viernes, 30 de mayo de 2008

Hipnosis VII

[El Momento es mixto, complejo y esquivo]

Voy hacia el tiempo con la amplitud propia de una expansión, que en su tamaño involucra el campo que desplazo. Soy mi tiempo y soy mi espacio, como si irradiara una ameba tridimensional de percepción que, en la menor de las posibilidades es todo lo que se genera, si solo existiera en mi lugar, y si solo mi conciencia existiera, y fuera, yo, el monstruo cartesiano que duerme en su vigilia de artesonado de distancias, aromas, y físicas materializaciones.
El momento, cual recorte de disminuido espesor, es resumen de la propia existencia reconociendo, asociando, separando y relacionando percepciones.
El momento es el reflejo fecundo de la vida puesta en marcha en aquello que deslumbra sus propios confines y modales desarrollados.
Sin perjuicio de lo dicho, el continuo de momentos diluye las posibles encadenaciones de plenitudes, siendo solo algunos de ellos los que se definen en la memoria que, a la vez, devuelve al mundo su luz de percepción generadora.
Fanales de mundo entrecortado somos, a la sombra de los cuales duerme, acaso, la potencia hecha especie de memoria consistente del vacío y de la nada.
Tal magnitud propongo para que, entre puestos, naveguen desde la imagen serena de un mundo en marcha, y el ojo del alma que nutre su herida de sangre acometida, cual suave cascada, de luz y resplandor favorecido.

lunes, 26 de mayo de 2008

a.l.g.d.g.a.d.u. (2000)

[Imagen, de mi autoría, obtenida de un espacio tridimensional virtual, modelado por medio del software Bryce 4.
Deténganse en las texturas, que impiden reconocimiento del patrón aplicado. Desconozco cual es el modo matemático con que se llega a tal complejidad aparente.
A quienes reconozcan el origen y sentido de esta ilustración, les puedo contar que por aquellos años trabajé de mediodía a medianoche]

viernes, 23 de mayo de 2008

Mi particular aprehensión simétrica de Piero della Francesca en relación a Paul Cézanne

1 Cézanne 
"Melocotones y peras" (1888) de Paul Cézanne
Aprecien la vibrante presencia ambigua de, por una parte la profundidad que no termina de reinar y, a la vez, el aplanamiento de la misma construcción espacial, sobre todo en el centro del cuadro, “en y alrededor” de las frutas







2 Piero della Francesca
"Flagelación" (1469) de Paul Piero della Francesca
Aprecien la presencia mixta de la incipiente perspectiva, mientras ella no termina de ordenar el total que deja persistir a las planas formas y figuras, propias, por ejemplo, de la iconografía medieval.
3 Intento de identificar la comparación con principios de simetría elemental
1888; aún no surgía el Cubismo pero ya latía en otros (dicho a posteriori, cualquiera se sube al carro de la iluminación), y Paul Cézanne, el principal gestor, continuaba, a la inversa, con la misma sugerente porfía o visión que a inicios del renacimiento pictórico Piero della Francesca (c. 1420-1492) expresaba, en sus visiones culturalmente cristianas.

[Simetría central]; identifiquemos al punto “O” con el auge de la perspectiva.
Es simple la proposición; a modo de extraña contrapropuesta, Cézanne abandonó la realidad intentando plasmar, a voluntad, el arrojo de las formas sobre el plano que posteriormente Mondrian atraparía poéticamente en sus composiciones. La obra de Cézanne se desarrolla desde el abandono puntual del concepto de perspectiva.
Y en su tiempo della Francesca no abandonaba la atrapada generatriz bidimensional y ausente del invento profundo de la perspectiva. Cézanne escapa en leves pero elocuentes señales de la fuga formal que impide la explosión capaz de superar la apariencia ausente de conocimiento (Picasso; “No pinto lo que veo, pinto lo que sé”). Simetría surge, luego, porque desde el nodo de la plenitud de la profundidad espacial llevada al plano, explota la propuesta de Cézanne. A la vez della Francesca converge al mismo nodo intentando abandonar la manera y mirada medieval.

[Simetría axial];identifiquemos al eje axial “e” como el auge donde pivotea especularmente la propuesta de Cézanne en relación a la propuesta de della Francesca y su proyección nutrida desde el pasado.
Con todo, históricamente existe una simetría axial desde el eje de la perspectiva hacia el pasado y hacia el presente; así como podemos ver hacia el futuro la libertad de las formas en el espacio, ya desvestido de su fidelidad fotográfica, y convertido en manifestación de “conocimiento”, del mismo modo simétrico vemos hacia el pasado la manifestación hacia un desconocimiento de la profundidad, representado en sumatorias de planos adosados entre sí a costo profundo de proporción.

