeble.Las mayores simplezas, dispuestas como bases de una concepción, son las que mejor entregan interpretación y contenido, como paradojalmente acontecen las cosas ante la comprensión humana, aparte de los caminos lineales y efímeros que las ciencias van abriendo.En la globalidad filosófica, las paradojas son un acontecimiento persistente y básico, como este que permite, con la madurez suficiente, extraer un incalculable caudal de interpretación a abstracciones tan simples, como lo es la elementalidad numérica del rey de todos los números ( y acaso el único número); el número Uno.
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