viernes, 30 de noviembre de 2007

Observacion Arquitectónica [Trapiche, Pampa Argentina, 1991]


(acaso) Pinturas [1987]




"Arrieros de Vuelta de la Cordillera" [1998; Huilquío, El Cerrillo, Rengo, Chile]

Hay veces donde la oportunidad lo es todo. Tal es el caso de la foto que ven. Ella fue tomada en un paseo de hace varios años que hiciera en el inicio de la precordillera de Rengo. Justo caminaba por el puente que cruza el Canal Ramirano (un canal de riego importante del sector denominado Huilquío en el Pueblo de El Cerrillo), cuando me encuentro con estos arrieros que estaban dando de beber a sus caballos, de vuelta de la cordillera. Es normal que en épocas previas a las nevazones, se suba a buscar el ganado dejado en primavera y verano en los cerros para su alimentación natural. Pero es difícil encontrar una escena como lo que le muestro, pues siempre se inmiscuye algún elemento “moderno”, o discordante en la toma. En este caso no fue así.
Hay quienes encuentran parecida esta foto a “El Huaso y la Lavandera” de Rugendas, por el tema del caballo bebiendo. La resolución es la que me dio la Sony Mavica de esos años. Funcionaba en base a disquetes de 3 1/2 pulgadas, pero, con todo, el resultado me parece rescatable.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Aproximación al ámbito de los Sueños 2

Primero:
Si una especie de camino (uno que se figura y se imagina) se despliega, con los atributos propios de un fulgor o una plenitud, es simple la correlación que podemos hacer con el mundo conciente que vivimos despiertos, si este se condice. Tal manera de ver, puede ser directa y simple, pero eficaz.

Segundo:
Otra aproximación puede resultar algo maravillosa y alejada de lo que es la propia vivencia. Inversa a la primera, puede arrojar al anhelo. O lo uno o lo otro tiene sentido en los sueños. Ergo, nada.

Tercero:
La manera que se me presenta más completa y univoca es la de pensar que los sueños vienen a ser la correspondencia de equilibrio de la vida que hacemos despiertos. Entonces los sueños pueden ser la culminación, o el escape o el complemento de lo que vivimos.
No puede estar ajeno un sueño a la lógica; ella, la correspondencia plena de todo entre sí y ante sí misma, gobierna y sostiene al mundo, y absurdo es decir que “es otra” la lógica de los sueños. No existe otra lógica que la única lógica universal, capaz de llevarnos por las sendas convergentes de la ruta y su destino.
Un sueño, así, puede ser un equilibrio y una insinuación.

Cuarto:
Un paréntesis haremos en este momento para indagar, atrevidamente en el ámbito de lo esotérico. Tratemos de despachar esto lo más pronto posible, sin desgastarnos en demasiados aprontes; esotérico puede ser entendido como “lo oculto", que se delinea como poderoso y asombroso. En tal apunte convergemos a que es posible, diré, que la imaginación desatada, potenciada por la atracción hacia aquello que nos asombra y no comprendemos, nos arroja a lo esotérico y desde aquello a ver al mundo de los sueños como el sitio, lugar, circunstancia o condición adonde todo lo que se esconde y no se condice con el mundo, encuentra su ámbito de mayor esplendor. Fácil será, así, expandir los alcances del mundo de los sueños hacia toda frontera capaz de ofrecernos construcciones imaginarias desligadas de las leyes físicas y del resto de leyes naturales.
En los sueños levitan los abismos y subyacen los atardeceres sobre montañas de suspiros, inmersas tras mares sobrepuestos y aletargantes.
Toda afirmación rebelde puede ser detonada en “aquel” otro mundo, que no es aquí, y por ende se condice en otros sitios acordes y pertinaces.