4 Síntesis gráfica
Tal eje inventivo del trazo fugado hacia el horizonte, determina el giro pivotante del primero en relación al segundo, siendo el punto central y el eje de simetría vertical, los centros de tal acontecimiento. Tal “levemente compleja simultaneidad”, me permite afirmar que comparecen dos generatrices de simetría; históricamente el invento de la perspectiva se sitúa al centro (simetría central) de ambos pintores, el primero succionado hacia el pasado de los siglos de escuela formativa, y el segundo en tracción hacia el futuro inminente (simetría axial)
___________________
Imágenes alusivas a las dos simetrías aludidas, obtenidas de la Enciclopedia Encarta 2005

jueves, 22 de mayo de 2008

Hipnosis VI

- Sigo la continua coherencia extraña y fecunda, desde la cual renace el trino de un surgimiento abrupto y esporádico.

- Cual humareda continental que tiñe el desastre, con la grandilocuencia del grano que destruye entrañas y rasga laringes,…

- …con la abrupta y relativa suerte de los siglos que, venideros en impronta, terminan remeciendo el alma de un valle y su fauna, así estallo a mi potencial y anhelada palabra, que se enlaza a sus iguales con la claridad del estanque acometido, por la piedra que desciende y estremece.

-¿Distingues acaso entre lo que es una aturdidora condición altisonante y lo que reduce el alma a la mínima estridencia?...

- …no, me imagino que no; tal comparación involucra la potencia del rasgo merecido y modelado desde el tiempo y la distancia consagrados.

- E ir y venir; pendularmente arrastrados en un fárrago de extrañas relaciones. Tal correspondencia simétrica rescato

-¡Cuanto poder en suma!, al decir y revelar…

… Lo que ni en signo ni en rechazo se potencia, cual ave tardía que en su planeo deja al cielo ser en su contraste…

…y así aparece el potente devenir de lo inmenso. Hacia lo leve. Referido.

martes, 20 de mayo de 2008

Hipnosis V

[Pura neumática, como diría Joaquín Edwards Bello, creo que ya arribamos a un fondo. Si discrepan me lo dicen...]


…La mirada se nubla como la precaria procedencia de un sortilegio acostumbrado, deshecho en trazos de suerte y riesgo. Y de esa forma se expande hacia los campos que abre, inaugura, promete, avecina y estremece.
Con esta manera de extender, es que sumamos atributos al modo diáfano pero constante de decir y hacer al mundo, como si fuera un desayuno cualquiera el que desmerece en sus rutinas de letargo y anulación. Suma y no restes; deja y recoge, pensando en que si lo primero fuera renuncia y lo segundo cosecha, todo sería establecido en un constante y comprimido saco de funciones rectoras y delineantes. Costos de aquello, acaso excesivos, pues la soledad y la altanería propia de los que se creen poseedores del poder de lo creado, determina que nada viene a conferir grandeza, sino el paso de los años que detonan alrededor de los merecedores, en no más que anhelos leves y forjadores, para así establecer un puente homogéneo de coherencia y sobriedad. La cosa es una y diversa en estos rumbos, como si estallara el capullo de esporas, hacia una brisa que desencadena la pluma potencial de reverdecimiento o parasitismo del florecimiento.

lunes, 19 de mayo de 2008

Hipnosis IV

[El argumento del compás y la cadencia]
ComositodofueraunaespeciedecontinuofebrilydispuestotemporalmenteenposdeunconvoyinfinitoLaderivadelavidaseencadenaasudestinoenlasimpletrayectoriademisuerteymiregazoYaquesinofuerapocorretendríalamemoriadelascosasquedeapococomparecenamimenteNoesmentiranivenganzaloquedigoyestablezcopiensenhaciasupasadoyademáshaciasufondoRarísimamentetoscoestodamaledicenciaenpasosdemalandanzasysinodesuerteadversaCasicomosiestuvieradejandomitranshumanciaEndichosyseñastruncaspordiasynocheslargas.

viernes, 16 de mayo de 2008

Hipnosis III

[Toda pregunta se cierra en sí misma, cual escorpión que entierra su aguja en pos de su propio fin antecedido; observen cómo el fin requiere del inicio para dejar establecido en sí mismo el germen de la respuesta que se quiere detonar]


