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Si busca un acabado trabajo en relación a esta novela, váyase de aquí en este momento. No siga ni me crea, que nada tengo concluido, ni nadie soy para esto]

Sin perjuicio de todo lo dicho en relación a esta obra, llevando unas 50 páginas, no encuentro un estructura consistente en el libro; una que sea evidente, tácita implícita y ordenadora. Yendo a los comentarios de esta novela en internet no escucho sino generalidades en relación al tiempo y a su universalidad, que es algo impactante según quienes se refieren al tema.
Intuyo que puedo estar equivocado, ya que, tras tanto comentario favorable, cómo uno va a ser el que está en lo preciso, pero debo ser honesto conmigo mismo para hablar de la que es considerada a extensos segmentos de la crítica como la novela más importante en lengua castellana después del Quijote. Encuentro que hay aspectos, fenómenos inventados, sucesos imaginarios y definitivamente irreales que no son despachados sino con el desdén de una pluma generalizante. No la siento perfecta a esta obra. Presiento e intuyo la actitud con que fuera escrita; es como si lo misterioso fuera completamente naif y su motor humano autoral estuviera encima de la mesa, con una trasparencia distractora. Entiendo perfectamente qué le pasaba por la cabeza, en términos estéticos al autor, Gabriel García Márquez cuando desarrollaba sus líneas. Me refiero a los recursos abstractos para cuajar textos, no hablo del plan maestro para escribir la saga, no hablo de las imágenes, no hablo de los hechos. Hablo del estado en que se encontraba el autor, no meditabundo, sino displicente y desentendido. No la percibo a esta obra, línea con línea, como una vertiginosa saga. Leo los trabajos hechos sobre ella, y siento que la superan-
Ejemplo de lo que digo:
(fragmento) “
-En vez de andar pensando en tus alocadas novelerías, debes ocuparte de tus hijos -replicó-.Míralos cómo están, abandonados a la buena de Dios, igual que los burros.
José Arcadio Buendía tomó al pie de la letra las palabras de su mujer. Miró a través de la ventana y vio a los dos niños descalzos en la huerta soleada, y tuvo la impresión de que sólo en aquel instante habían empezado a existir, concebidos por el conjuro de Úrsula. Algo ocurrió entonces en su interior; algo misterioso y definitivo que lo desarraigó de su tiempo actual y lo llevó a la deriva por una región inexplorada de los recuerdos. Mientras Úrsula seguía barriendo la casa que ahora estaba segura de no abandonar en el resto de su vida él permaneció contemplando a los niños con mirada absorta hasta que los ojos se le humedecieron y se los secó
con el dorso de la mano, y exhaló un hondo suspiro de resignación.”
A lo que me refiero es a esa manera ajena de aludir a hechos completamente fantásticos. No queda impregnada la descripción de la impronta de lo maravilloso, impresionante o trascendente que pudiera ser todo eso. No termina de quedar claro el sentido intrínseco de aquel recurso.
Total, esto es una bitácora, y a nadie me interesa impresionar con todo esto, solamente me dedico a ser honesto con mis impresiones preliminares, que pudieran cambiar a lo largo de la lectura. Es lo que leo y lo que busco desde mis muy personales requerimientos. Hasta aquí nada me ha impresionado en este libro.