Quinto:
La respuesta más simple para la razón de ser de los sueños, es la de erigirse como la oportunidad manifiesta y liberadora, ante la cual la voluntad se somete y se entrega, para jugar, eso sí, invenciones equilibrantes y absortas en una lógica implacable, desarrollada en torno a símbolos, metáforas, parábolas, transposiciones, alegorías, visones, representaciones y demás maneras de manifestarse la percepción misma de la realidad, de tal modo de poder ser sometida a las yuxtaposiciones, sintaxis y demás géneros de relación inmediata, desde las cuales la existencia se completa y se desarrolla.

Sexto:
El mundo de los sueños no es sino la expresión de nuestro propio equilibrio en suma, que se completa en jornadas de alerta y letargo extremo.
Buscamos la paz como individuos; a ella la rozamos por momentos, cuando procesamos, o lo malo, o lo bueno, o lo espantoso, o lo terrible, o lo inimaginable, o acaso lo impensable, como consecuencia de caminos separados que en el juego libre de la conciencia plena se anteponen unos con otros para hacer casi visible la unión de lo incompatible y de lo situado en las antípodas de la realidad humana.
Resolución, clímax de los contrarios, huidas para no enloquecer, creaciones patentes y detonantes; todo esto puede establecerse, o terminar de acontecer cuando, tras un sueño, despertamos, o cuando nos dormimos, tras una jornada intensa o serena.
Qué más da, total, es cosa de sentido común pensar que, no siendo nada absurdo en la naturaleza, los sueños no serán sino “otra manera” de condescendencia del pensamiento con el mundo extraño e inteligible a la larga.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Aproximación al ámbito de los Sueños 1

Podría resultar que la ensoñación en sí no fuera más que el proceso recurrente de análisis y configuración de lo vivido, de manera tal que inclusive, desde esa capacidad de comprensión surgiera la visión futura potencial.
Podría ser que aquellas visiones del futuro soñadas no fueran sino procesamientos del presente, llevados a una deducción lógica de alcances insospechados para la conciencia propiamente tal.
Me explico; la noche del día en que me cambié a vivir a un edificio de Tres Norte esquina Cuatro Poniente, Viña del Mar, creo que en 1976, soñé con un área de ese bloque en forma de H, que no reconocí sino hasta el día siguiente, cuando pude ir a comprobar que existía lo que previamente había soñado. Pero perfectamente pude haber reconstruido zonas desconocidas, sabiendo de la forma de otras partes de la edificación, que, por lo demás, era moderna, ortogonal y predecible.
El sueño aquel fue muy detallado, inclusive por las mallas de la parte de arriba de la puerta que llevaba a la logia en cuestión, que fue parte sustancial del sueño.
Pero siempre me ha quedado la duda de todo esto.
Tal es mi opinión al respecto.
Conozco amigos que ven en los sueños otras vidas, otros mundos, otras realidades. Lamento no compartir esta idea, hasta aquí

Tránsito de gestación del ideograma "del Hombre de la Nostalgia Imperecedera"

