¿Ante qué solitaria y feliz veneración quedamos antepuestos, como si se tratara de una suerte de generadora matriz de alegría y contrapunto moral, desde el cual todo creyente sometido a su atávica generatriz hace y deshace, cual cometa díscolo y altisonante, que olvida su cumbre y desvela su abismo en cuanta extraña y sorprendente fuga de olvido voluntario destructor, acaso, pero justificado en la especie de equilibrismo universal del impacto febril que se antecede a mi aquietada fortuna de ser un ente perceptible e inteligible, por esencia ya sea en espejos o reflejos burdos de inmanente penetración furtiva en cuanto sistema ineludible de causa y efecto sucedido, cual impacto hacedor de mundos o en su desmedro de golfos y bahías exterminadoras del florecimiento que igualmente como sube, baja, y cede su predominio ante la especie expectante de sobria y recóndita potencialidad, como si toda nuestra vida hubiera estado refrendada hacia un solo ser cualquiera, que en su indefectible momento terminal requiriera precisamente del agente salvador que coincide con mis más espurios atributos simultáneos, capaces de ser puente de febril designio de aquel o aquella que en su miserable vida, desechado bajo un puente, sostuviera todo el precario equilibrio de ser y permanencia de células y mitocondrias subyacentes, surgidas a santo de aquella gesta solemne y eficaz reducida a la caricia de todo cuanto pueda encausar la solitaria manera de surgir en minúscula alegoría de su propio poder y creación?

miércoles, 14 de mayo de 2008

Hipnosis II

Enfrenta tu verdadero confín y destino, que la suerte y mi diferente apresto me duermen y te distancian, que lo díscolo y lo latente facilita todo arribo, y tropieza su abrupta medida de fuga, dilución y fatuo sosiego que en suma detentamos. Mas ¿cuándo estaría la manera trémula pero potente de dejar el abandono del detalle aquel, que se nutre de su quieta y determinada pericia que, si la fortuna así lo quisiera, perdería su atributo en desmedro del paraje y tanto muro que cual metáfora evidente destina y nutre la falsa pero representativa detonación y fulgor del suave retorno?. Averigua aquello, acaso gustas y requieres, pero no te abandones a la prístina ternura en la distante forma extraña que participa y establece perplejidades persistentes, ya que siempre formamos, entre todos, una suerte de velo suave que encubre aquel festín dotado de brillo y martirio. Como la vida es todo esto, aludiendo a lo evidente, y dejando abierto el fatal vuelo y el planeo de tragedia imprevista, para quien no entiende de complejas manifestaciones abstractas pero accesibles. Y bueno, así todo y todo concluso, con la pericia de mi estruendo pero sin la fortuna del canalla, manejo el trazo de las propias y próximas estridencias.
Monotonal capricho el de quien vela, pero no desarma, la delicada colina desde donde revienta cual volcán, tu estrepitoso brío. Déjalo en paz entonces, si acaso frecuentas rincones a la vista de toda costumbre. El hombre se desata en su pasión, pero retiene su porfía, cuando determina el límite fecundo donde dejar su alma hecha obra y feliz arremetida. Y así, como si todo dejara su suerte en manos de la forma inercial que ordena la vida y demarca la alternativa.
Forma insolente en su persistencia.
Formulario en suma.
Forma atada y atávica, pero formal objeto, que deja rastro de mayor ordenanza. Arte decimos, más ¿cual artilugio deja su dictado de lenguaje febril que obedece y no inaugura?. Soy de todos menos uno; soy el que deja y fortalece. Y ya enfrentado tu verdadero objeto antepuesto, a aquel esplendor de los inicios, medida la fortuna y despierta la atención, continúa presto en tus afanes de divino y humano hacedor.
Como si nada fuera antecedente, a la inversa acaso de ese atavismo que somete por momentos, planeo suelto, y más que suelto, liberado. Costumbre en sí. Solo afán decimos o dirás o entablaremos. Mansedumbre. Costumbre. Falsedad antepuesta y expuesta; Honor. Gloria. Forma. Paz. Soledad. Honra. Sobriedad. Mesura. Abstraídos de toda generación, no son sino pose y vestimenta. Así con todo, vayan que me deshago y fluyo, desde mi estantería plena, de tanto dato y palabra altisonante.

lunes, 12 de mayo de 2008

Hipnosis

[Lea, si tiene paciencia, mi primera intentona de destartalar al idioma para ver si surge, acaso y si Dios lo quiere, no ahora pero alguna vez si persisto, una nueva manera de decir lo que aún ni siquiera se ha pensado pues no se ha inventado radicalmente la forma y el fondo adecuado. No corrija; abra el criterio y baje las barreras. Usted se encuentra en estos momentos, en un laboratorio lleno de tubos de ensayo adonde no se barre hace semanas y el piso de baldosas burdeos se encuentra chorreado y descolorido; en el rincón, sobre una mesa se acumulan las tazas sucias con restos de café, sopa y otros líquidos hace días ingeridos. Gotea la llave del lavatorio, los vidrios de las ventanas se encuentran trizados y parchados con nylon y cinta adhesiva, pero en un sitio de unos cuarenta y cinco por setenta, bajo una luz clara y sobre un mesón donde se amontonan un sinfín de restos extraños e irreconocibles, se aprecia una suerte de artilugio sin sentido aparente, del cual no termino de hacerme cargo…]

Mira solamente la extraña manera de decir lo dicho que extrae del ritmo su intrínseca y rara disputa (coma) Moriremos todos pero de nada se vale tal apariencia Moriremos cuando dejemos la letanía de persistencia de encadenamiento de un hecho en otro y si de aquello se valiera la vida y solo de aquello se viera La muerte no seria sino la distracción fisiológica que de todo se apropia y de nada se abstrae Déjate ir entonces en la plana dispuesta para tales fines concretos como si mi palma latiera y su corazón distrajera de la doliente manera pulsante y cercana de morir en la vida que retoma su dejación en cada portentosa manera de verse entendido y si nada cayera y todo ascendiera no habría ante nosotros sino perplejidad eterna hecha monótona desidia (coma) cual roca moribunda y abandonada a su esperanza en la cueva errante del más abandonado aerolito viajero y solitario (punto) ves la cima decae a la sima y vuelve a remontarla (coma) sube y baja y entrega tu trance cual díscola manera retranqueada y portentosa de barcaza y flotador de volátil arrebol y destinado empeño (coma) para ser y estar y dejarse ir como trueno y brisa cual brizna y codicia y destino y malicia que estrena su pericia de manejo y fortuna (punto) Más cuando no si de si que no dar que deja y tras que lo dicho mantiene y destina mastín y felino parimos jocosos y vamos alevosamente desaparecidos como si el desaparecimiento en sí fuera la abrupta Eso y cual voy y mantengo la duda que aclara restituidamente estanco y feliz me entrego y alejo cortando la cosa y la espesa falsía mujer que te extraes dichosa y tendida deja que tranco superado de su disputada entregada y manifiesta mora dura y vuelo febril me transo y te obtengo par y trino tetra pentagonizado futuro revestido o travestido de fe hexagonal (coma) y duda cual si todo encadenara la fútil trascendencia de abismo y superficie amigos no pero si enemigos sometidos a su cambio al cual se distraen ante mi dejada forma de estarse y destinar se ves que no ves y traes tu propia propiedad de tu edad y tu maldad pero nada es tuyo ni mío si descascaras lo extraño y lo duerme como pájaro y despierta cayendo o precipitando a tus propios miedos cobarde aceitada y lasciva mansedumbre Ya despierta (coma) Vuelve a tu sueño y vístelo de tules tras los cuales la sintaxis te apodera…

…Conciencia, al revés es todo esto. Piensa. Ya pensaste. Duerme. No lo hiciste. Corrobora la cordura. Bien. Deja este texto. Porfiados. Distrae tu atención. Mal. Bien. Ambos son el doquier. Fuera del doquier nada sustituye su presencia. Doquier vamos con la fuerza y la destinada apariencia. Esta extraña realidad se desgaja. Se desgaja esta extraña realidad. Se realiza y se desgaja la extrañeza de lo abrupto. Se abruptamente pone en ristre la presencia cual alero de palacio y arrabal. Nada así. Disculpen lo poco. Encadenadamente estivamos las portadas y rescoldos de suerte y costumbres más quien ser con la sin faz de tu yo la de mas de tu propia prioridad nos destinamos al destinado destino que destina la afanada fastidiosa, y costumbrista vestida de seda y jalo y roba lo alejado que viene y aproxima tu distancia y altura. Repentinamente te ves en la cumbre de una abstracta medida inapropiada de tan lejana y caes hacia con la vez de más y tras cual voy de mi tendencia sorteada…

…Más fácil que enhebrar una aguja es pretenderla en su esencia de enhebramiento virtual que se avecina en la potencia de mis dedos que solo cogen y recogen su encogimiento y contracción a lo que (coma) como decía Salvador Dalí en relación a un cuadro de Vermeer(coma) no es solo materia sino la inmaterial aguja e inmaterial hilo que surge de la propuesta del otro cuerpo que señala hacia el infinitamente pequeño punto de una determinada pintura que no señala sino lo que nunca estará salvo como su propia negación, o tal así o mal deshaz te.

jueves, 8 de mayo de 2008

El mundo del crimen organizado, y su natural magnetismo para conmigo, cual espectáculo distante