Para ver la descripción del ideograma final ir al post correspondiente

lunes, 26 de noviembre de 2007

La Avenida Bisquertt de Rengo

Como si fuera distante pero presente, aparece la ruina y su antagónico recurso de flamante reliquia contrapuesta. Veamos qué digo, que la pena se me hace palabra y añoranza. Tal fraseo me doy para abrazar la inespacial derrota del tiempo por sobre las puntuales y desbordantes mansiones o similares existentes. Todo fue albor en su faena y dicha en la ocupación inaugural. Toda casa tuvo su primera noche de sábanas flamantes y olor vigente del yeso y del estuco reluciente, tras la cual se desbordaron noches y días de aciago fragor cotidiano. Algunas se abandonaron a su fatal destino de inútiles desvanes novedosos, sobre los cuales décadas transcurrieron hasta su caída o resurgimiento.
[link]La casa que aludo no existe y acaso nunca existió [link], fue solamente parte de un sueño de Noviembre del año dos mil siete. Caminaba por una Avenida Bisquertt imaginaria, cuando una casa de dos pisos, en la vereda norte, se abrió a mis pies, que sin dudarlo entraron a conocer la ruta de añoso uso y decoro. Tras un hall situado en el eje de simetría perpendicular al del sentido de la vía, iluminado intensamente por una lámpara de lágrimas de oxidados eslabones, desgastadas alfombras y antiguos muebles arrimados, pasé a un estar inmenso de distribución y luz cenital, en sentido paralelo y cuadrangular a la misma calle referida, de unos quince por treinta metros de ancho, era de doble altura con pasillos perimetrales superiores de tres metros de ancho, en vigas estables de roble, sobre las cuales corrí escapando de un antiguo presentimiento fantasmal, desde una suerte de living superior arrinconado, en su esquina sur oriente.
Frente a ese pasillo recorría el otro tramo de menor uso y mayor decoro, en cuadros de óleos olvidados y sillas torneadas de apolillado pero vigente tapiz desgastado. Sentí bajo mis pies el retumbar seco y severo de una estructura sana y razonable de un roble en perfecto estado de trabajo y servidumbre. Puede que la vista de los hermanos que aún ocupan lo que fuera el Hotel Central de Rengo me produjera esta sensación, hecha arquitectónica traza de pilares leves y verticales caídas de luces ante salones extensos de aparente y vacío destino.


A inicios de este año mantuve una visita con la hermana aludida, quien me contara de las décadas de esplendor y uso masivo del recinto, sobre el cual desfilaran campañas, presidentes, candidatos, novias y personajes recurrentes. Profunda añoranza sentimos cuando, al retirarme, miráramos hacia lo profundo del pasillo vertical. Aludía la señora, a los años transcurridos de carreras, trabajo, hospedaje y vida pasada.
En las afueras se sitúa un escaño, la vereda es ancha y los árboles inmensos. Llegan a dormir las garzas, por temporadas impredecibles, dejando inutilizable a veredas y calzadas por días y días de estadía; todo es blanco desecho animal, y los autos se desvían, más esta avenida persiste en su ancho majestuoso de treinta y nueve metros de ancho por trescientos cincuenta y cuatro metros de longitud con su bandejón intermedio intacto de soleras burdeos y césped sobreviviente. Palmeras Phoenix Canariensis recorren de punta a cabo la calle, y robles americanos, y otros gigantes se elevan, como catedrales de longitudinal travesía. Todo es más ruina que fulgor, pero inexplicablemente persiste la presencia impresionante de avenida y vivienda potencial. Caso a caso no hay más que seña de sísmica derrota, tras la cual resurge la imaginaria vivienda descrita, como síntesis de tantas otras que viera por una y otra ciudad de este país. Todo se va, nada se queda salvo como desuso o derrota de la vida, cual Partenón caballerizo de explosivo trueno final y saqueadas molduras y frisos.
Cada ruina es el remanente de un total de señas del mundo ido persistente, adonde brilla el desgaste y permanece la añoranza. Vestidos de ese trazo, caminamos por las cosas, reconociendo su futuro y su pasado. Tal viaje suspendido conocemos y acaso soñamos. Se irán los hermanos y quien les habla, pero perduran las señales del paso cansino de sus manos y su obra, cual procesión por la avenida inmaterial de la vida, que se ensancha o enangosta cual medida de majestad y premura.

¿Cual es el ancho y la extensión metafórica de tu propia avenida inmaterial que transcurre según el paso, la huella y la señal de tu existencia?

¿Cuál ritmo virtual se desata de tus actos y determinaciones?

¿Eres la definitiva forma del acto arquitectónico pausado de una especie de camino sereno y decoroso, por entre el cual se desarrollan frisos, volutas y molduras en fachadas severas y blanquecinas, de vertical presencia tras la ancha vereda de tu alma, frente a la calzada adoquinada de tu suerte y tu destino?, ¿o eres un callejón oscuro y desmembrado, donde la tierra se encharca y se enloda entre morales y cagarrutas de animal desprevenido?.

¿Eres en suma tu propia vida en tránsito de ancho y reverdecida procesión, cual avenida de vertical bruma y extensa luminosidad repentina?

¿Se engasta tu humildad cual avenida Bisquertt, adonde las ruinas no importan y se mantiene digna la pericia de la magnitud?

¿Adviertes, en suma, que la propia vereda de la propia y modesta acción no es sino parte de la huella de muchos otros, que caminan hacia el mismo y definitivo destino, cual avenida que procesiona su manera y ritmo, para el arribo sereno y majestuoso, a los brazos de otra vida interrogada pero manifiesta?


_______________________

Para conocer un estudio acerca de las condiciones técnico-urbanísticas de esta avenida, imperantes en 1999, hacer click AQUÍ

Deja Vù [2006]

Yo no sé si este comentario es cinematográfico o no, la verdad me importa bien poco, pero esta película es increíble; la he visto más de nueve veces, y no termino de encontrarle detalles y facetas. No es que sea en extremo poética, no creo que lo sea de hecho, en ella todo es explícito; dice lo que dice y no dice más de lo que dice. Pero dice mucho.
Habla del amor de un hombre por una mujer a quien conociera quemada, con los dedos de su mano derecha cortados con tijera de podar, y en definitiva muerta sobre la camilla de una morgue de New Orleans (¡qué ciudad más bella!, a todo esto). Pero ella está viva en el pasado, afirmación que, a secas, puede parecer retórica, pero no lo es en el desarrollo del filme; ya entenderán cuando la vean.
Parte con un atentado de proporciones en un ferry de esa ciudad, adonde cientos de marinos se van de paseo. Explota. Más de quinientos cadáveres rescatan del agua las autoridades. Denzel Washington, perteneciente a la ATF investiga los rastros de la explosión, con la sagacidad y certeza que el filme necesitaba. Todo se puede resolver investigando los cuatro días anteriores al evento terrorista, que Claire Kuchever vivió envuelta en un fárrago de eventos extraordinarios.
Puede que no tenga que ver (pero en realidad si lo tiene); el personaje de “Ella” es simplemente maravilloso; bella es poco decir. Reluce y fulgura su cuerpo, gestos y ademanes en la penumbra de su hogar y en las locaciones adonde desarrolla su vida normal. Su cuerpo es perfecto y sus rasgos son una puerta abierta hacia un fogón intenso en un día de invierno.
A todo esto ni siquiera he comentado el tema de cómo un destacamento especial del gobierno puede indagar en el pasado reciente (siempre en el instante preciso de cuatro días atrás, con seis horas, tantos segundos y no sé cuantos nanosegundos transcurridos).

Solo véanla; es una historia de amor, de ciencia ficción, y policíaca, que pocas veces se encuentra en el cine comercial. Espero no equivocarme, sin perjuicio de que este post lo escribí más con las tripas que con el lóbulo frontal.

Suerte.

Tanzania v/s Manhattan

Cuando se alude al retorno a nuestras tendencias naturales, más relacionadas con la vida de los primeros monos provistos de habilidades inaugurales, no hacemos nada sino taparnos la vista para no situarnos dentro de nuestro ámbito actual.
Somos individuos establecidos en la medianía exacta entre la agreste llanura reseca y la inmensa agonía del levante cósmico inconmensurable, y desde esta plenitud provista es que actuamos, tan naturales como los primeros, y tan merecedores de espacio y desarrollo como aquellos emplumados aborígenes que le cantan al sol y a los ritmos que les gobiernan, a espaldas de la robótica y la inteligencia artificial.
Patéticos occidentales aquellos que se empluman y disponen en vestimentas y ademanes tribales, a la sombra del cartel de neón y de su propio enojo e inconformismo.