1
Ingenuo reflejo inverso

Me gustan mucho las películas donde se muestra la conducta normal y acostumbrada de los llamados “delincuentes” o “criminales”. De ellas, las relacionadas con la Mafia Siciliana son mis predilectas. ¿Por qué?, yo creo que la respuesta es algo compleja, pero en gran parte pienso que puede ser, acaso, porque representa todo aquello de lo que no me siento capaz de llevar a cabo por causas naturales, sociales, culturales o ambientales. Me he criado en un ambiente relativamente sano (espero; nada es definitivo en estas cosas cuando es uno mismo quien analiza las propias cosas), y siempre, de mis familiares he recibido señales que considero contundentes al respecto, salvo por ahí alguna caída natural de alguno. Todas las familias tienen estas cosas, unas más que otras.
Me acuerdo de mi abuelo Sergio Eduardo Concha (Médico Cirujano que en la actualidad ya tiene 95 años) siendo majadero en sus ordenamientos en lo relacionado con “las platas” y, en relación a esto, desde muy niño fui testigo de sus ansias por pagar sus cuentas; estar al día; no deberle a nadie; a nadie desconocerle un solo peso, al punto de ser reiterativo e insistente al respecto; él no sabía que lo escuchaba, durante mis vacaciones, cuando se sentaba en la noche en la galería de la casa de campo, por largos ratos, a revisar cuentas con su cuidador y mediero de la Parcela Troncos Viejos, originalmente de diez hectáreas, que tenía en El Cerrillo (Rengo). Tras largas conversaciones todo calzaba; ninguno de los dos tenía nada que desconocerle al otro en las cuentas grandes, habiendo constatado en lo personal que este cuidador se caía en detalles cotidianos de dedicación y tiempo destinado a las tierras de mi abuelo, en relación a otras que también atendía. Pero eso era esperable; tres o cuatro hijos liberaban a esta persona, en mi opinión, de mayores culpas al respecto. De mis viejos ni hablar; tendría que ser muy olvidadizo si no recordara alguna circunstancia en la que me hubiera enterado de alguna falta de ellos para con los demás en estas cosas, o en otras. Sumado a su comportamiento solidario con sus amigos y parientes (en extremo en algunos casos), nada que hablar; nunca viajamos de vacaciones (salvo una sola vez); nunca tuvimos grandes lujos ni grandes ostentaciones, excepto vivir en un buen barrio de Viña del Mar (impuesto territorial de por medio), gracias a que éramos cuatro personas, de la cuales dos eran profesionales activos y la otra tenía su jubilación, más quien les habla; el único “gasto” de la casa capaz de caminar en dos pies. Contribuciones al día, préstamos servidos a la perfección, estabilidad laboral de ambos (eso sí; cero tendencia al riesgo financiero). Y así, una moderada austeridad de clase media chilena, que me acostumbró a este “mal hábito” de servir, en los términos más generales que se puedan pensar, los compromisos gruesos de mayor importancia en todas las esferas acostumbradas. De lo demás sería demasiado fácil hablar; que el afecto, el interés en las personas prioritariamente, y todas esas cosas relacionadas con los atributos éticos propiamente tales, de las cuales me abstengo no por su calidad, sino porque es muy desagradable escuchar a otros (a quien suscribe en este caso) hablar de aquello, toda vez que es difícil darles crédito. Con el dinero es distinto; es perfectamente posible dar credibilidad a estas cosas, y hasta es verificable científicamente.