Cuando hayan transcurrido trescientos años, y tengamos lecturas adecuadas de nuestros siglos, podremos entender que nunca el hombre salió de la naturaleza. Lo que pasa es que su instinto apostó, en los inicios de su propia especie, a ampliar sus horizontes, en contra de la intrínseca adoración de los mismos.
Entendamos lo siguiente: hay algo, que podríamos denominar como “síncopa de los externos requerimientos”. Ese algo nos conduce y dirige hacia nuestro destino, entrecruzado con la diestra disposición interna para ver hacia lo abstracto y permanente. Nunca hemos abandonado nuestra naturalidad; lo que pasa es que pulsamos, desde el arraigo al tránsito, como siempre lo hemos hecho, sin perjuicio de que el campo en cuestión se expande y de que nuestras fronteras se resisten a ser superadas.

Como siempre; todo sigue como siempre.

viernes, 23 de noviembre de 2007

La Muerte de Luis Pardo Alarcón

Luis Alberto Pardo Alarcón fue mi bisabuelo; murió en Ancud el año de 1923 por un golpe de una escalera de bomberos, cuando se incendiaba un inmueble relacionado con la iglesia católica asentada en Chonchi, Chiloé. 
Estaba a cargo, dentro de otras funciones me imagino, de supervisar las presiones de agua suficientes para los distintos usos y horarios de demanda en la ciudad, y entre eso, debía asegurar el suministro suficiente para extinguir los siniestros. Era agnóstico, o en el caso más extremo ateo, de tendencias radicales en suma. Consideró que era imprescindible estar presente y encargarse directamente del tema del agua aquella noche, debido a que cualquier problema habría sido relacionado con sus tendencias filosóficas y políticas. Corrió por las calles y en una esquina se encontró con el grupo de bomberos que se dirigía al lugar del incendio portando una escalera, que en su extremo anterior tenía unas especies de ganchos metálicos, los que se le incrustaron en su torso de una manera intensa y definitiva.
Sin perjuicio del percance, llevó a cabo su cometido y tras volver a su hogar se sintió muy indispuesto, cosa que le duró un par de días, hasta que, víctima de hemorragias internas falleció.

Este evento particular, intenso como el golpe que describo, determinó el resto de la vida de quien es hoy mi abuela materna, y por ende de toda su descendencia.

No creo que nunca más se narre este hecho con los alcances que hoy establezco, y en un sentido que más adelante aclararé, este escrito constituye un inicio del cual me reservo su camino y desarrollo.

Sin Título (a modo de contraste) [1986]


Sin Título 1986






















Sin Título [1986]


Sín Título [1986]


(acaso) Pinturas [1986]







jueves, 22 de noviembre de 2007

Croquis de El Cerrillo, Rengo, Chile [Septiembre de 1986]











Trance que Determina Señal y Acierto

La palabra se derrumba, cuando ella se nutre de evidente aspecto y apariencia.

Sin la palabra solo quedamos en el instinto de automática factura y prevista acometida.

La palabra es una nube tenue que nunca se entrega cual figura apacible sobre la repisa permanente.

La palabra es como si ella fuera lo otro que calza en aquello diferente a la vez de la seña y la evidencia.

La palabra existía antes de nacer todos quienes estamos presentes para leer ahora esta frase.

La palabra de hace mil años era otra palabra que dicha del modo más similar, hablaba de cosas que ya no son, pero que fueron con el vigor y la fortuna del salto atrevido por sobre el despeñadero.

La palabra es un ladrillo que siempre se entrecruza cual traba de muralla envejecida.

La palabra es nombre y destino.

Cuando nombro y con ese nombre configuro, solo establezco la piedra precisa para atravesar el río que la ocasión me interpone.

Con la palabra rodeo con tal precisión que nunca yerro por más de otra palabra de distancia.

La palabra es lo que anuncia, pero se desmarca de su apego.

Palabra; sugerencia de aspecto y pulso.

Pero cuando decimos que la palabra campea por cada disciplina, y que ella puede ser pincelada, gesto y latido, estamos cayendo en una generalidad nefasta.


La palabra es lo que sin ser, estriba atisbo de apertura.


La palabra es perdida de fondo cuando la forma se allega.


Pero la palabra es anulada señal cuando su germen renace en aire sin aspecto ni deriva.


Palabra es clamor de sugerente acometida.