2
Mi percepción en relación al tema propiamente tal
En este contexto, reitero, todo el mundo del crimen organizado ha sido, siempre, para mí un imán poderoso; en él todo vale, con la misma responsabilidad y esmero, pero a la inversa de lo que me ha tocado ver en mi proceso de formación. En este mundo distante, matar es un hábito, mentir un deber, robar un trabajo y delinquir un modo de producir riqueza.
Es apasionante; todo al revés; no saber de límites, asumir riesgos infinitos; vivir en el filo de la navaja; dormirse con la espada de Damocles sobre la cabeza desde que se nace hasta que se muere, morir en las peores circunstancias, rociado de bencina e incinerado, degollado, acribillado a extremos nauseabundos, desmembrado con un hacha en presencia de alguno de tus seres queridos, ser hundido en un río con zapatos de hormigón, desangrarse “con la lengua puesta de corbata” previa traqueotomía ad hoc, o cosas por el estilo. No me explico cómo diantres puede existir gente capaz de tales extremos y seguir existiendo por vidas enteras. Se casan, forman familias, crían hijos, que pueden ser incluso un dechado de virtudes. Se esfuerzan, no se si efectivamente, por apartar a su hogar de las atrocidades infinitas y directamente proporcionales a la frialdad con que las cometen, y caminan por las calles en relativo control de sus actos. El tema de la honra es otro en esta cultura que aludo; es otro el parámetro del deber; sus labores tienen que ver con el “cuidado del negocio”, que es el de administrar el terror en los territorios que detentan, cobrando contribuciones vastas o llevaderas, a sus, podríamos decirlo, vecinos y clientes. Si sus “protegidos” pagan, pueden llevar la vida que quieran, al abrigo aparente de esta suerte de paraguas virtual de control y feudalismo anacrónico, del cual se abstraen en sus vidas y asumen sus costos y deberes, como si fuera otro tipo de sistema, del cual, como en el caso de la basura domiciliaria, se intentan olvidar de su disposición final, no queriendo saber más de la cuenta. Es como si el espacio, el tiempo y la realidad fueran otras. Es como si fueran distintas las cosas que uno ve; acaso cegado por la ilusión de la generosidad y la llamada honradez, de la que uno espera ser referente, acaso discreto, pero vigente, escépticamente separado y distante del mundo del crimen culturalmente consolidado, país con país, región con región, ciudad con ciudad y barrio con barrio.
Me imagino que el individuo criminal de este mundo al que aludo, el del crimen organizado mafioso o de otro tipo similar, ya sea irlandés, japonés, ruso, norteamericano, colombiano, turco, liberiano o ugandés, cuando ve una flor, es otra la belleza que percibe, pues otras debieran ser las resonancias que recoge del mundo que concibe; se ve con lo visto y vivido de antemano. Veo una puesta de sol con mi dedicación a mis labores de arquitecto, como otros, en la aludida vereda del frente, verán lo mismo con sus deberes de sicarios descuartizadores “serrucho en mano”. Pero sus gentilezas y modales perfectamente pueden superarnos; su carisma puede llevarlos a los más conspicuos círculos sociales, siendo ellos algo así como imanes a cuyo centro se converge en un juego de morbosidad generalizada. Alfonso Capone es un ejemplo conocido. Casi un juego social era reunirse con él o saludarlo en la calle; “que viva el bueno de Al” le gritaban, a sabiendas que mientras caminaba serenamente, sus obreros subordinados, mataban, torturaban, robaban, amenazaban con fines específicos, se inmiscuían en sindicatos, dirigían elecciones democráticas, financiaban y traficaban a mansalva, teniendo comprada a partes importantes de la policía, de la cual se servían, navegando en aguas transversales a su curso, con la maestría de un Capitán de la Marina Mercante en plena tormenta.

3
Mirada que considero de interés
La metáfora es acertada; la manera de navegar por el océano de la vida de este tipo de instituciones y personas, es la que corta las olas y arremete de frente al temporal, cuando uno, a diferencia evidente, se nutre de la misma cavidad oceánica, en paralela formación en relación a la ley que forma parte del baile y decurso de las olas, surfeando siempre la misma ; mecidos y cegados por una ilusión jugada que podríamos llamar “normalidad”. No vemos o no queremos ver a estos viajeros frecuentes, en plena tormenta, avanzando por encima o por debajo de nuestras cabezas, según sus leyes y referencias, hacia destinos distantes y desconocidos, pero siempre con fines bastante evidentes, como son el poder a cualquier precio, y por cierto que el mismísimo dinero en sí, al cual aludo al inicio de este escrito. Pero “nosotros” siempre en la misma ola, buscando el valle de la misma, sin visión nocturna ni distante percepción. Lo anterior porque no queremos romper la regla del lugar donde hemos plantado apuesta; ella es nuestro norte y a lo largo de ella nos desplazamos, aunque de hecho sabemos de su quiebre cotidiano, y somos acaso alimañas recónditas de pensamiento, sueño, ambición o vértigo. Formamos parte de la suerte de grupal resquicio de leve transgresión de la norma, que permite al mar, no obstante, ser en su ley de turbamiento y amenaza.
Entonces no necesariamente somos la luz de aquellas sombras a las que aludo, pues la vida de los hombres entreteje su trama, mezclando virtud con maledicencia, sin perjuicio de la labor o la faena salvadora de aquel que, no obstante su sino, sabe del trazo grueso que señal y redención confiere. No necesariamente salva el que da, ni condena el que quita, ya que no vive solo en este mundo, ni condice sus actos con la resultante del destino de todos los hombres sobre la faz de la Tierra.
Entonces quedamos estupefactos, atentos a cualquier señal extraña al respecto. Conozco personas que, al igual que mi abuelo, servían sus deudas, pero en lo extraño de sus mundos escondidos ejercían sorprendentes actividades, agregadas al hálito de normalidad, como se adhiere al casco del barco el liquen indeseable.
Entonces el telar de los hombres se desarrolla de un modo más rico en coordenadas, intersectadas en sus propias apuestas, tras una especie de convergencia de diversos y coordinados planos de urdimbre, que se entretejen con otros acometidos a diferente ángulo rector, quedando algunas hiladas convertidas en el trazo intersector de rumbos. Luego, nuestro aporte es siempre extraño y diverso, y sus sentidos son los del trazo general correspondiente a todas las intersecciones de planos de urdimbre, en este telar del hombre y su apuesta generalizada.

“El que esté libre de pecado, que arroje la primera piedra”, a sabiendas de su potencial y probable desconocimiento del aporte final de su propia apuesta, dado su potencial general de aporte, en la convergencia de todos sus planos de acción y omisión que al respecto se puedan considerar; qué se yo; amor de padre, entrega en grado sumo sin interés, o a desmadre, administración de los tiempos ajenos para el propio beneficio de modo sutil y permanente; amabilidad extrema pero desidia pertinaz; belleza física agregada a la horripilante esencia que acaso se porta; servicio publico y acciones positivas llevadas a cabo en atención a una generatriz torcida que aporta sus beneficios mezquinos en la gran suma de tiempos destinados a la faena, a distracción de los que a conciencia se omiten y administran; buenas intensiones llevadas a cabo con una distraída negligencia; cuentas precisas llevadas a cabo para saber cuanto no dar; administración del talento para el propio beneficio, olvidando el servicio hacia la disciplina en sí; o, a la inversa, entrega heroica aparente a la vocación pura, en pos de olvidarse de las obligaciones irrenunciables con los más próximos; entregarse al trago culpando a la vida, o dejar todo vicio para restregarlo a los otros sin piedad, …

…y cosas así ¿no?.

4
“La Pulenta”
Debo reconocerles, que hace unos años no habría sido capaz de aludir a tales aspectos, por cuanto con el tiempo se va entendiendo todo esto; las sutilezas ganan la partida en la sociedad de los hombres. Ellas mandan, se suman al tren de los remanentes poderosos, dejando deltas de acción premeditadamente breves, como para no ser reconocidos, salvo por un “colega” canalla, que tan serio y responsable se siente como el perpetrador, y sin el cual seríamos nada más ni nada menos que los perfectos ahijados del mismísimo demonio.

Valga el desviado remate, que suma y equilibra a mis dos ámbitos aludidos; ingenuos el uno y el otro en definitiva en su presentación, la primera desde el cariño, y la segunda desde el Cine propiamente tal, pero en suma iluminadores ambos al parecer.

Que el que tenga tejado de vidrio, ponga oídos y sentidos.

Sería todo por hoy. Hasta pronto.
____________________________________

(Filmografía Referencial: “El Padrino”, “El Padrino II”, “Good Felas”, “Cara cortada”, “Tiempos Violentos, “Los Infiltrados”

Currículum Vitae ad hoc: mis años de Director de Obras Municipales, con todas las ofrendas y regalos que tuve sobre la mesa y que “estúpidamente” rechacé, como viviendas llave en mano, automóviles cero kilómetros, sociedades jugosas, acciones retribuyentes, y cosas así, sin perjuicio de ser esporádicas, me imagino que no es la cantidad sino la instancia y el momento lo que implica el impacto en lo propio y lo ajeno
)

miércoles, 7 de mayo de 2008

Estructura (definición propuesta)




¿”Estructura” podría ser; ...

La intrínseca conformación esencial de un sistema?

lunes, 5 de mayo de 2008

Meditación alrededor del Caos

[El presente texto no tiene que ser entendido prioritariamente; no contiene significado como generatriz principal; este texto es puro surgimiento abrupto, esperamos. No hay documentación ni conocimiento previo de índole especial que me haya suministrado como insumo esencial.
Como bien deben saber ya, no es de documentación que este Blog se alimenta, sino que lo hace del aparecimiento indiferente y autónomo de afirmaciones profundas, por obra y gracia de la sintaxis particular que se ejercita y se intenta hacer aparecer
]