Veamos unas nuevas:
[sugiero utilizar el botón "para escuchar"]



Comositalmodofueralasuertedequienmiraltrancecuandosurgesupropiomartirio


Yaquenuncadetengolafortunaymentretengoenlaperdidadelacostumbre


Caminabahaciamientregaylacostumbremedejabaentretejido


Coordinabasuestrategiaperoibahacialadichaqueagasaja


Sacadelafuertealcobamiserenaperotiernafortaleza


Dejaquetodosevayahaciasurrecodoentrecortado


Cualgaviotameatengoalabrisayaladuda


Comobueyentregomansedumbre


Soslayaydetentatualiento


Encarasinesperanza


Salyconfiereamor


Duermetusilencio


Corrigeyentrega


Besayvacila


Clondesal


Fazdeluz


Siyno


Hazte


Atí


(y así)

.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

La Meditación como Fuente y Manantial de las Artes

Convencido estoy de que Jimi Hendrix meditaba en sus improvisaciones.

La meditación a la que aludo es aquella que se logra, en la medida de las posibilidades de cada quien por cierto, cuando surgen expresiones manifiestas y directas del propio ser o de la propia personalidad, o inclusive de los propios avatares y vivencias que se suceden como secuencias de matices, texturas, tiempos, “aires” o estructuras propiamente tales desde una u otra disciplina. Esta transferencia desde el evento hacia su manifestación gestual interpretativa es misteriosa, y diversa en su espectro de posibilidades.

Quien medita en su actitud creativa deja salir desde sí, no como exabrupto, pero si como testimonio del orden del mundo del cual se hace autor.

El artista ordena estas meditaciones como obras, pero seamos claros que “artista” es cualquier ser humano capaz de establecer los puentes necesarios entre gesto, estructura y actitud correspondientes, de manera tal que ellas se crucen, se condigan o dialoguen hacia las sintaxis necesarias desde todos los estratos o niveles de conciencia o lucidez.

Gesto como señal
Estructura como orden explicita o implícita de la señal
Actitud como sentido profundo en suma

[Esta trilogía es persistente en mi trabajo; el gesto, la estructura y la actitud son viejos indicios del orden de cosas que se producen en y desde cada individuo humano].

Jimi Hendrix, en el desarrollo propio de sus secuencias de sonidos, matices, texturas y diversas maneras de tocar su guitarra, daba cuenta no de la experimentación propia del laboratorista, sino que presentaba la intensión de hacer obra sus caminos, volcados desde sí y hacia los demás. Hendrix se entregaba al fluir disperso de sus propias secuencias espirituales, constatables en los surgimientos propios de quienes no prevén, pero si inauguran, aparte de cualquier talento, esta suerte de pontificado del espíritu hacia los destinatarios dispuestos.

Y sí; algún día podré escribir, espero y aspiro, como Hendrix tocaba su guitarra; con tal estado de meditación y tal fluidez desde el alma y el cuerpo, con la forma propia de la secuencia de hechos volcados sobre el tiempo y el espacio de lectura; para dejar en los textos constancia del estado gestor.

Tales Actas aspiro a materializar; tales obras; tales logros. No me voy a venir a engañar en falsas aspiraciones discretas. Que lo consiga o no ya es otro tema, pero algún día me gustaría por una vez sentir semejantes transferencias por sostenidos instantes registrados.

Grafías [1986]


































































































martes, 20 de noviembre de 2007

An Exceptionally Simple Theory of Everything

Mantener de toda simpleza su esencia de coreográfica lucidez
Tal simpleza confiere regla y manejo en suma
Poder de la simpleza es este, que ensambla y reconstruye

Simpleza implica destreza derruida
En los mínimos denominadores factibles

La simpleza de la destreza que renombra

La diestra denominación de elemental factura

La simple y diestra factura que señala empatía

De la misma fuente bebe el manso y el agreste

De la única fuente se nutre la suerte y la malicia

De la misma miseria se luce la desidia

En la deleznable costumbre se estanca mi deseo

Deseo
De la misma y fortuita deshonra

Paseo del desmembrado renacer fecundo

Y así

Cual marinero vendaval
Como si de unir y juntar
Se hiciera a la mar la barca de la enmienda

O al menos de su esencia discordante
Razona quien detiene la marcha del azar

Ya que el valeroso encomienda
Cual trazo decidido sobre el agua quieta y congelada

Tal camino y rumbo
Tal orden

Tal calumniosa apuesta de potencia y brío

Nunca, o casi nunca conozco lo que digo
.