Hasta aquí no termino de convencerme de la existencia de tal potencia (de la del caos).
El caos implica temporalmente un transcurso causa efecto acaso, o al contrario este es su propio germen de eterna “imprevisibilidad”. Cuando hablo del caos, imagino inicio sin término conocido, cual transcurso de sucesivos e infranqueables nexos sin ley o generatriz predecible. Luego, caos implica ausencia de rumbo, por muy tortuoso o irregular que sea. El caos ha de tener su propia ley, desde la cual se construye, claro está, su intrínseca naturaleza ya que, naturalmente el caos, acaso, acontece, y no sé que se sepa de alguna manera de darle efecto en perfecta correspondencia con su interna impropiedad manifiesta. Es casi como si nada fuera parte de su ser, ya que por muy instantáneo o eterno que se presente, se mida o se produzca, la relación del caos con los caóticos atributos de su esencia debieran ser completamente inconexos, y de tal modo se podría decir que la suerte de abandono del eterno infinito rector de todos y cada uno de los elementos que surgen de su actuar, son parte acaso indiferente de esencias diferentes, como si la mezcla de ellas, cualesquiera que sean, estuvieran formando parte de esta especie de transformación, por decirlo de alguna manera comprensible, del cono invertido y transformado, tras el cual se atraviesan esferas arrojadas casual y desentendidamente, de cuyas extrañas intersecciones se desarrollan los puntos inconexos de una generación expectante.
El pensamiento no es caótico; él se encamina por el mundo según su replicante manera de estarse ante el contexto elegido, ya sea recogiendo su sistema de coordenadas o ampliándolo a la simpleza mayor que lo lleva al retorno. El pensamiento humano es recursivo, cíclico, replicante, apatronado en sus anhelos e impulsos naturales, siendo el aparente caos del mismo, una convergencia hacia la aprehensión persistente y poderosa. La mente sería caótica si no tendiera a su natural y subjetiva creatividad permanente, pues creando se da respuesta al sistema de referencias que cada quien adquiere de su propia contemplación permanente, que, sin perjuicio de sus propias banalidades, va estableciendo cual agente divino, del cual provenimos como si nada nos distinguiera.
El caos es una apariencia del mundo, parcialmente contemplado, a no ser que sea la paradoja la que detonó la existencia, y el orden sea una ilusión propia de la naturaleza del hombre, y desde ella la naturalidad sea la especie de incesante potencialidad expuesta de infinitos recursos.
Puede que el hombre no sea sino el ordenamiento del Universo que, en su ausencia, se desgrana cual silencio obtuso y depuesto.
Como si nada fuera sino una ilusión tras nuestra civilización. ¿Cuál hombre no busca su “comprensibilidad” activa enfrente de lo expuesto cual panorama, mundo, contexto o campo?
Recordemos que, según los axiomas que como lógicamente generados nos ofrecemos, se extiende el ordenamiento como respuesta esperada. Los animales salvajes no saben sino de respuesta automática enfrente de las cosas que se les deponen cual anegada ciénaga rodeada e ignorada. Y el ser humano, siendo animal despega de la voluntad “otra”, que determina un rumbo, acaso, caóticamente determinado, pero que en el corto plazo aparenta regularidad.
La sombra del orden es el caos intrínseco que desvía el infinito predecible.
El hombre tras el caos no ve sino finitud del constructivo acierto de su mano y su conciencia.
El caos no es del hombre, sino que se aviene como la indiferencia del cosmos, en contrapunto a la conciencia subjetiva de los hombres.
Es como si de contraponer el caos que supuestamente existe (y si supuestamente fuera así, que de lo contrario no sería sino caótica la búsqueda de la regularidad, que podría no existir en el mundo salvo como el sistema de referencias de cada quien) a la palabra del hombre, apareciera una tercera cosa distante que no es sino virtualidad de lo acaecido.
Caos implica determinación de la contraparte, cual acción y reacción natural en suma. Entendamos que el caos existe, luego, como existe el orden, pero magníficamente el caos “no necesita” del hombre.
El orden podría ser como decía Descartes, el sueño de un tercer agente dispuesto. Más el caos no se aviene sino como determinación auto sustentada.
Intrínsecamente subyace mi pensamiento persistente, de que somos ordenamiento subjetivo. Pero no por nosotros el universo se determina; lo que quiero decir, cuando coloco al hombre en su pedestal de creador subjetivo, es que su mundo es tal, aparte de lo otro que se perciba en otra naturaleza diferente que la humana. Mi mundo es el mundo, pero mi mundo es el mundo que preciso, aparte del Cosmos que late y que se expone. Y no porque científicamente se logre construir el sistema de referencias de la certeza, es que dejaremos de entender que ellas se repliegan a sistemas mayores que las superan. La certeza no será sino sentimiento de retribución, tras el cual la modestia arroja la duda permanente, y acaso la permanente puesta en escena del debate constructor.
El caos a permanecido ahí, siempre, como perplejidad indiferente, pero entiendo que el verdadero caos no puede ser sino la fatal esencia de lo infranqueable. Si un comportamiento, a cualquier escala, comienza a ser aprehendido, deja su caótica esencia, o de ella se desviste. ¿Qué función tiene el caos en el equilibrio de las cosas que medimos?. No podría entender el caos como la muy compleja concurrencia de factores, cual fundamento de su surgimiento. Como si bastara que fuera el hombre quien no puede aprender al orden oculto de las cosas, para determinar la esencia de su caótico advenimiento. Será caótica, por todo lo expuesto, la persistente “inabordabilidad” de los sucesos, no obstante la escala y el contexto.

¿Es el caos la infinita complejidad, de manera tal que no sea sino extensamente hablando que se abrace al universo, para ver su propia y particular generatriz?

Cual agrietada vasija, entonces, se escapan señales de perplejidad cosmológica, ante nuestra conciente y escrutadora mirada.

[Agradezco al Pintor Claudio Fraiman por su ilustración, creada especialmente para este post]

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