Intentar Comprender a Calatrava Contemplando el Palacio de las Artes Reina Sofía

Cascarada y meliflua “detonancia” de blanquecina danza y penuria
La miel de la curva detonada que se estriba en el trazo delineado

El brillo y su sombra de concavidad material
de su cierre y tornasolada mansedumbre

Cual consulta y maliciosa sugerencia
¿estamos en ella, y la obra en si que se repite cual encargo foráneo
de una apuesta al cierre de su forma en la clave de su alma?

¿Es el alma de la forma la que forma la figura que se nutre y se contrae?

¿Mantiene el ritmo su luz y ceguera
cuando expandidamente hablando se detona desde dentro la materia?

¿Por qué?

¿Por qué se cierra en la negación de la bella y subrepticia soledad
La detonante explosión exultante de compleja rendija de urbanística medida?

Que se lea esta suerte de consulta
como si desde lejos se viera
la cosa distante que se niega
cuando nacemos a ser en la suerte de danza compleja de formas interiores
que nunca se condicen y acaso se desdicen

Admirable proeza de esculturales paradojas.
.

El Puto Suicidio

De un interesante post de Doctor Jota, les participo, al menos, mi comentario al respecto, que me pareció rescatable, toda vez que temas como estos, por lo general no me atrevo a tocar.

"Me imagino que el tema del suicidio viene por dos vertientes antagónicas pero insoportables en sus impresiones;

La primera se reviste de vacío, carencia de espacio y tiempo futuro como para restituir el equilibrio y el balance de las cosas importantes de la vida ("se acabó el tiempo”).

La segunda se proyecta como una insoportable persistencia del espacio y del tiempo, sin perjuicio de la cual nada variará y todo se fastidiará indefectiblemente (”el tiempo me sobra”).
Fatalidad en suma; el suicidio es coherente con la máxima fatalidad; en ella todo sucumbe y nada se edifica.


La muerte y la fatalidad debieran coincidir en esta suerte de tesis final de una vida.
Suicidio; auto-exterminación, voluntario arrojo a los brazos de un destino “al menos próximo” y dentro del cual finalmente huyo de una realidad insoportable.


Pero con todo es una apuesta; y quienes apuestan son más valientes que cobardes.

(Vaya cosas)"

lunes, 19 de noviembre de 2007

La Creación del Mundo


Si el mundo fue creado, existía la posibilidad, y por ende la esperanza.

Si el mundo no fue creado, solo resta la fatalidad perpetua ante la cual debemos postrarnos.

Colisión

Detiene la mirada en su suerte de conversa estadía
Ella
La mirada
se deshace en el turbio desvelo de un brillo y su contraparte

¿Cómo vamos hacia las cosas?

¿Cómo vienen ellas hacia nosotros?

¿Cómo chocamos en el tránsito recíproco
del ver lo que se hace ver
en una manifiesta sinergia de acción y reacción?

Somos en los visto y los visto es en nosotros

Lo que somos y lo que vemos manifiesta una instantaneidad milagrosa

Ambos mundos

La propia identidad y la propia materia expuesta ante nosotros
Se desgrana en la parte y la contraparte de un mismo ser
Que cual serpiente
Se come la cola para alimentar y nutrir su esencia

De una mancha compleja a un asentamiento humano



Zona Urbana de Quinta de Tilcoco, VI Región, Chile, a título de ejemplo real.

















Para ir a la Página Principal de este Blog hacer click AQUÍ

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...